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Claves para comprar un coche de segunda mano

En los últimos años, se ha multiplicado en España la venta de coches de segunda mano. Tanto es así que estudios recientes señalan que se venden dos vehículos usados por cada uno nuevo. Con ello, el mercado español se asimila al europeo.

Si compras un coche de segunda mano, te vas a encontrar con ventajas e inconvenientes. Respecto a las primeras, la más destacada es su precio. Por la mitad de dinero que te cuesta uno nuevo, puedes comprar otro usado de más calidad y en aceptables condiciones.

Sin embargo, también puedes tener problemas. Al adquirir un vehículo usado, siempre corres el riesgo de que te dé mal resultado, algo que difícilmente sucederá con uno nuevo. Por todo ello, vamos a darte algunos consejos para que aciertes en tu compra de coche de segunda mano.

¿Qué debes tener en cuenta a la hora de elegir un coche de segunda mano?

El peligro más importante que afrontas al adquirir un vehículo usado es el desconocimiento sobre su estado general. Salvo que lo compres a alguien muy conocido, no sabes el trato que ese coche ha recibido por parte del propietario o propietarios anteriores.

Incluso hay casos en que el vendedor truca el cuentakilómetros para que creas que tiene menos de los reales. Esto no pasaría desapercibido a ojos de un experto, pero si no lo eres, puedes ser engañado fácilmente. Para evitarlo, puedes poner en práctica una serie de ideas.

Ten claro lo que necesitas

En primer lugar, es conveniente que tengas claras tus necesidades respecto al coche. Si vas a hacer muchos kilómetros porque lo necesitas para trabajar o, por el contrario, solo vas a circular por ciudad, por ejemplo, para llevar a tus hijos al colegio. También si te encuentras más cómodo en un utilitario o en una berlina. O si valoras más la seguridad que la potencia. Una vez hayas aclarado todos estos aspectos, es el momento de escoger coche.

Infórmate en revistas especializadas

Un repaso a las publicaciones del sector automovilístico te darán una idea del modelo de vehículo que mejor se adapta a lo que estás buscando. En cualquier revista de motor encontrarás información acerca de todos los modelos en cuanto a consumos, potencia o prestaciones.

Escoge entre vendedor oficial o particular

También es importante que tengas claras las diferencias entre comprar tu coche a un particular o hacerlo en un taller o concesionario. Seguramente, el primero te venderá el automóvil más barato. Es lógico ya que no tiene una infraestructura empresarial que sustentar. Sin embargo, raramente te dará garantía sobre el coche. Y, si posteriormente quieres reclamar, te será más complicado.

Por el contrario, si escoges un vendedor oficial, el vehículo te saldrá más caro. A cambio, es probable que esté bien revisado y, además, te lo entregue con una garantía que oscilará en función de la propia antigüedad del mismo. Si esta es de diez años o menos, quizá te ofrezca uno como garantía. En cambio, si tiene más edad, pobablemente esta se reduzca a unos meses o incluso no te la brinde.

En otras palabras, resulta más aventurado adquirir tu automóvil a un particular. Pero ello no significa que te de peor resultado. Debes valorar si quieres asumir ese riesgo a cambio de ahorrar algo de dinero. No en balde, en muchos casos, ese tipo de operaciones salen bien.

En todo caso, a la hora de comprar un coche de segunda mano, lo mejor es que lo hagas a alguien conocido. Así, sabrás en qué estado se halla el vehículo. No importa tanto que sea particular o vendedor oficial.

Inspecciona bien el exterior del coche

Pongamos que ya has decidido el coche que deseas comprar. Y también que no eres experto en automóviles. Hay aspectos de estos que saltan a la vista y que dan buena idea de su estado de conservación.

En la parte delantera, observa si los dos faros son iguales. Cuando se ha cambiado uno, quizá por un golpe, el color es diferente. Igualmente, fíjate en que la unión entre el parabrisas y el techo no presente malformaciones.

Respecto a la parte de atrás, es el maletero donde puedes encontrar más pistas. Levanta la moqueta y observa si la zona ha sido repintada. De ser así, el coche habrá sufrido un choque. También puedes fijarte en que no haya soldaduras extrañas y que el propio portón del maletero cierre con precisión.

