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Las ciudades con más bicicletas en Europa

La bicicleta es un medio de transporte privilegiado en muchas ciudades del continente europeo, por ser un vehículo no contaminante y muy económico, tanto en lo que se refiere a su adquisición como a su mantenimiento y uso.

A menudo, para moverse en las ciudades, la gente utiliza el vehículo privado o el transporte público. Mientras que en el sur de Europa la cifra de motos, coches y usuarios del transporte público es muy elevada, en el norte del continente los habitantes tienden a utilizar más las bicicletas.

Seguramente, te has movido en bici alguna vez por tu pueblo, por tu ciudad o en el extranjero y has comprobado las múltiples ventajas que este transporte te ofrece. De hecho, la bicicleta tiene la ventaja de ser más rápida que los otros vehículos en distancias cortas en una metrópoli. Y es que el tráfico, los atascos y los cambios de línea en el transporte público muchas veces pueden ocasionar retrasos.

¿Por qué se usan más en el norte de Europa?

Una de las principales razones por las que las bicicletas gozan de un uso más mayoritario en la parte septentrional del continente es la geografía. En el norte de Europa existen muchos países con un relieve mucho más plano que el del sur, por lo que resulta mucho más fácil trazar carriles bici y que la gente los utilice.

Bélgica, los Países Bajos, Dinamarca o Alemania son ejemplos de países en los que la bicicleta es muy utilizada y en los que una gran parte de su geografía es muy plana. Son terrenos propicios para los amantes de este medio de transporte.

En muchos casos, además, la propia configuración de las ciudades y las políticas verdes juegan un papel clave. Para garantizar que los ciudadanos utilicen este popular medio de transporte, primero se tiene que habilitar una red de carriles bici que les ofrezca la seguridad necesaria para disfrutar de una buena movilidad. En el caso contrario, será más difícil que los ciudadanos opten por moverse sobre dos ruedas.

¿Cuáles son las ciudades con más bicicletas en Europa y cómo lo han conseguido?

A continuación, encontrarás una lista de las ciudades más friendly con las bicicletas, que han apostado por este modelo de transporte y que han conseguido fidelizar a un gran número de usuarios. Además, vas a ver cómo lo han conseguido.

Ámsterdam. La capital de los Países Bajos es una de las ciudades con más bicicletas del mundo, con más de un millón en la metrópoli y con el 60 % de los trayectos dentro de la ciudad realizados con este medio de transporte.

¿Por qué ha tenido tanto éxito la bici en Ámsterdam? Pues porque dispone de alrededor de 400 kilómetros de carril bici, porque su tamaño y su relieve plano convierten los desplazamientos sobre dos ruedas en algo comodísimo y porque resulta complicado conducir un coche en plena urbe.

Asimismo, la mayoría de ciudades del mismo país están extremadamente bien preparadas para los viajes en bicicleta. Una de las más destacadas es Utrecht, con aparcamientos multitudinarios para las bicicletas, con una calle solo para bicis que tiene una largada de seis kilómetros y con algunos conceptos nuevos para el aparcamiento.

Copenhague. Alrededor del 62 % de los habitantes de la capital de Dinamarca se desplaza por la ciudad en bicicleta, un medio de transporte que utilizan todas las clases sociales del país (incluso muchos de los miembros del Parlamento de Dinamarca). De hecho, en 2017 ha sido galardonada por ser la ciudad más “bike friendly”, y el número de ciudadanos que utilizan el coche para realizar sus desplazamientos en ella no supera el 9 %.

¿Cómo lo ha conseguido? Pues son varios los factores que han influido en su estatus. La ciudad contiene múltiples carriles bici y ha fomentado el uso de este medio de transporte durante mucho tiempo. De hecho, recientemente ha invertido 134 millones de euros para mejorar toda su infraestructura ciclista.

Actualmente, el tráfico de la urbe se ve fuertemente influido por las bicicletas: los semáforos se han adaptado al ritmo y al flujo de ciclistas, e incluso muchos puestos ambulantes favorecen el uso de este medio de transporte.

Además, existen múltiples puntos para bicicletas, mecanismos para que mejore la seguridad dentro de las intersecciones e incluso un anillo ciclista muy cómodo y práctico que permite a los ciudadanos circular por la mayor parte de la urbe sin problemas.

Finalmente, cabe destacar que el uso de la bici en esta metrópoli permite a sus habitantes ahorrarse mucho dinero en gastos de transporte, ya que la capital danesa es una de las ciudades más caras del mundo.

