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Los peatones también pueden ser multados

¿A qué conductor no le han puesto alguna vez una multa? Las sanciones a los conductores por exceso de velocidad, aparcar indebidamente, no hacer caso de las señales de tráfico o mirar el móvil al volante se suceden en nuestras carreteras y ciudades. Pero, ¿y los peatones? ¿Pueden ser multados?

Aunque difícilmente conocerás a alguien que haya recibido una multa por cometer un infracción como peatón, ocurre como con las meigas en Galicia: haberlas, haylas.

La Ley de Tráfico también incluye a los peatones, que no solamente tienen derechos: también obligaciones. Por eso, si te saltas las normas y los agentes de seguridad te ven, puedes ser multado.

Es cierto que existe una laxitud mayor al aplicar las normas en estas ocasiones, pero no impide que te lleves una desagradable sorpresa al ser parado por un agente y recibir su autógrafo… en uno de esos papeles sancionadores.

Los peatones son los elementos más vulnerables del ámbito vial, sobre todo los niños y los ancianos. Muchas de las normas que se aplican persiguen el objetivo de protegerlos y prevenir accidentes: no hay que olvidar que, de cada tres atropellos, uno es originado por la imprudencia del peatón.

Una multa para cada infracción

Vamos a hacer un recorrido por algunas de las multas a las que como peatón estás expuesto si no te comportas de acuerdo al Reglamento General de Circulación.

Huelga decir que, en estos casos, las sanciones económicas no van acompañadas de pérdida de puntos, aunque, si se pusieran duros y se aplicará estrictamente, más de uno terminaría acudiendo a clases de educación viaria para poder recuperar su carné de peatón y poder volver a circular andando. Se trata, claro está, de un broma, pero esconde una verdad que no se debería obviar: muchos peatones actúan de manera irresponsable y se ponen en peligro con demasiada frecuencia.

Pasos de peatones

Los llamados pasos de cebra son las zonas habilitadas para que los peatones atraviesen la calzada con la mayor seguridad. En ellas, los coches tienen la obligación de parar siempre que hay alguien dispuesto a cruzar.

Pero ¿qué ocurre cuando como peatón, por dejadez, por pereza, por prisa o por necedad, en todo caso por imprudencia, decides cruzar por un lugar distinto? Pues que no puedes hacerlo y cometes una infracción que podría ser sancionada. Según el Reglamento, cruzar la calzada sin utilizar el paso de cebra, tras haberse cerciorado o no de que puedes hacerlo sin arriesgarse ni entorpecer la circulación, conlleva una multa de unos 80 euros.

Semáforo rojo

Los semáforos salvaguardan la seguridad de los protagonistas del tráfico (tanto conductores como peatones). Aunque, claro, para ello hay que respetarlos. De igual manera que resulta una aberración ver a un coche saltarse un semáforo en rojo, especialmente cuando hay peatones pasando o a punto de pasar, algo similar debería parecerte ver a un peatón cruzando en rojo.

Si lo haces, no solo te estás poniendo en peligro tú, sino que los vehículos podrían verse obligados a realizar maniobras inesperadas de impensables consecuencias. Cruzar en rojo un semáforo conlleva una de las multas más altas para peatones con las que te puedes encontrar: 200 euros.

Circular por la calzada

A veces no queda otro remedio que hacerlo, porque hay obras en las vías o, simplemente, porque el estado de las infraestructuras es así de lamentable.

Sin embargo, cuando existen aceras habilitadas, como peatón estás obligado a utilizarlas y cometerías una importante infracción si no lo haces. El importe de la multa aplicada es el estándar: 80 euros. Te aseguro que si tienes que pagarlos por un asunto así, te dolerán como si fueran 600.

Pasar de las prohibiciones

Existen zonas en las que está prohibido ir andando. ¿Sabes cuáles? Claro que sí, las autovías y las autopistas, así como algunas zonas restringidas. Cuando llegamos a estos lugares, las señales de tráfico advierten de la prohibición de que los peatones circulen por ellos.

No suele ser muy habitual. Pero, cuando sucede, ese peatón se enfrenta a una multa de 80 euros. En realidad, la sanción económica es lo de menos. Lo peor es el riesgo irresponsable al que se enfrenta, porque puede ser atropellado mucho más fácilmente de lo que imaginas.

Hacer caso omiso de un agente

También para los caminantes, los agentes son inapelables. Cuando uno de ellos está dirigiendo el tráfico, tenemos la obligación de obedecerlos.

¿Tienes prisa y ves que te da tiempo a pasar corriendo, para llegar antes, aunque el guardia mantiene su mano en alto pidiéndote que esperes? Olvídate de hacerlo. A no ser, claro está, que estés dispuesto a pagar una penalización de 200 euros. Todo dependerá de la voluntad del agente.