En cuanto a los laterales, además de observar posibles abollones o arañazos, fíjate en las puertas. Si no cierran herméticamente, es posible que el vehículo haya sufrido un choque por esa zona. Igualmente, si ves que la parte donde cierran está algo oxidada o sus gomas en mal estado, es que ha pasado mucho tiempo en la calle.

Además, respecto al exterior, observa si lleva bola de remolque. De tenerla, el coche ha tenido que soportar más peso del normal y tendrá un mayor desgaste. Finalmente, presta atención a llantas y alerones (si los tuviera). Quizá no estén homologados y no podrás circular así.

El interior: todo debe funcionar bien

Pasando a la parte interior del coche, comprueba que todos los mandos funcionan bien. La calefacción, los intermitentes, las luces o el aire acondicionado tienen que estar en perfecto estado. Así mismo, inspecciona que todo esté mínimamente cuidado. Es decir, que no haya gomas sueltas o partes rotas. Por último, observa si tiene algún olor raro. Si te huele a gasolina, no compres ese vehículo ya que tiene una fuga.

Mecánica, la parte más difícil

Si no eres un profesional del sector, revisar la mecánica de un coche te resultará muy difícil. Sin embargo, también hay aspectos en los que debes fijarte. Una inspección visual del motor te permitirá ver si las piezas están bien ensambladas, si hay gomas flojas o rotas y si en apariencia todas las partes son las originales.

También es muy importante que arranques el motor. Busca sonidos extraños que no te parezcan lógicos y observa vibraciones raras del propio coche. En caso de apreciar cualquiera de estos aspectos, desconfía.

Por otra parte, el mejor indicador del estado de un motor son los kilómetros recorridos. Ten cuidado porque pueden haber sido trucados. Actualmente es más raro que esto suceda, ya que se apuntan al pasar la inspección técnica. Pero todavía ocurre.

Para detectar posibles trampas en el kilometraje, fíjate en el estado general de los asientos y el volante. Si están muy gastados pero el coche marca pocos kilómetros, algo raro sucede. También puedes observar las agujas del salpicadero. Por ejemplo, si la del cuenta-revoluciones no está a cero con el vehículo parado, es que han manipulado el motor.

Haz preguntas al vendedor y prueba el coche

Es interesante, por otro lado, que realices todas las preguntas que consideres oportunas al vendedor. De esta forma obtendrás mucha información sobre el vehículo. Pero también puede caer en contradicciones en caso de que quiera engañarte.

Y, por supuesto, aunque parece algo evidente, prueba el coche. Haz un recorrido tanto por ciudad como por carretera y observa que acelera y frena bien, que las marchas entran con facilidad y que no existen ruidos extraños.

Documentación en regla

Otra parte esencial a la hora de adquirir tu coche de segunda mano es la documentación. Actualmente, puedes pedir a la Dirección General de Tráfico lo que se conoce como un informe extendido del vehículo.

En él te aparecerá si es de importación, el número de dueños que ha tenido e incluso si está sujeto a algún embargo. Con ello, además de información sobre el estado del coche, te aseguras no ser timado, ya que de existir embargo, no podrás ponerlo a tu nombre. Y el documento citado solo cuesta en torno a ocho euros.

También es importante que el vendedor te entregue el justificante de las inspecciones técnicas oficiales a las que ha sido sometido el automóvil. Y otro aspecto vital. Comprueba que el número de bastidor del coche coincide con el que figura en el permiso de circulación. De no ser así, es probable que se trate de un automóvil robado.

Finalmente, para transferir el coche a tu nombre, los tramites son muy sencillos. Puedes hacerlos a través de una gestoría pero, si quieres ahorrar, lo mejor es que los realices tú mismo. Solo tienes que ir a la delegación de la Dirección General de Tráfico de tu localidad.

Debes llevar el contrato de compra-venta, el permiso de circulación y la tarjeta de la ITV, el último recibo del Impuesto de Circulación (la famosa “viñeta”) y fotocopia de los documentos de identidad de comprador y vendedor. Además, tienes que abonar una tasa en Hacienda y el trámite estará cumplimentado.

En conclusión, si estás pensando en comprar un coche de segunda mano, no olvides tener en cuenta todos estos consejos. Lee todo lo que puedas sobre el modelo que te interesa, observa bien tanto el exterior como el interior, fíjate en el sonido del motor y en otros ruidos, asegúrate de que toda la documentación está en regla y no dejes de buscar asesoramiento en caso de que tengas dudas.

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