Blog de e-park

Cómo hacer turismo en tu propia ciudad

A todos nos gusta viajar y conocer nuevas culturas, lugares y puntos de atracción turística, pero no siempre se puede. La economía, los niños pequeños, problemas familiares, la rutina o no tener vacaciones son algunos de los motivos que nos imposibilita viajar. Imaginar coger un avión, cámara en mano e ir a una playa o ciudad es algo que ilusiona a cualquier persona, pero si no se puede, no se puede. Llegados a este punto, quizá la opción sea hacer turismo en tu propia ciudad. Sí, como lo oyes. ¿Conoces todos sus rincones? ¿Sabes qué sitios son los más visitados? ¿Conoces toda la historia o el rico patrimonio cultural que tiene?

La rutina del día a día nos hace olvidar que, todas las ciudades y pueblos de nuestro país, tienen su encanto. Seguro que has visto a decenas de turistas realizar múltiples fotos a un monumento y no conozcas su historia. O bien, no tengas tiempo a respirar y disfrutar de un bonito edificio.

¿Has realizado turismo en tu propia ciudad? Siempre queda algo pendiente por ver. Por ello, en esta entrada, te comentamos cómo puedes ser turista en tu ciudad. Sigue estos consejos que te mostramos, a continuación.

1. Organizarte como si un amigo de fuera de la ciudad fuera a verte

¿Qué harías si te visita un familiar o amigo que vive fuera de tu localidad? Lo más probable es que le enseñes los principales atractivos de las localidades. Por ello, una de las formas para hacer turismo en la ciudad es organizarte como si alguien viniera a visitar la ciudad. Esto es, hacerlo desde la perspectiva de que se la estás enseñando a alguien cercano. ¿A dónde le llevarías a comer los manjares de tu ciudad? ¿Qué sitios debe no perderse antes de marcharse? ¿Qué museos son los más atractivos y que más impactan al visitante? Son unas de las pocas preguntas que debes hacerte para planear conocer tu ciudad más a fondo.

2. Visitar nuevas zonas

La mayoría de las personas van siempre a los mismos sitios. Descubrir una zona nueva, incluso dentro de la ciudad, siempre es algo que nos gusta.

¿Te han hablado de esa zona, barrio o distrito por sus atractivos gastronómicos pero nunca has ido? ¿Y ese pequeño barrio seguro, a las afueras y con una historia digna de admirar? Son opciones a considerar más allá del centro turístico de las ciudades, que en algunos casos están masificados.

Si tienes suerte de vivir en una ciudad con atractivos naturales, con más razón. Lagos, lagunas, balsas, ríos, senderos… La desconexión está en tus manos.

3. Realizar un tour por la ciudad

¿Nunca te has subido al tren o bus turístico de tu ciudad? ¿Y si alquilas un segway para recorrer todas esas zonas que nunca habías visto? Quizá en otras ciudades sí hayas viajado en bus turístico, pero en la tuya, no. Aprovecha para realizar un tour diario, en tu día libre y desconecta de la rutina. Además, en las grandes ciudades o zonas más turísticas, existe la posibilidad de contratar a guías turísticos, algunos de ellos, gratis. Seguro que descubres cosas interesantes.

4. Visitar los edificios más altos de la ciudad

No solo podrás disfrutar de las vistas de la ciudad desde estos edificios, también disfrutar del contenido de los mismos. En las grandes ciudades, existen edificaciones con terrazas atractivas para relajarse y tomar algo. Mercados gastronómicos, tiendas, hoteles, museos… En Madrid, por ejemplo, el edificio del Ayuntamiento es una opción a tener en cuenta. Aunque no sea el edificio más alto, cuenta con buenas vistas y, además, es gratis.

5. Conocer la historia de las ciudades, lo más desconocido de las mismas

Cuando vamos a otra ciudad, la mayoría de las veces, nos interesamos por ver la ciudad y conocer su historia. ¿Por qué no con la tuya? Saber la historia del lugar donde vives seguro que hace que te sientas mejor con el entorno en el que vives. En la mayoría de pueblos y ciudades, existen museos con fotografías antiguas donde además narran la historia de las ciudades y puedes ver cómo eran antes.

6. Informarte de los eventos locales

Por norma general, en las ciudades, se llegan a realizar eventos, festivales o diferentes actividades al aire libre. Muchas pueden ser gratuitas, siendo una manera ideal de hacer algo diferente. Consulta la agenda local, planifica y… ¡pásalo bien! Cada ayuntamiento dispone de información sobre las actividades culturales. Si no es así, seguro que puedes buscar en prensa local o páginas de tu ciudad cualquier información al respecto.

