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Viajar con niños: toda una experiencia que vale la pena disfrutar

¿Tienes hijos y planeas unas vacaciones en familia? Si es la primera vez que salís de viaje durante varios días, es posible que no tengas ni idea de como empezar. Así que te compartimos algunos consejos para vivir esta increíble experiencia y planificar cada minuto fuera de la rutina que implica el trabajo y la escuela.

La base de todo viaje

Lo primero que debes hacer es elegir un destino adecuado para niños; recuerda que cuando viajas en familia, debes adaptar ese lugar que siempre has soñado a la realidad de tu compañía. También debes tener en cuenta la época en la que viajaréis y el clima del lugar a visitar. Una vez que hayas escogido la mejor opción, puedes investigar los atractivos del lugar y pensar un poco en las actividades que realizaréis durante la estancia. Tampoco se trata de planear cada minuto, pues puede resultar frustrante no cumplir las expectativas. Ten en cuenta que viajar con niños tiene muchos imprevistos.

Cada ciudad tiene siempre algún atractivo para el turismo, del tipo que sea; así que piensa en sitios como museos, parques de atracciones o galerías de arte para ofrecer a los niños algo más que diversión: cultura. Aprovecha ese tiempo para convertirlo en aprendizaje y háblales acerca de la historia del lugar que visitáis, las tradiciones y costumbres, los sitios importantes que hay en los alrededores y demás detalles culturales que harán más rico el viaje y su futuro. Recuerda que la curiosidad de los niños es infinita y suelen preguntar mucho. Leer un poco antes de llevarlos de paseo es bueno para que tú también te prepares.

Si realizáis el viaje en coche y este durará varias horas, puedes hacer alguna parada para que no se aburran, o pensar en actividades para realizar entre todos durante el trayecto. Una lista con sus canciones favoritas en tu teléfono les ayudará a divertirse con un improvisado karaoke; si son niños más grandes, seguro se entretienen varias horas si llevan un par de videojuegos en su videoconsola portátil o tableta. Además, no olvides llevar aperitivos que sean de su agrado, como dulces, frutas o algo más saludable y de buen sabor.

Viajes en avión

Para los viajes en avión, la recomendación es abordar en último lugar aunque siempre tengan preferencia. Así, no se aburrirán sentados mientras esperan que las demás personas se sienten. También puedes optar por viajar muy temprano o de noche, especialmente si los vuelos son a otro continente. Cuando eso ocurre suelen dormir buena parte del camino y estarán más descansados. Si es la primera vez que tus hijos viajan en avión y sienten temor, lo mejor es transmitirles seguridad; puedes contarles alguna experiencia o hacer algún juego con ellos antes del despegue para entretenerlos y que se les quite el miedo. Tener uno de sus libros favoritos a la mano es una buena idea ya que, además de hacer que se diviertan, les fomentas el gusto por la lectura.

Otra actividad divertida para el trayecto es darles una pequeña libreta o block de notas y pedirles que lo utilicen como diario de viaje. Te aseguramos que se mantendrán entretenidos todo el tiempo y tendrán un buen recuerdo de sus vacaciones realizado por ellos mismos. Los libros para pintar con rotuladores nunca fallan para esos casos de un viaje largo.

En un trayecto con cualquier método de transporte, reserva con anticipación los billetes si el transporte es público; si viajas en coche, asegúrate de que tenga las condiciones adecuadas para salir a carretera. No olvides reservar los lugares en los que os hospedaréis y anticipar a las administraciones de los lugares el número de niños con el que acudirás. Con estos consejos no tendrás que preocuparte por la ocupación de los hoteles. Además, muchas veces la compra anticipada te beneficia con descuentos y múltiples beneficios.

Unos días antes de salir de vacaciones, no olvides asegurarte de tener todo listo para que nada se te olvide; puedes hacer una lista de lo necesario e ir tachando todo lo que ya tengas preparado. Lo más importante es guardar primero los documentos personales importantes para el viaje, como pasaportes, visas, el documento nacional de identidad, otras identificaciones oficiales, billetes que se utilizarán y números de las reservas realizadas.