Y además de rascarte el bolsillo… el procedimiento sancionador te llevará un buen rato, así que todavía llegarás más tarde a tu destino que si, simplemente, hubieras esperado unos minutos hasta tener el visto bueno del guardia.

No circular convenientemente

Desde chiquitillo te han enseñado esa máxima de “peatón, en carretera circula por la izquierda”. De este modo puedes ver a los coches que vienen de frente y, de este modo, tienes una pequeña capacidad de reacción si ocurre algo imprevisto.

Cuando caminas de espaldas a los coches que circulan por el carril de al lado, corres el riesgo de ser embestido y arrastrado por detrás sin darte cuenta.

Por ello, la infracción de circular por la derecha fuera de poblados o en zonas de poblados incluidos en una carretera que carezca de espacio específico para peatones, conlleva una multa de 80 euros.

Ahora bien, menos conocida es esta otra norma que vamos a contarte, referida también a estos mismos desplazamientos. Cuando un grupo de peatones dirigido por un líder o que forman un cortejo circula caminando por un tramo de carretera… deben ir por la derecha. Si no lo hacen así, la multa también será de 80 euros.

En tal caso, cuando la circunstancias ambientales o meteorológicas han reducido notablemente la visibilidad, deben llevar luces reglamentarias para favorecer su localización. Si no es así, también podrían ser multados con 80 euros por persona.

Controles de alcohol y de drogas

Cuando un peatón ha provocado un accidente o ha estado implicado en él, también tiene la obligación de someterse a las oportunas pruebas de alcoholemia y drogas. Las mismas que el conductor o los conductores implicados tienen que hacer.

Si es tu caso, y te niegas a realizar esos controles, puedes llegar a ser sancionado con hasta 1.000 euros, en función de la gravedad de los hechos acontecidos.

Andar demasiado lento

Si no es por una causa de fuerza mayor, atravesar la calzada con una lentitud exacerbada, incluso si vas por el paso de cebra, puede ser sancionado con 80 euros.

¿Te ha molestado que el conductor haya tardado en frenar y cederte el paso? No te tomes la justicia por tu mano caminando muy despacio para obligarlo a esperar, no vaya a ser que ambos os vayáis multados de allí.

Carriles que no son para ti

Ni el carril bici ni el carril bus, como sus nombres indican, han sido concebidos para la circulación de peatones. Si te apetece caminar por ellos, mejor piénsatelo bien, porque podrías llegar a ser multado con 200 euros.

Otras multas curiosas… esta vez para conductores

No nos engañemos: recibir una de estas multas como peatón puede resultar un tanto ridículo. Pero, desde luego, es necesario. Porque de este modo se logra una seguridad vial adicional en beneficio de todos.

Pero, ya puestos y para terminar este artículo, queremos contarte algunas de las sanciones más ridículas, o al menos impensables, que pueden ocurrirnos, en este caso cuando somos conductores.

Aquí van 5 de las más sorprendentes de la historia:

1. Imitar un spot de coche

¿Te gusta conducir? Si recuerdas este eslogan, ya está dicho todo. Olvídate de repetirlo sacando el codo o medio brazo por la ventanilla para sentir la brisa tan agradable al circular. Dado que no estás manteniendo permanentemente tu atención en la conducción, pueden sancionarte con 80 euros.

2. En primera línea de playa

No, no hablamos de un apartamento o una segunda residencia. Sino de dejar el coche ahí mientras te bañas. Sé prudente: no serías el primero al que multan con 6.000 euros por haberlo hecho. ¡Menudas vacaciones!

3. Desnudos al volante

¿Te has olvidado los zapatos y no te apetece volver a casa a por ellos? No se te ocurra arrancar. La posible sanción es de 200 euros. Y tampoco es buena idea, por mucho calor que haga, conducir sin camiseta: en este caso te costará 400 euros la multa. No seguimos con más prendas: a buen entendedor…

4. Discusiones conduciendo

También es sancionable discutir mientras conduces, así que elige muy bien a tu copiloto. Además del riesgo de sufrir un accidente, puede caerte una multa de otros 80 euros.

5. Acicalarse en un semáforo

Si estás conduciendo, olvídate de maquillarte o afeitarte en los semáforos. ¿Nunca se te había ocurrido? Pues a más de uno ya les ha costado 200 euros esa gran idea.

Recuerda, para terminar, que tanto los conductores como los peatones debemos conocer y respetar el Reglamento General de Circulación. Por la seguridad de todos… y de nuestras carteras.

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