Blog de e-park

Los medios de transporte más raros del mundo

El mosaico de culturas que es este loco mundo da lugar a que ante problemas cotidianos que comparte toda comunidad humana se planteen soluciones o respuestas que, pese a ser esencialmente similares en cuanto a sus utilidades, presentan grandes diferencias formales entre sí. Se trata de ese tipo de diferencias que da origen a calificativos como “pintoresco” y que, en definitiva, hace que tenga sentido hablar de diferencias culturales.

Te vamos a mostrar en este post que uno de los campos en los que más se aprecia esta índole de diferencias es el de los medios de transporte. Como sabes, el transporte puede ser interurbano o urbano, de largas o de cortas distancias, de mercancías o de pasajeros. Hemos optado, sin embargo, por limitarnos a los medios de transporte de pasajeros para elaborar una selección de aquellos que, pertenecientes a diversas culturas, nos parecen más particulares y curiosos. En muchos casos, la realización formal de lo que no es más que la solución a un problema universal (el traslado de pasajeros humanos de un punto geográfico a otro, mediando entre ambos un espacio de la suficiente magnitud como para disuadir de su recorrido a pie) se permea de otras circunstancias que rodean a la cultura que precisa del transporte, como su medio geográfico, su organización social, su economía o sus valores ideológicos.

El rickshaw

Se trata del archiconocido medio de transporte asiático consistente en una cabina para acomodamiento del pasajero, colocada sobre dos ruedas e impulsada por un elemento motor que hoy suele contar con su propio motor mecánico, aunque en el pasado era común que un pobre diablo seleccionado de entre la misma especie (homo sapiens) a la que pertenecía el pasajero fuera el responsable de la tracción del vehículo y la satisfacción de las necesidades cinéticas del interesado. Evidentemente, esta estampa tenía un fuerte valor simbólico que se sumaba al utilitario: el rickshaw era un medio de transporte utilizado por la realeza y la aristocracia de los países orientales en los que su uso era popular, y su supremacía sobre súbditos o siervos se manifestaba también en el transporte.

El tuk-tuk

Quizás sepas que es una versión del rickshaw adaptada a los tiempos modernos. Su única y significativa novedad es que evita que el conductor impulse con la única energía de sus piernas el vehículo, gracias a la inclusión de un vehículo a motor, generalmente dotado de una rueda, que arrastra la cabina.

Es un medio de transporte muy barato, usado en las áreas urbanas de numerosos países del Tercer Mundo (desde el continente latinoamericano hasta el sudeste asiático, pasando por el Magreb) tanto por turistas que, anhelantes de folklore, quieran probar un sucesor barato, moderno y humanitario del rickshaw, como por viajeros locales que necesitan desplazarse rápidamente a un punto de la ciudad. Una de las variaciones más curiosas de este medio es la del llamado coco-taxi, emblemático de la isla de Cuba por la forma esférica de su cabina.

El vaporetto

La ciudad de Venecia no debe su configuración a inundaciones, sino a su origen en la emigración. Desde el siglo V, procedente de las zonas de Italia amenazadas por las invasiones godas y vándalas, su población se asentó en territorios poco atractivos: islotes lacustres infestados de mosquitos entre los cuales los refugiados tendieron puentes y establecieron comunicaciones náuticas a fin de facilitar la supervivencia común. Las precarias barcas de estos romanos fugitivos devinieron, con la prosperidad comercial y política experimentada por la ciudad durante la Edad Media y la conformación de su carácter turístico durante la Modernidad y la temprana Edad Contemporánea, en la icónica estampa de góndolas estilizadas surcando las aguas de los canales venecianos.

No obstante, ese no es el medio de transporte que utiliza la mayoría de los residentes venecianos y los turistas: este es el vaporetto, una suerte de autobús acuático propulsado por motor (lo que lo diferencia de una galera) en el que caben unas doscientas personas a las que se aconseja, sin embargo, no realizar el trayecto de pie.

Balsas de bambú

Otro medio de transporte acuático, las barcas de bambú impulsadas por la acción de dos avezados pilotos (uno situado en la parte delantera y otro en la trasera) y equipados cada uno con dos cañas unidas con una pala en su término, son ampliamente utilizadas en Tailandia tanto por turistas como por autóctonos para el transporte fluvial. También se usan en países latinoamericanos como Perú.

