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Coches autonomos: tus dudas resueltas

Después del primer accidente con víctima mortal de un coche autónomo, surgen una serie de cuestiones y desafíos acerca de su futuro. Incógnitas aún por resolver que quizá te hayas planteado. Te las resolvemos y aclaramos.

¿Qué queda por hacer para que los veamos circular de manera generalizada por nuestras calles y carreteras? ¿Quiénes serán los responsables de su seguridad? En este sentido, ¿a qué tipo de seguro se acogerán? ¿Quién asumirá la responsabilidad ante un accidente? ¿Harán caso si se les frena? ¿Será necesario carnet para su control? Después de leer este post, quedarán tus dudas resueltas acerca de los coches autonomos.

La tecnología avanza a un ritmo trepidante. Tanto es así que este tipo de coches funcionan prácticamente sin errores; su uso masivo hará que el tráfico se vea reducido y desaparezcan las preocupaciones por aparcar, sin duda, se perfilan como automóviles con un nuevo diseño y mayor potencia.

¿Serán un señuelo para los hackers?

El coche autónomo se esboza como víctima propicia para los hackers informáticos. Y este es uno de los principales obstáculos para su desarrollo.

Así, un vehículo de estos podrá ser manipulado por estos piratas informáticos, quienes podrán poner en jaque su ciberseguridad.

En este sentido, los desarrolladores y fabricantes tendrán que protegerlos del acoso externo con garantías de protección de datos. De este modo, evitarán que un hacker se cuele en el sistema y lo manipule a su antojo.

La necesidad de un marco legal

España está a la cabeza en incorporar un marco legislativo para la implantación de los coches sin conductor.

Una legislación ya superada

La Convención de Viena de 1968 sobre circulación ha quedado obsoleta y por ello se plantea la necesidad de adoptar nuevas medidas legislativas para regular la circulación de estos vehículos. Por el momento, se han aprobado una serie de enmiendas para que estos automóviles se invaliden o desconecten por el conductor. España se rige por las medidas adoptadas por la DGT (Dirección General de Tráfico).

En 2016, un coche de estas características recorrió los 600 kilómetros que separan Vigo de Madrid. Según fuentes de aquel organismo, nuestro país está preparado en este ámbito, ya que apoya cualquier iniciativa y se adapta a las necesidades que surjan.

Aun así, el Reglamento General de Circulación estipula que las dos manos han de estar sujetas al volante y no pueden estar separadas de este.

¿Son seguros?

Quizá te hayas preguntado si un coche autónomo cumple las normas de seguridad vial. Su gran ventaja es que aprende con cada kilómetro que recorre.

Qué pasa ante las inclemencias del tiempo

¿Qué ocurre cuando hay oscuridad, lluvia o niebla? En estas circunstancias queda bastante por hacer, pues no tiene un comportamiento adecuado. Además, si se encuentra con señales, su actuación deja mucho que desear. Más todavía cuando estas son defectuosas o se encuentran en mal estado.

Menos siniestralidad

¿Cómo actúan ante peatones o ciclistas? Un vehículo autónomo tiene, por ahora, serias dificultades para identificarlos.

No obstante, son los coches más aptos para evitar o reducir los accidentes si llevan incorporados los sistemas de ayuda a la conducción. Mientras que tú, como conductor, puedes no reaccionar ante un peligro, el automóvil sí puede observar y reconocer el ambiente.

Este hecho es especialmente relevante cuando nos movemos al volante de forma distraída, no reaccionamos con la suficiente celeridad o no nos percatamos de la presencia de un obstáculo o una persona. ¿La consecuencia? Cero accidentes y cero víctimas mortales.

¿Cuál es el plazo para llegar al mayor nivel de autonomía?

Has de considerar, en primer lugar, que la tecnología está en su punto, pero las personas quizá aún no estemos preparadas para adoptar el coche autónomo.

Los más destacados fabricantes de la industria del automóvil prevén que en 2020 podría verse por nuestras carreteras una circulación altamente autónoma. Y cinco años después podremos ver cómo los primeros automóviles autónomos campan a sus anchas por el mercado.

Y si vamos más allá, hasta los años 2030 y 2040, se prevé que la flota total de vehículos autónomos ronde el 25 % del total.

¿Viajaríamos con menos nivel de atascos?

Si se incorporasen al mercado este tipo de automóviles, las posibilidades de que estuviésemos atascados en la vía se reducirían, pero no desaparecerían.

El problema esencial de los atascos radica en la capacidad de las vías por las que transitan los vehículos. Por ejemplo, en una autopista pueden moverse en torno a los 2200 vehículos por hora. Por tanto, esta dificultad no se paliaría si existiera mayor número de coches de los que tiene capacidad de asimilar una vía.

