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Un gran invento automovilístico para que los invidentes puedan ver el paisaje

Ford ha desarrollado un nuevo lenguaje visual basado en la ciencia del tacto con el que permitirá a las personas sin vista experimentar qué supone viajar en coche y ver el paisaje a través de la ventanilla. Es, sin lugar a duda, una de las grandes revoluciones tecnológicas que se han dado en el sector automovilístico en los últimos años. ¿El motivo? Supone un tremendo avance en el ámbito de la integración de las personas invidentes.

Una ventanilla que traduce paisajes

La ventabilla inteligente Feel the View de Ford es capaz de capturar cualquier imagen del paisaje circundante y de traducirla en vibraciones, las cuales se pueden experimentar en una pantalla táctil instalada en el interior del habitáculo. Esta tecnología deriva de un principio realmente sencillo, el de la comunicación háptica. Se trata de una rama de la comunicación no verbal que explica cómo las personas pueden interactuar a través del sentido del tacto.

No debemos olvidar que el tacto nos permite experimentar todo tipo de sensaciones, tales como el placer, el dolor, el calor o el frío. Por ello, de esa experiencia, desde Ford Italia han pensado que con su ventanilla inteligente también podrían transmitir nuevas vivencias a los invidentes, así como mejorar su calidad de vida.

Basta echar un vistazo al vídeo que la marca de automóviles ha publicado para describir esta tecnología, la cual, indican, permite a los pasajeros tocar el paisaje y reconstruirlo mentalmente. Y es que el sentido del tacto es el componente fundamental de la comunicación háptica en el campo de las relaciones interpersonales, pero también nos ayuda a crear y fijar procesos mentales, así como a categorizarlos a través de términos positivos, lúdicos, ritualistas o de control. De hecho, un mismo gesto puede tener connotaciones infinitas connotaciones. ¿O acaso todos los besos son iguales?

Una revolución nacida de un brainstorming

Feel the View surgió de una sesión de brainstorming dirigida por Ford Italia, que se reunió con nuevas empresas locales en busca de ideas innovadoras. ¡Y así nació la ventanilla para invidentes! La idea le pareció convincente a Alan Morse, CEO de Lighthouse Guild, una organización que brinda apoyo a las personas con discapacidad visual. Para Morse, esta propuesta es muy similar a otras tecnologías destinadas a traducir información visual en descripciones audibles o táctiles. Por ejemplo, desgranó, existen gafas que pueden leer textos y sistemas de impresión que producen versiones texturizadas y en relieve de las imágenes, las cuales se vuelven accesibles para los invidentes.

Por suerte, el concepto se convirtió en realidad. A Ford le gustó tanto la idea que decidió adoptarla y financiar un prototipo, el cual fue desarrollado por la agencia creativa GTB Rome y Aedo Project, una start-up centrada en la fabricación de dispositivos para personas con discapacidades visuales.

El funcionamiento resulta muy sencillo de comprender. La ventana tiene una cámara incorporada que, al presionar un botón, fotografía todo lo que tiene delante. ¡Y aquí viene la magia! La foto se convierte en una imagen en escala de grises de alto contraste que se reproduce a través de pequeños LED incrustados en el cristal.

Si bien esta reproducción es invisible a simple vista, los LED proporcionan retroalimentación háptica, vibrando a diferentes intensidades que se corresponden con diferentes tonos de gris: mientras más blanco sea el color debajo de las puntas de los dedos, mayor será la intensidad de la vibración. En total, la ventanilla para invidentes cuenta con 255 niveles de vibración disponibles. O lo que es lo mismo, 255 experiencias distintas.

Asistente de voz para la persona invidente

Además, la ventana inteligente de Ford viene con un asistente de voz que, a través del sistema de audio del automóvil, proporciona información contextual sobre el paisaje que nos rodea. Viene a ser, en palabras de Marco Alù Saffi, portavoz de Ford Italia, como una guía sonora del propio viaje. El objetivo de Feel the View es mejorar la calidad de vida de los invidentes, quienes podrán observar el mundo que les rodea mientras viajan en automóvil. 

Y es que el prototipo desarrollado no es otra cosa que un sistema de reconocimiento de imágenes capaz de decir en voz alta qué cosas hay alrededor del coche. Todo ello, gracias al poder de la Inteligencia Artificial (IA). Es le mejor manera de hacer que un viaje en coche sea memorable. 