Trata de viajar de manera ligera y ten siempre contigo solo lo necesario. Si dejas que tus hijos hagan la maleta, es posible que quieran meter todo lo que utilizan a diario, juguetes incluidos; por lo tanto, supervisa que meten en sus maletas y convierte esta actividad en algo divertido y familiar. Con dos cambios de ropa cada día será suficiente. Lleva ropa fácil de combinar y cosas básicas para visitar lugares de todo tipo. En cuanto a los zapatos, elige por ellos los más cómodos como zapatillas de deporte o chancletas. Ten en cuenta que puede haber cambios bruscos de temperatura o que muchas veces puede sorprender una lluvia, así que no estaría de más llevar una chaqueta o un jersey fino.

Otras cosas que puedes poner en la maleta son una pequeña lámpara, herramientas básicas por si hay algún fallo en el automóvil, bolsas para guardar la basura durante el viaje o la ropa sucia y los cargadores de tus aparatos electrónicos. Procura que sean cargadores universales para que con uno o dos cargadores tengas suficiente.

Algunos artículos de limpieza personal como toallas, jabones, champú o cepillos de dientes puede que no sea muy necesario llevarlos, a menos que viajes a un lugar donde estés seguro de que no encontrarás ningún supermercado cercano. Si viajas con bebés no olvides llevar contigo pañales, toallas húmedas, un par de biberones y sus alimentos especiales.

Eso sí, siempre habla con tus hijos antes y anticípales un poco los planes de viaje, cuanto dura, los lugares a los que van y las reglas que se deben seguir.

¿Qué hacer al llegar al destino?

  1. Verifica que tu equipaje esté completo.
  2. Examina el lugar en donde os quedaréis y las áreas seguras para tus hijos.
  3. Saca de la maleta solo lo necesario para cada día.
  4. Si llegáis de noche, lo mejor será una cena ligera y descansar para empezar las vacaciones con la energía recargada.
  5. En caso de que viajes por primera vez a un sitio y no sepas que hacer con tus hijos, acude al centro de información para turistas.
  6. Para la seguridad de tus hijos, puedes conseguir unas pulseras de identificación para anotar tu número telefónico y lugar en donde se encuentran hospedados por si se pierden.

Hablando de seguridad…

Una pequeña caída puede arruinar las vacaciones de tus hijos. Lo mejor es estar preparados. Pon en la maleta un pequeño botiquín con todo lo necesario en caso de alguna emergencia. Las cosas básicas que debes tener son tiritas, algodón, vendas, gasas, alcohol, desinfectante, pastillas para los males comunes como dolor de cabeza, dolor de estómago o diarrea, termómetro y pomada para picaduras de insectos y para rozaduras.

También es importante que lleves contigo un bloqueador solar para niños y así protegerlos de las altas temperaturas; una gorra o sombrero y lentes también pueden ayudar.

En caso de acudir a un lugar con piscina o mar abierto, trata de no dejar solos a tus hijos, sobre todo si no saben nadar. Nunca los dejes meterse en el agua sin un chaleco salvavidas o flotador. Si pasan muchas horas en la playa o bajo el sol, es muy importante mantenerlos hidratados.

¡Disfruta!

No olvides que lo más importante de las vacaciones es vivir una experiencia diferente en familia, aprender juntos, crear recuerdos y, sobre todo, disfrutar. Si alguna de las cosas planeadas no sale bien, trata de no amargarte y, mejor, improvisa algo que no estaba en la lista de cosas por hacer. Los planes de último minuto siempre serán parte de la aventura, así que no demuestres a tus hijos que algo ha salido mal; trata de mantener el control y la calma para transmitírselas y que tanto ellos como tú podáis disfrutar tanto de las buenas experiencias como de los inconvenientes.

Trata de que las actividades que realicéis sean variadas e involucra a tus hijos en la toma de decisiones durante el viaje; puedes pedirles ideas de las actividades que les gustaría realizar y tenerlas en cuenta para planear el itinerario. No olvides tu cámara fotográfica para tener un buen recuerdo de sus primeras vacaciones familiares; además de las fotografías, puedes grabar algunos momentos. Al regresar a casa, podrán realizar un vídeo con lo más divertido de su experiencia.

Aprovecha para sacar a tu niño interior y diviértete de la misma manera en la que tus hijos lo hacen, sin preocupaciones y disfrutando las cosas más simples que nos regala la naturaleza, como jugar con la arena, realizar una caminata entre árboles, organizar un pícnic en un campo o realizar una fogata.

Al finalizar el viaje, pide a tus hijos que compartan las experiencias vividas, lo que más les gustó y que desearían realizar en las siguientes vacaciones. También ten en cuenta tus errores y aciertos para que así puedas planear el próximo viaje.

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