Beer bike

Se trata de un medio de transporte extremadamente novedoso, exclusivo de las ciudades del Primer Mundo (Londres, Berlín, Dublín, Ámsterdam), que ahonda en el componente ocioso y recreativo del tránsito urbano, así como en sus valores ecológicos. Un beer bike es un vehículo con capacidad para unos veinte pasajeros, de los cuales una parte algo superior a la mitad deberá colaborar para moverlo a pedales. Todos los pasajeros, sin embargo, irán sentados a la misma mesa larga, en forma de barra de bar, que constituye la cabina del vehículo, y que se halla coronada por un conductor sobrio que, además, abastecerá de refrigerios a los pasajeros. La finalidad del transporte ya no es la mudanza geográfica en sí misma, sino el disfrute en la mera participación en la “tripulación” del vehículo y en las actividades turísticas, contemplativas, gastronómicas y etílicas que esta facilita.

El Schwebebahn

Este tren monorraíl, el primero del mundo, originalmente concebido como servicio de transporte para los berlineses, fue finalmente trasladado a Wupperta. Allí fue inaugurado en 1901 y desempeña hoy sus funciones suspendido a unos ocho metros del suelo urbano, bajo una vía de 13 kilómetros que recorre gran parte del río Wupper. Se trata de un portento tecnológico de imbatible eficiencia: su actividad desde la fecha de su inauguración solo se ha interrumpido en contadísimas ocasiones, y los escasos accidentes que ha sufrido se han visto subsanados por reparaciones y modificaciones que hacen del Schwebebahn un medio de transporte casi infalible, en el que 25 millones de pasajeros confían anualmente. 

Camello

El camello es el medio de transporte preferente en los viajes por áreas desérticas desde tiempos ancestrales. Aún hoy, su atractivo está lejos de reducirse al ámbito turístico; son numerosos los usuarios de camello en el Sáhara debido a ciertas particularidades fisiológicas de la montura que la hacen propicia para pasar largos periodos en el desierto: un camello ostenta dos jorobas en su grupa que, si bien no son depósitos de agua como la creencia popular afirma, sí que almacenan grasa que el camello utiliza como combustible para realizar largos recorridos. Además, un camello resiste altas temperaturas y suda poco, por lo que no padece la falta de agua que otras monturas sufrirían en su lugar. Este tipo de animales, por tanto, no necesitan beber agua con la frecuencia de otros, y se limitan a reponer, a la llegada a un oasis, las cantidades de líquido pérdidas durante el viaje.

El buey-taxi

En la isla Digue, en las Seychelles, carros tirados por bueyes transportan a pasajeros sentados a través de bosques tropicales y arenales. Si bien no es un medio de transporte que destaque por su diligencia o su velocidad, el carácter manso y la falta de premura del buey (cuya domesticación en tiempos del Neolítico tuvo como aliciente, además de lo voluminoso de sus reservas de carne, su fuerza y su consecuente utilidad como animal de tiro) sí que garantizan una seguridad indudable para el pasajero.

Trenes de bambú de Camboya

Se trata de un medio de transporte extraordinariamente popular entre los turistas, pero también utilizado por los habitantes de poblaciones rurales que precisan de ocasionales viajes a los centros urbanos para la compra de bienes de consumo o para la venta de los productos de sus explotaciones agrarias. Uno de los más conocidos se encuentra en Battamang, y consiste en plataformas de bambú de unos tres o cuatro metros de ancho y largo dispuestas sobre cuatro ruedas que recorren una vía férrea abandonada con la propulsión de un motor de segadora a la que están vinculadas con una correa. En los últimos años, sin embargo, se está planteando la supresión de este medio de transporte, a despecho de los pequeños campesinos que precisan de sus servicios para su actividad comercial, y su sustitución por un servicio ferroviario tradicional.

El tap-tap haitiano

Abundantes en Puerto Príncipe, estos pequeños autobuses de carrocería vistosamente decorada con pinturas de colores, motivos religiosos, lemas políticos o retratos de personajes célebres, experimentan casi a diario una fuerte saturación de viajeros y sufren con frecuencia los efectos del infernalmente populoso tráfico urbano haitiano. Es uno de los motivos por los que las autoridades competentes de países como Canadá o Estados Unidos aconsejan a sus viajeros que no hagan uso ni del tap-tap ni de otros medios de transporte público durante su estancia en Haití.

El elefante tailandés

El elefante asiático, de dimensiones menores que el africano y carácter más dócil, ha sido empleado como transporte desde tiempos ancestrales en Oriente; primero por la aristocracia y la realeza, ahora por los turistas y visitantes occidentales.

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