7. Aprovecharte de las promociones locales

En casi todas las ciudades hay promociones para los turistas: descuentos en museos, tarjetas de transporte, promociones, visitas gratuitas… ¡y para los locales también! Visita todo aquello que sea económico y que además sea gratuito o a precios más bajos. Seguro que existen promociones o descuentos en sitios que desconocías.

Por ejemplo, en Madrid y Barcelona, existen tarjetas para turistas para moverse económicamente por su red de transporte. En Zaragoza, se puede adquirir tarjetas de 24 o 48 horas para turistas y disfrutar de suculentos descuentos. ¡Consulta los descuentos de la tuya!

8. Visitar los museos de tu ciudad

Son muchas las personas que no han visitado los museos de su propia ciudad. No es un delito. Pero ya va siendo hora, ¿no? No importa: puede ser un museo de historia, de fotos antiguas, de trajes regionales o de exposiciones culturales. Todo vale para descubrir cosas nuevas.

9. Hacer excursiones de un día o una tarde

Una vez que hayamos visitado la ciudad (aunque siempre nos quedarán rincones que conocer), quizá debemos plantearlos aumentar el radio de acción. Visita pueblos o localidades vecinas, sobre todo si hay una buena conexión en transporte público. Puedes optar, incluso, a dormir en un hotel u hostal cerca de entornos naturales.

En pleno verano, es una opción recomendada para huir del calor del asfalto de las ciudades y descansar a pierna suelta. En muchas de estas zonas, cabe destacar que existen empresas que ofrecen deportes de aventura (rafting, kayak, etc.).

10. Estas experiencias, mejor solo

Sí. No tiene nada de malo descubrir de propia ciudad con un amigo, familiar o con la pareja. Pero muchas veces, viajar solo te enseña y aporta muchas más cosas que hacerlo acompañado. Así se ven las cosas de otra manera. Es la ciudad y tú. Sin más. Puede parecerte aburrido, triste o incluso darte vergüenza, pero poco a poco comenzarás a fijarte en los detalles como nunca lo hubieras hecho. Iniciativa y criterio propio.

11. Llevarte una cámara de fotos

¿Es que únicamente pueden llevarla encima los turistas? Nadie se sorprende, hoy en día, si te ven haciendo fotos a algo que te parece interesante. Los turistas lo hacen y no es nada extraño. Muchas personas se siguen preguntando por qué hay turistas que se pasan más tiempo con la cámara que disfrutando con sus ojos. Esto debe hacernos reflexionar: los turistas quieren tener un recuerdo de, probablemente, algo que nunca le habías dado importancia. ¡Y que tendrá su atractivo! Hacer fotos a la ciudad se podría considerar como quedarte un trozo de la misma.

Eso sí, te recomendamos que si vas a hacer fotos en un lugar cerrado, preguntes primero si se pueden realizar. En muchos sitios, de antemano, te dirán que no. Estaciones de trenes, museos… Rastrea en Internet, pregunta al personal del sitio y no te preocupes. En el caso de que sean lugares abiertos, ten en cuenta que puede haber personas que les pueda sentar mal salir en las fotos, pero no te preocupes: hacer fotos sigue y seguirá siendo una actividad libre. No estás haciendo nada malo.

En el caso de que, sin querer, realices una foto y alguien se moleste, borra la imagen.

12. Anotar calles, establecimientos o cosas que te llamen la atención

Siempre que viajamos a una ciudad distinta, nos preguntamos: ¿por qué se llamará así este barrio? ¿Por qué esta avenida está dedicada a esta persona? Si sientes curiosidad, lo ideal es que lleves encima una libreta en la que puedas apuntar todo aquello que te parezca curioso y que deseas conocer.

Cuando te conviertas en turista en tu propia ciudad, te sorprenderá la cantidad de cosas que puedes preguntarte y que, además, siempre habías pasado por alto.

En la libreta, no obstante, también puedes apuntar ciertos locales de comida o ropa. En la libreta podemos anotar las calles donde están situados y su nombre. Esto último para poder revisar en Internet si el sitio que hemos apuntado tiene buena o mala fama, las recomendaciones o los precios antes de entrar a dicho negocio.

¿Quieres hacer turismo por la ciudad? Si te gusta viajar, pero no puedes hacerlo como a ti te gustaría, puedes optar a descubrir cosas nuevas de tu propia ciudad. Seguro que es una experiencia divertida, además de poder descubrir una manera diferente de conocer diferentes rincones atractivos que nunca te imaginaste que existirían. En esta entrada te comentamos cómo hacer turismo en tu localidad sin gastar mucho dinero.

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