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¿Vas a comprar un coche? Aprende las diferencias entre los vehículos eléctricos, híbridos y tradicionales

¿Tu coche te está pidiendo ya a gritos la jubilación? ¿Necesitas o deseas cambiarlo para conducir una máquina más eficiente y segura? ¿Queréis tener un nuevo vehículo en la familia? Si es así, seguro que os surge un montón de dudas que, actualmente, ya no se limitan al concesionario al que dirigirse o a elegir un modelo u otro, el color, 5 o 3 puertas… sino también al modo de propulsión. Sí, ya que a la tradicional oposición entre gasolina y diesel, que todavía existe, se añaden ahora otras opciones, como los híbridos, híbridos enchufables o vehículos eléctricos. Estos se caracterizan por funcionar gracias a una batería eléctrica que has de cargar en alguno de los postes de recarga que cada vez son más habituales en nuestras ciudades e, incluso, te puedes instalar en tu propia casa. Si quieres más información sobre las diferencias, las ventajas y los inconvenientes de cada uno de estos tipos de vehículos, sigue leyendo.

Lo primero que miramos es el precio

En estos tiempos de crisis y ajustes, es muy común que, en lo primero en lo que te fijes a la hora de valorar tus opciones para cambiar de coche, sea en el precio. No obstante, esto no tiene por qué ser lo más inteligente, puesto que, en un producto como el coche (cuyos gastos no se limitan a la compra inicial, sino que vas a tener que seguir invirtiendo en combustible, reparaciones, revisiones, aparcamiento, mantenimiento, seguro…), has de valorar muy en serio los gastos a medio y largo plazo. Además, estos varían bastante dependiendo del tipo de coche por el que nos decantemos finalmente.

Es cierto que los coches híbridos y eléctricos todavía son más caros en el momento de la compra que los tradicionales, pero no lo es menos que cada año la brecha se reduce y también que los primeros van ganando cada vez más en autonomía y potencia, lo que es otro punto a su favor.

Se estima que, actualmente, un coche eléctrico puede costarnos entre 5.000 y 15.000 euros más que uno tradicional. Pero, aquí, además de tener en cuenta que los eléctricos consumen hasta un 50 % menos, los híbridos enchufables gastan sobre un 40 o 45 % menos o los eléctricos sufren mucho menos desgaste y gastos de mantenimiento, como luego detallaremos, debes valorar que el Gobierno te concede una ayuda de 5.500 euros por comprar un coche eléctrico con una autonomía superior a 90 km. Este tipo de subvenciones se otorga para favorecer los medios de transporte menos contaminantes y que ayudan a reducir la polución en las ciudades. Además, también te concederán una ayuda de unos 1.000 euros para instalar en tu domicilio un punto de recarga. Debes informarte bien, ya que, si vas a destinar tu vehículo a fines comerciales, las ayudas son todavía mayores, pues otro gran objetivo de los gobiernos y la Unión Europea es que las empresas den ejemplo de sostenibilidad y eficiencia, tal y como hacen ya muchas empresas públicas de transporte, que, desde hace algunos años, apuestan por renovar su flota de autobuses, vehículos oficiales… con tecnología eléctrica. También debes tener en cuenta que las ayudas y subvenciones citadas pueden cambiar con el tiempo e, incluso, según la Comunidad Autónoma en la que residas.

Otra forma de ahorrar en el momento de la compra es optar por un coche eléctrico que no incluya la batería, como el Renault ZOE, que pueden tener precios de compra casi iguales a uno tradicional, aunque luego tendrás que alquilar la citada batería, que puede costar unos 50 euros al mes.

Gasto en combustible: empieza el ahorro

Como decíamos, más allá del gasto inicial de compra, hay muchos otros que tienes que tener en cuenta. Y, en esto, el combustible se lleva la palma. Los transportistas saben bien lo que un coche de gasolina o, incluso, gasoil puede consumir, pero también son conscientes de ello todos los que usan el vehículo para trabajar… Al menor precio de la electricidad has de añadir que los vehículos eléctricos son mucho más eficientes que los de combustibles fósiles. En este sentido, se calcula que unos 100 kilómetros en un coche eléctrico vendrían a costar alrededor de 1 euro. Por el contrario, en uno de gasolina, estarías gastando 5 veces más o, lo que es lo mismo, unos 5 euros, en cubrir la misma distancia. Por lo que respecta a los híbridos, el ahorro sería menor, dado que no tienen tanta autonomía eléctrica (sobre todo, si no son enchufables), pero cuentas con la ventaja de la potencia y mayor autonomía del combustible fósil, cuando así lo desees.

