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Las mejores rutas termales

¿Sabías que el agua termal tiene importantes beneficios para la salud de las personas? Efectivamente se ha demostrado que acudir regularmente a un balneario con unas aguas termales de calidad, reporta grandes beneficios en el cuerpo humano. Entre ellos, mejora la circulación sanguínea, aumenta la oxigenación, elimina toxinas, aumenta el metabolismo, favorece la eliminación de grasa, favorece la digestión, estimula el sistema inmune, mejoran enfermedades de la piel como la psoriasis, y un largo etcétera. ¿Quieres descubrir las mejores rutas termales?

Rutas termales

Es cierto que acudir frecuentemente a un balneario reporta grandes beneficios para nuestro cuerpo y organismo. Por ello, hemos creado una selección de las mejores rutas termales que puedes realizar en España. En nuestro país hay un sinfín de posibilidades, así que no te será difícil encontrar alguna cerca de ti.

Darte una escapada de vez en cuando a alguna de ellas seguro que no solo te encantará, sino que querrás que se convierta en un hábito para ti desde el momento en que la pruebes. Haz las maletas, guarda el bañador y la toalla, que nos vamos al balneario.

– Gran Hotel Balneario Blancafort:

Está situado en La Garriga, Barcelona, y cuenta con una tradición termal que se remonta al año 1840. El agua termal de este lugar brota de un manantial existente a unos 35 metros de profundidad. De él emanan unos 34.000 litros de agua por hora a una temperatura aproximada de 60 grados. Todo en un ambiente cuidado hasta en el mínimo detalle para ofrecerte una experiencia totalmente enriquecedora.

– Balneario Gran Hotel La Toja:

Este singular lugar se encuentra en Pontevedra, Galicia. Está catalogada como una de las marcas termales más conocidas en España por la excelente calidad no solo del agua, sino de la mineralización de esta. Sus aguas provienen de la Capilla. Presentan un alto grado de mineralización, por lo que son ideales para activar las funciones metabólicas de nuestro cuerpo.

– Balneario de Ledesma:

Este lugar está situado en Salamanca, pero posee una tradición de un valor incalculable, pues ya en la antigua Hispania sus aguas eran usadas con fines curativos. Las aguas emanan de un pozo de granito de 20 metros de profundidad a una temperatura de 48 grados. Este agua se trata de forma minuciosa sin que pierda sus propiedades curativas, entre las que se encuentran las sulfurosas, las de mineralización débil y las hipertermales.

– Real Balneario Solán de Cabras:

Situado en Beteta, Cuenca, también cuenta con una tradición de siglos atrás. Concretamente, la utilización del agua de este manantial se viene usando desde el año 182 a.C, cuando escritos recogieron que un romano se había curado de artritis al darse baños en sus aguas. Desde entonces, y con una perfecta conservación del lugar, los baños reportan bastantes beneficios.

En concreto, están indicados para mejorar la salud de las personas que llevan una dieta baja en sodio y para aquellos que tienen carencias de flúor. No obstante, también cuenta con una gran variedad de tratamientos diversos y masajes.

– Balneario de Lanjarón:

Situado en Sierra Nevada, Granada, es el mayor espacio de aguas termales de la región de Andalucía desde el siglo XVII. Su principal atractivo es que cuenta con seis manantiales de distintas aguas a diferentes temperaturas. Realizar un recorrido por todas ellas reporta una gran experiencia de relax y salud.

– Balneario de Alange:

Se encuentra en la región extremeña de Badajoz. El lugar en el que se encuentra evoca a la época romana, época que ya explotaba este yacimiento termal. De hecho, era conocido más allá de las murallas de Hispania y llegaban personas desde distintos lugares para disfrutar de los beneficios de sus aguas. También posee un circuito con distintos tipos de agua y diferentes tratamientos termales adecuados a las necesidades de cada persona.

– Balneario de Mondariz:

Enclavado en Pontevedra, Galicia, ya se usaba en la Edad Media. Incluso Isabel de Portugal visitaba estas termas por la riqueza mineral de sus aguas. Estas son ricas en minerales como el calcio, sodio, bicarbonato y hierro. En la actualidad se han desarrollado tres manantiales hidrotermales a diferentes temperaturas.

– Baños de Fitero:

Es uno de los balnearios más antiguos del país. Este balneario tiene la peculiaridad de contar con dos espacios que evocan a dos épocas totalmente distintas. Aunque tal vez, lo que más destaca del espacio es la piscina al aire libre a una temperatura de 28 grados.

– León Termal Sport:

Se encuentra en Santa María del Páramo, en León. Cuenta con 2.000 metros de instalaciones equipadas con diferentes circuitos termales en los que se combinan piscinas, saunas y elementos de contraste. Entre los tratamientos más solicitados se encuentran el de mejora de las enfermedades cutáneas, el de realce de la belleza, y el relax.