El gran responsable de esto es el tacto, un sentido que, según varias investigaciones, nos sirve para transmitir emociones tan variopintas como la ira, el miedo, la felicidad, la simpatía, el amor y la gratitud. Sensaciones que, en muchos casos, tenemos al pasar por una montaña, un bosque, una gran ciudad, un atasco o un campo abierto.

Feel the View se une a un creciente campo de nuevos diseños que aprovechan la tecnología para brindar a las personas con problemas visuales nuevas formas de ver el mundo que les rodea.

Otros proyectos de gran interés para personas invidentes

La ventanilla inteligente de Ford no es el único invento desarrollado para mejorar la calidad de vida de las personas ciegas. Por ejemplo, el diseñador Emilios Farrington-Arnas usó de manera similar la vibración y el sentido del tacto en su sistema de navegación portátil Maptic. También Microsoft destaca por proyectos de este estilo, como el nacido de su reciente asociación con el grupo de investigación Future Cities Catapult, con el que consiguieron crear un auricular que ayuda a las personas ciegas a encontrar cualquier cosa que estén buscando.

Pese a que Ford no planea de momento su comercialización, este campo de investigación podría resultar de particular interés para los fabricantes de coches autónomos, los cuales tendrían la posibilidad de diseñar productos para personas que anteriormente habían sido excluidas de la conducción debido a su discapacidad visual.

¿Un nuevo idioma basado en el sentido táctil?

De todas maneras, el sistema de retroalimentación táctil utilizado en Feel the View tiene aplicaciones potenciales más amplias que la de las ventanillas de automóviles para invidentes. Así, desde GTB Roma consideran esta tecnología como la base para la creación de un nuevo idioma capaz de hacer ver los paisajes que nos rodean cuando vamos en coche. 

Para GTB Roma, este avance tecnológico podría trascender fácilmente al automóvil e implementarse sin ningún tipo de problema en centros educativos de todos los niveles, así como en instituciones de todo tipo. La herramienta facilitaría muchísimo el día a día de los invidentes.

Obviamente, la tecnología Feel the View de Ford también podría ser utilizada en otros ámbitos, como en una tableta con la que una persona sin vista pueda caminar y llegar a los sitios sin mayor problema. Algo así como un perro lazarillo del futuro. Pese a ello, esta tecnología aún tiene alguna que otra limitación, fruto, tal vez, de la fase inicial de desarrollo en la que se encuentra. Pese a ello, Feel the View no es capaz todavía de funcionar en dispositivos móviles, según aclaró Marco Alù Saffi, aunque todo será cuestión de invertir y desarrollar la idea.

No es una cuestión de vista, sino de sentimiento

Ford Italia se puso en contacto con un grupo de personas invidentes para que probasen Feel the View. De su experiencia quedó patente una realidad: no todo es cuestión de vista, sino de sentimiento. Las sensaciones que derivan de lo que vemos van mucho más allá de la mera información que recibimos. Así, nadie experimentará lo mismo al ver una montaña nevada, la cúpula de Santa María del Fiore (diseñada por Brunelleschi y ubicada en Florencia) o un atardecer en compañía de un ser querido. Es lo que conocemos como percepción. 

Y es que el tacto no deja de ser un sentido más de nuestro cuerpo. Así, somos capaces de captar la realidad que nos rodea. No olvides que la percepción táctil se logra a través de la exploración activa de superficies y objetos, algo que también conseguimos a través de sentidos pasivos como la vista, a la cual, por desgracia, no pueden acceder las personas invidentes.

El investigador J. J. Gibson lo descubrió en 1966 a través de su estudio ‘Los sentidos considerados como sistemas perceptivos’, donde explica que cualquier individuo puede sentir y experimentar el mundo adyacente a través del uso de su cuerpo. Gibson profundizó en diversas corrientes del siglo XIX, las cuales habían comenzado a indagar en el estrecho vínculo existente entre la percepción y el sentido del tacto, un aspecto que Ford Italia ha decidido explotar a través de Feel the View.

¡Pero aún hay más! El concepto de percepción háptica se relaciona también con el de propiocepción fisiológica extendida. Parece complicado de entender, pero no lo es. Imagina que estás utilizando una herramienta como un palo: la propiocepción fisiológica extendida explica los motivos por los que dicha experiencia se transfiere al extremo de la herramienta. Es decir, que la percepción táctil siempre se ha basado en las fuerzas que experimentamos durante cualquier contacto. De esta forma, el tacto nos ayuda a crear experiencias virtuales a través de lo que percibimos, un concepto que Ford Italia ha tenido en cuenta para que las personas invidentes puedan disfrutar de los paisajes cuando viajan.

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