Blog de e-park

Las bicicletas más seguras en la carretera frente a los coches gracias a Bosch

El ciclismo es un deporte que hoy en día se encuentra ciertamente al alza. Cada fin de semana miles de amantes de la bici se echan a la carretera para disfrutar de una ruta, ya sea solo o con amigos. Muchos practican este deporte por el mero hecho de poder disfrutar de un buen rato junto a amigos y otros porque realizan algún deporte de competición a nivel amateur, semiprofesional o profesional, ya sea ciclismo propiamente o triatlón en cualquiera de sus versiones. Todos los practicantes tienen dos puntos en común, su pasión por las bicicletas y el respeto que les ocasiona tener que circular por carreteras por las que pasan coches.

El cuerpo es su carrocería

En las bicicletas, a diferencia de los automóviles, la carrocería es el cuerpo de la persona que va sobre las dos ruedas, ocurre igual que con las motos, pero estas tienen más capacidad para acelerar y poder evitar un accidente, cosa que un ciclista no puede hacer. Multitud de ciclistas hablan de los peligros que implica salir a la carretera para practicar su pasión, los conductores, faltos de paciencia y de empatía hacia el que está adelantando son los principales causantes de los accidentes en los que hay ciclistas implicados. A veces el problema viene con los primeros rayos de sol en fines de semana.

Las causas de los accidentes

Los ciclistas aprovechan para salir temprano y evitar el calor de después, pero entonces se cruzan con personas irresponsables que deciden coger el coche después de haber bebido, mala combinación la de alcohol y conducción. La falta de reflejos tras haber consumido alcohol está más que demostrada y cuando tienen que adelantar a un ciclista puede pasar lo peor.

Otro de los motivos por el que los ciclistas ven peligrar su integridad física cuando van en carretera es la falta de paciencia de los conductores a la hora de adelantar. Una situación real sería un conductor que va con prisas por cualquier motivo y se encuentra uno o varios ciclistas por delante. En una carretera con varios carriles no existiría problema porque simplemente con ocupar el carril de al lado podría adelantar sin mayores problemas.

Los inconvenientes vienen cuando es una carretera de dos carriles, uno en cada sentido. Al comienzo y por lo general el conductor esperará un tiempo prudencial pero cuando vea que no puede adelantar como es debido, lo hará sin guardar la distancia mínima de seguridad y por tanto estará poniendo en riesgo a los ciclistas en cuestión, ya que el viento que provoca un coche al pasar puede tirarlos de las bicicletas.

En lo que va de año, al menos 27 personas han muerto cuando iban sobre su bicicleta en las carreteras. Una cifra demasiado alta si se tiene en cuenta el número de campañas que se llevan a cabo por diferentes entidades, públicas y privadas, para la concienciación tanto de ciclistas como de conductores sobre el respeto a las normas de circulación vial. El código de circulación obliga a adelantar a los ciclistas con un metro y medio de separación, además, permite el adelantamiento con línea continua en este caso. Es común que algunos conductores piensen por error que en caso de existir línea continua, tengan que adelantar al ciclista sin sobrepasarla.

Un aliado para los ciclistas

Tras ver que las campañas publicitarias de concienciación no son lo suficientemente efectivas como se desearía, ha llegado el momento de otorgar el cometido de la seguridad total y la desaparición por completo de los accidentes a la tecnología, concretamente a la que va inserta dentro de los vehículos. Si los conductores no pueden frenar a tiempo su automóvil lo hará por ellos.

Los sistemas de seguridad en los coches han ido desarrollándose en los últimos años a una velocidad vertiginosa. El control de velocidad adaptativo que mantiene la velocidad que el conductor desea con una distancia establecida con los coches que le preceden, control de velocidad inteligente que evita una de las mayores causas de accidentes como es el exceso de velocidad o los sistemas de ayuda para permanecer en el carril son muchos de los sistemas de seguridad existentes en las carreteras. Pero esta tecnología no deja de avanzar y de la mano de Bosch ha dado un salto en busca de tener 0 accidentes a final de cada año.

Bosch, como compañía mundial de tecnología y servicios que lleva varios años al frente de proporcionar las mejores prestaciones en lo que a seguridad se refiere, ha desarrollado un nuevo sistema de frenada de emergencia con detección de ciclistas que se inserta en los automóviles y que evitará en palabras de la propia compañía “cualquier accidente grave”. Este sistema hará que el vehículo se detenga automáticamente a partir de una velocidad de 40 kilómetros por hora. De este modo, se reducirán notablemente el número de accidentes en los que hay ciclistas implicados.