Mayor eficiencia energética y respeto por el ecosistema

Otro punto que debes tener en cuenta es que la eficiencia energética también es mucho mayor y llega a porcentajes del 90 % o algo más en los eléctricos mientras que en un coche diésel. Por ejemplo, se sitúa alrededor del 25 % en carretera y tan solo del 20 % o, incluso, menos en ciudad. De hecho, en las grandes urbes es donde los vehículos eléctricos e híbridos son más aconsejables en muchos sentidos. Para empezar, no producen contaminación acústica, ya que son totalmente silenciosos. Tampoco contribuyen a generar un aire aún más contaminado, puesto que no generan emisiones. Esto, además, te va a permitir circular por tramos de ciudades (normalmente, los centros históricos) cerrados al tráfico rodado, pero por donde sí pueden circular vehículos eléctricos de transporte público y también de uso privado. Esta es una tendencia en aumento y que se va a consolidar con la expansión de la smartcitie o ciudad inteligente, que se encamina hacia la sostenibilidad y pretende reducir el consumo energético, así como las emisiones de CO2 y otros productos contaminantes y nocivos para los ciudadanos y su entorno.

Los eléctricos tampoco ensucian tanto como un coche tradicional. Sobre todo, respecto a uno de los antiguos, que sueltan siempre gases más oscuros y pueden tener derrames de aceites… Por el contrario, con los eléctricos te ahorras todos estos quebraderos de cabeza.

Un mantenimiento más sencillo y barato

Otro punto a favor para los eléctricos es que eliminan muchos gastos tanto en el mantenimiento como en las revisiones, los recambios… Esto se debe a que su motor es mucho más sencillo que uno tradicional y no lleva aceites, lubricantes, embragues, filtros, correa de distribución… Tampoco se alimentan con un combustible de explosión, como la gasolina, por lo que son menos peligrosos en el caso de sufrir algún accidente o alguna avería. En este sentido, se estima que el ahorro de mantenimiento podría rondar el 25 % de uno tradicional.

Debes tener en cuenta que este ahorro no es tal ni en los híbridos ni en los híbridos enchufables, pues estos tienen todos los elementos de uno tradicional más los propios de uno eléctrico. Sí se podría considerar que los enchufables son más eficientes, en este aspecto, que los híbridos, puesto que, al tener mayor autonomía en modo eléctrico, no desgastas tanto los elementos propios del tradicional, con lo que podrías alargar los plazos de las revisiones, los recambios…

Estacionamiento: las zonas de pago te saldrán gratis

Como hemos indicado, puedes instalar un punto de recarga en tu hogar, si es que tienes espacio para ello, pero también debes saber que cada vez hay más puntos donde recargar tu vehículo y puedes usarlos, incluso, para estacionarlo mientras tanto.

Por otra parte, a la hora de circular por la ciudad, el coche eléctrico supone otra gran ventaja, ya que, en muchas ciudades, como Madrid o Barcelona, puedes conseguir una tarjeta gratuita especial con la que no tendrás que pagar en las zonas azules y, además, podrás tenerlo estacionado durante todo el tiempo que desees.

También pagarás menos impuestos

Actualmente, a pesar de las ventajas y los incentivos, la gente se resiste en España a decantarse por un vehículo eléctrico. Aquí va otra ventaja: pagarás menos impuestos, dado que, en muchas provincias, para premiar que no contribuyes a una mayor contaminación, te concederán descuentos en el permiso de circulación de hasta el 75 %.

Por otra parte, los seguros, por el tipo de cliente que suele comprar estos vehículos, su menor desgaste y gastos en reparaciones, las averías menos frecuentes que sufren… suelen otorgar precios más bajos para asegurar un vehículo eléctrico.

La decisión final es tuya

Como has visto, los beneficios de los coches eléctricos son diversos: menor consumo, eficiencia energética, respeto al ecosistema y a la salud, menores impuestos… pero también debes tener en cuenta que todavía son algo más caros, en el momento de la compra, que uno tradicional y también te darán menos autonomía y, seguramente, menos potencia. Tal vez te interese, en gran medida, uno eléctrico, si vas a conducir por la ciudad o lo vas a usar de forma constante para desplazamientos no muy largos; mientras que, si tu uso suele ser de largas distancias o necesitas mucha potencia, puede que te convenga más uno tradicional o híbrido. Al final, como siempre, la decisión es tuya, pero no la tomes fijándote tan solo en un aspecto, como el precio inicial, puesto que, a la larga, podrías arrepentirte.

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