Aun así, los vehículos del futuro tendrán la tecnología adecuada para valorar el tráfico en tiempo real y elegir la vía óptima para circular. A ello se añade que serán automóviles que respetarán la distancia de seguridad y evitarán los frenazos. Este factor hará que la circulación sea más eficaz.

¿Seguros más económicos?

Dado que las aseguradoras se basan en el nivel de siniestralidad para valorar la prima de los seguros, la circulación de los coches autónomos reduciría su cuantía por término medio. ¿Por qué? La razón está en que los accidentes se deben, en un 90 %, al factor humano, el cual disminuiría con la entrada en el mercado de estos automóviles.

El tema de la responsabilidad

En este sentido, la figura del conductor desaparecería. Todos los ocupantes del vehículo serían pasajeros, con lo cual el cambio más relevante y radical es el de la responsabilidad civil. Nos topamos con un nuevo problema: ¿quién asumirá la responsabilidad cuando un vehículo autónomo sufra un accidente?

¿Tendrás que sacarte el carnet?

La legislación varía en función de cada país. Reino Unido, por ejemplo, diferenciará entre coches automatizados, altamente automatizados y totalmente automatizados. En base a estas variables, la documentación necesaria será diferente para moverse o viajar en unos o en otros.

Un cúmulo de ventajas de los coches inteligentes

La inteligencia artificial (IA) se instala en nuestras vidas de forma cómoda. Google ya tiene en su flota un coche autónomo que está en fase de pruebas. Funciona por vía satélite y se actualiza en tiempo real para que siga su camino sin importar las condiciones.

¿Quieres conocer las ventajas de la inteligencia del automóvil?:

  • Se mueven casi sin errores: la ciencia y la tecnología se han introducido en el mundo automotriz para desarrollar vehículos que funcionan prácticamente sin cometer fallos. Son tan complejas que incluyen factores como la velocidad, cómo están comportándose otros vehículos o la distancia existente entre los objetos que lo circundan. Asimismo, incorporan tu localización dentro del mundo. Todo es tan preciso que no hay espacio para cometer apenas errores cuando están funcionando al 100 %.
  • No existen preocupaciones para aparcar: en casi todas las grandes ciudades te encuentras problemas para estacionar el vehículo. Gracias a la automatización de los coches, este ya no sería un factor a tener en cuenta, ya que circularían sin conductor. Así, te moverías hacia tu destino, te bajarías y el coche buscaría un lugar para aparcar o incluso daría unas vueltas entre calles, callejuelas y manzanas para hallar un lugar donde estacionarse.
  • Innovador diseño y mayor potencia: si consideramos que no necesitan todas las herramientas de las que dispone hoy un automóvil para moverse, podríamos encontrarnos con diseños casi irreconocibles. Este hecho favorecería cambios en el motor, con una mayor potencia para cuando fuese imprescindible. Por otra parte, serían lugares donde podrías relajarte o esparcirte mientras llegas a tu destino.
  • Adiós a las señales y al tráfico: probablemente, las normas de circulación cambien de manera radical con la entrada en nuestras vidas de los coches inteligentes. Así, con vehículos que se manejen solos no serán necesarias señales de tráfico, ya que estarán conectados entre sí. Por tanto, el tráfico será mucho más reducido. La idea central es moverse a una velocidad inferior, pero con una mayor y mejor organización entre los automóviles para evitar embotellamientos.
  • Menos heridos y fallecidos al volante: como hemos mencionado, el 90 % de los accidentes de tráfico se deben al factor humano. Los coches autónomos no se enfadan, no beben, no se frustran, por lo que habrá un menor número de colisiones y accidentes. Además, los vehículos inteligentes evaluarán condiciones externas como la presencia de una persona u objeto, lo que les dará un plus de seguridad.
  • El medio ambiente lo agradecerá: las emisiones de CO2 se verán considerablemente reducidas. Bastará con un enchufe para cargar de energía tu vehículo. Te olvidarás del significado de repostar.
  • Vehículos para personas invidentes o con algún otro tipo de discapacidad: las personas invidentes o con alguna otra discapacidad se podrán desplazar con toda seguridad y comodidad. Este modelo no necesita como requisito la vista humana ni otros sentidos.

Por lo tanto, el vehículo del mañana será aquel que te desplace sin necesidad de poner las manos sobre el volante o los pies en los pedales. Gozarás de viajes seguros, sin atascos ni gritos a horas punta.

Por otro lado, favorecerá la protección del medio ambiente, al tiempo que no tendrás que preocuparte por aparcar o estar atento a las señales.

En definitiva, serán automóviles que emplearán la inteligencia artificial para evitar accidentes, serán útiles para personas con diversidad funcional y te desplazarán con un motor a prueba de bombas. ¿Te sumas a la carrera de los coches inteligentes?

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