¿Cómo funciona este sistema?

El sistema de frenada de emergencia con detección de ciclistas se activará en cuanto el sensor de radar o vídeo de este sistema perciba una colisión inminente. El denominado iBooster iniciará el frenado en tan solo 190 milisegundos por lo que este mecanismo garantiza casi al cien por cien la efectividad. El tiempo que tarda en activarse el sistema es menor al que tardaría una persona en parpadear dos veces. Este tipo de sistemas junto con los mencionados anteriormente son un paso más hacia una conducción libre de accidentes. Es importante señalar que cualquier sistema de seguridad insertado en un vehículo responderá siempre más rápido de lo que lo puede hacer un ser humano ya que están siempre vigilantes sin dar lugar a posibles distracciones. Este asistente de frenada de emergencias para ciclistas como cualquier otro no diseñado específicamente para este cometido reduce la distancia de frenado en unos centímetros que pueden ser cruciales, pudiendo significar la vida frente a la muerte.

La importancia de este nuevo sistema de frenado de emergencia para ciclistas es tal que el Programa Europeo de Evaluación de Nuevos Automóviles, o Euro NCAP incluirá a partir de 2018 esta nueva tecnología en el sistema de clasificación de estrellas de la asociación de protección al consumidor. El sistema de frenada de emergencia con detección de peatones estaba incluido desde el año 2016.

Otros peligros para los ciclistas

El ciclista no solo tiene que tener precaución con los vehículos en marcha, sino que también deben hacerlo con los que están estacionados y en los cuales se encuentran sus conductores en el interior. Es común ver como habitualmente los conductores abren la puerta de su coche sin mirar por el espejo retrovisor si viene un ciclista o incluso un motorista. Comúnmente se recomienda para evitar este tipo de accidentes abrir la puerta con la maniobra holandesa. Este sencillo gesto consiste en abrir con la mano que está más alejada del manillar para así mirar hacia atrás.

Pero este sistema, dependiente del conductor no es totalmente efectivo ya que puede incurrir en despistes por parte del ser humano. Bosch ha pensado también en las posibilidades de un accidente con el vehículo estacionado por lo que gracias a los sensores de radar para medias distancias instalados en la parte trasera del coche y que monitorizan los cambios de carril en autopistas y autovías también ayudan a evitar que se abra la puerta cuando alguien se acerque por el lateral del vehículo. Estos sensores localizan cualquier movimiento en la zona trasera en un radio de 20 metros. En caso de percibir algún movimiento, se activa una alarma para avisar a los ocupantes del vehículo antes de salir sin mirar.

Las cifras de muertos por accidente en los que están implicados ciclistas y automóviles no solo son alarmantes en España. Según datos de Bosch, en Alemania, murieron en 2016 un total de 393 personas en este tipo de accidentes, lo que supone un 12 por ciento del total de muertes en carretera. Con la implantación del sistema diseñado por Bosch para la protección y detección de ciclistas se podrían evitar hasta un 43 por ciento en los que se vean involucrados ciclistas y automóviles.

Por lo tanto, la inversión en tecnología al servicio de la seguridad en conductores, pasajeros, motoristas, ciclistas y cualquier persona que intervenga de forma activa o pasiva en la conducción es garantía de un futuro mejor. Bosch busca con su apuesta por la tecnología un futuro en el que los accidentes sean cosas del pasado. En un futuro no demasiado lejano será común la existencia de los vehículos autónomos sin conductor. Ahora mismo puede resultar lejano, pero desde Bosch se trabaja para la creación de un cerebro para los automóviles. A través de un ordenador central capaz de dar órdenes con una gran fiabilidad, se aplicarán métodos de aprendizaje automático para almacenar todo lo que aprenda en redes neuronales artificiales. Estos coches autónomos serán capaces de evaluar situaciones en las que puede existir relativo peligro como podría ser un vehículo que tiene encendido el intermitente, por lo tanto, eso significará que existe mayor probabilidad de que quiera cambiarse de carril.

Esta página web utiliza cookies para mejorar los servicios ofrecidos. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso e instalación. Para más información haga click aquí.