Berlín. Bajando en bici desde Copenhague se puede llegar hasta Berlín, a través de una ruta de 620 kilómetros en la que no circulan coches. Berlín, capital de Alemania, en los últimos años se ha convertido en un lugar ideal para los amantes de las bicicletas. Actualmente, cuenta con alrededor de 620 kilómetros de carril bici, y el Gobierno ha optado, además, por decidir reconvertir las calles que no tienen este tipo de vía para los ciclistas.

Otros elementos que fomentan el uso de este medio de transporte en la capital alemana son la distribución de las calles (muy anchas, la ciudad fue reconstruida tras la Segunda Guerra Mundial y se optó en gran medida por llenarla de grandes avenidas con aceras muy amplias y mucho espacio para la circulación) y la orografía del terreno, que es casi llano.

Además, Berlín cuenta con vías en las que la prioridad absoluta es para los ciclistas. Los vehículos a motor tienen una restricción de circulación con la que no pueden superar los 30 kilómetros por hora.

Finalmente, destaca la gran abundancia de sistemas de alquiler de bicicletas. Hay múltiples tiendas para alquilar bicicletas, un servicio de alquiler de bicicletas por toda la ciudad y otras opciones interesantes, entre las que cabe destacar la que te permite usar una bicicleta por una cantidad de dinero simbólica, siempre que respetes el hecho de devolverla al final del día.

Amberes. En esta ciudad de Bélgica sus habitantes priorizan la bicicleta como medio de transporte, igual que en la mayoría de Flandes, la parte norte del país, que, además, es la parte más llana de todo el Estado.

Además de ser muy llana, Amberes es una ciudad muy estudiantil, por lo que un medio de transporte eficaz y económico como la bicicleta siempre es una opción muy apreciada. Los numerosos aparcamientos de bicis y los carriles bici facilitan estos desplazamientos.

Finalmente, cabe destacar que la ciudad ha nivelado y señalizado con muchísimo cuidado y ahínco todos los caminos que existen para las bicis. Por eso, resulta muy cómodo recorrerla sobre dos ruedas y explorar también las distintas sendas de la región (más de 2000 kilómetros de caminos).

Estocolmo. La bella capital de Suecia está más preparada para los ciclistas que para los automovilistas. Por eso, la mayoría de sus ciudadanos se mueve utilizando este medio de transporte.

Estocolmo está llena de caminos para las bicis, en el interior de la ciudad y en sus alrededores, para que puedas moverte cómodamente por ella y explorar los fantásticos paisajes verdes que la rodean.

Además, el servicio de alquiler de bicis de la ciudad está abierto a todos: ciudadanos y turistas. Adquiriendo un pase de tres días como mínimo, te permitirá utilizar uno de estos vehículos durante tres horas como máximo cada vez.

En el país existen muchas otras ciudades que priorizan el uso de las bicicletas, y una de ellas, Malmö, se ha clasificado también en lugares altos de la lista de ciudades más preparadas para este medio de transporte.

Barcelona. Esta urbe mediterránea de España ha estado trabajando mucho en los últimos años para concederle un lugar privilegiado a la bicicleta en sus calles.

El ayuntamiento de la ciudad ha estado trabajando recientemente en la ampliación de la red de carriles bici de la que ya consta, para que cada vez más ciudadanos puedan moverse por la urbe pedaleando.

De hecho, Barcelona goza de un clima suave y temperado que hace agradables los paseos en bici, y en una gran parte de la ciudad sus calles son mayoritariamente llanas.

A la ampliación de los carriles bici se le suma una iniciativa que ya tiene unos cuantos años de alquiler público de bicicletas, el Bicing. Finalmente, para los turistas, existe un sinfín de tiendas para alquilar este tipo de vehículo.

Burdeos. En Francia también hay muchas ciudades que fomentan el uso de la bicicleta con muy buenos resultados. Es el caso de Burdeos, con 200 kilómetros de carril bici que pasan por su interior y 200 que pasan por sus alrededores, ofreciéndote la posibilidad de llegar a castillos idílicos de la ruta del vino.

Pero no solamente Burdeos ha adaptado sus calles con carriles bici y rutas turísticas óptimas para la bicicleta, sino que en Francia también podrás recorrer Estrasburgo en bici muy cómodamente. La capital de Alsacia cuenta con una amplia red de vías y aparcamientos para ciclistas y dispone de una geografía indicada para estos recorridos, además de haber promocionado este medio de transporte encarecidamente.

Así pues, cada vez más urbes en Europa apuestan por el uso de la bicicleta en sus calles, una opción excelente para recorrerlas cómodamente y para ahorrar en transporte.

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