– A Chavasqueira:

Estas termas naturales se encuentran en Ourense, Galicia. Su acceso es totalmente gratuito y cuenta con varias pozas de agua caliente a diferentes temperaturas a orillas del Río Miño. Fueron las primeras que se acondicionaron para que tanto los vecinos del lugar como los visitantes pudieran disfrutarlas.

Estas aguas a una temperatura de 43 grados son ideales para los tratamientos de reuma, artritis, asma o infecciones de la piel. Además, el valor añadido es que la calidez de las mismas es inmensa, pues son aguas fluoradas, bicarbonatadas y sulfuradas de mineralización media.

– Muíño Da Veiga:

También en la localidad de Ourense, Galicia, estas termas naturales están ubicadas en el cause del Río Miño, al pie de un restaurado molino de madera. El espacio está compuesto por cinco piscinas de diferentes temperaturas que oscilan entre los 40 y los 72 grados, considerándose así como una de las aguas más calientes de España. Asimismo, también cuenta con una piscina de agua fría para tratamientos de contraste.

– Lago Termal de Alhama de Aragón:

Situado en Zaragoza, es el segundo lago termal de Europa y el único de España. Este lago se extiende por dos hectáreas y tiene dos metros de profundidad en algunas zonas. Su temperatura media durante todo el año ronda los 32 grados, convirtiéndose así en un lugar ideal para acudir durante todo el año. El lago se encuentra sobre varias bocas de manantial desde las que brota el agua termal constantemente.

– Pozas de Arnedillo:

Y hasta La Rioja nos vamos a conocer este magnífico lugar en el que el Río Cidacos recibe aguas termales a una temperatura que ronda los 35 y los 40 grados. Este sitio ha sido perfectamente acondicionado e integrado en la naturaleza para ofrecer una experiencia única en un enclave natural.

– Balneario Archena:

En Murcia se encuentra este espacio termal de 200.000 metros cuadrados. Su prestigio a nivel nacional e internacional no es para menos. Cuenta con unas cuidadas instalaciones, varias piscinas con diferentes chorros de presión, y una mineralización perfecta de sus aguas. Todo esto, integrado en un espacio natural con vegetación característica de la zona.

– Balneario de Panticosa:

En Huesca se encuentra este balneario de 8.500 metros cuadrados que ofrece una experiencia inolvidable. Respaldado por los pirineos aragoneses, este lugar en plena montaña cuenta con las aguas termales a mayor temperatura de todo Aragón. Estas llegan a alcanzar los 52 grados en algunas de las piscinas de las instalaciones. Asimismo, existe una amplia oferta de baños termales a diferentes temperaturas y tratamientos, siendo la piscina exterior la joya de la corona de este balneario.

– Balneario Caldes de Boi:

Situado en el Valle del Boi, en Cataluña, este lugar es verdaderamente mágico. Posee unas 37 fuentes de temperaturas tan dispares que oscilan entre los 4 y los 56 grados en una superficie que ocupa 56 hectáreas. Por si fuera poco, ofrece una amplia oferta de tratamientos personalizados y se encuentra en un entorno de un valor histórico y arquitectónico incalculable.

– Balneario de Ariño:

En la provincia de Teruel, en pleno valle del río Martín, se encuentra este peculiar lugar. Ofrece disfrutar de unos baños mineromedicinales para mejorar enfermedades del aparato locomotor como pueden ser reumatismo o fibromialgías. Además de mejorar patologías relacionadas con el metabolismo o la mejora del tránsito intestinal, al igual que para mejorar enfermedades de las vías respiratorias.

– Balneario de Benito:

Al pie de la Sierra de Alcaraz, en Albacete, se encuentra este balneario. Sus aguas son bicarbonatadas, magnésicas, cálcicas y sulfatadas. Cuenta con un completo circuito y con tratamientos personalizados para cada persona y cada dolencia. La temperatura no es muy elevada, ya que el agua emana del manantial a unos 21 – 25 grados. Sin embargo, se completa con una red de piscinas que ofrecen una experiencia totalmente relajante.

En definitiva, acudir a un balneario y disfrutar de un beneficioso baño en agua termal es más que necesario que lo incluyas en tus hábitos saludables. Además, puede ser la excusa perfecta para realizar escapadas de fin de semana, conocer otros lugares, liberar el estrés y renovarte en cuerpo y alma. Sin duda, está más que demostrado que realizar baños termales con frecuencia ayuda a mejorar el estado físico de las personas disminuyendo las diferentes dolencias que puedan padecer o mejorando su calidad de vida.

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