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Ir de camping: ¿sí o no?

Muchas personas se plantean ir de camping en sus próximas vacaciones, ya que es una forma muy distinta de viajar. A diferencia de los hoteles, en un camping tu alojamiento está basado en acampar, bien sea con una tienda en una parcela, o con una autocaravana. Suelen estar situados a las afueras de las ciudades o más lejos, por lo que resulta conveniente disponer también de un automóvil con el que poder desplazarse si queremos hacer turismo por la zona.

¿Quieres conocer cuáles son las ventajas y las desventajas de viajar de esta manera? Saberlo puede ayudarte a decidir si este es el tipo de vacaciones que estás buscando.

Ventajas de ir de camping

Una de las ventajas principales de acampar es su precio económico. Normalmente, las noches en un camping salen mucho más baratas que en un hotel. También resulta muy sencillo ocuparse de las comidas principales del día sin gastar demasiado dinero, con la ayuda de un camping gas y algo de menaje.

No obstante, aunque el ahorro es uno de los motivos por los que muchas personas se deciden a acampar, hay que tener en cuenta que la experiencia del camping tiene mucho más que ofrecerte. Fíjate por ejemplo en estas tres ventajas:

La naturaleza

Si eres un amante de los paisajes, la fauna y la vegetación, entonces no cabe duda de que un camping será el lugar perfecto para pasar las vacaciones. Puesto que suelen encontrarse fuera de los núcleos urbanos, es una forma excelente de estar en naturaleza y también de conocer las especies propias de la zona.

El ambiente bucólico e inspirador, que puede traer consigo ríos, lagos, playas o bosques, es un entorno perfecto para relajarse leyendo un libro o tomando el sol. Pero también es el destino ideal para los que buscan practicar deportes como el senderismo o, incluso, el rafting o la escalada.

Dormir en una tienda de campaña bajo las estrellas y despertarse con el canto temprano de los pájaros suena demasiado bien como para dejarlo escapar. También es la mejor alternativa para los amantes de la ecología que buscan llevar un estilo de vida sostenible, también durante sus vacaciones.

Unas vacaciones de relax

Además del ambiente natural, un camping es uno de los lugares más tranquilos en los que puedes pasar tus vacaciones. Por ejemplo, no tendrás la presión de la vestimenta que puede existir en los hoteles y podrás convivir con vecinos que también llevarán ropa cómoda y holgada como tú.

Tú decides tus horarios, ya que no dependes de una cocina, ni tampoco de un servicio de habitaciones. Puedes organizar tu día como prefieras y encargarte de forma rápida y sencilla de cocinar, asearte o de salir y entrar del alojamiento.

No obstante, si buscas un intermedio entre el estilo de vida de un camping y el lujo de un hotel, no olvides que hay opciones de distinta categoría y que en muchos de estos establecimientos podrás alojarte en bungalows. Estos pequeños chalés son la mejor opción para los que buscan el estilo desenfadado del camping, pero que no quieren prescindir de comodidades como neveras o cocinas.

Cientos de actividades por hacer

Está claro que si vas de camping a un lugar que no conoces querrás hacer mucho turismo por la zona: visitar ciudades cercanas, monumentos, museos, etc. No obstante, sea cual sea tu caso, no olvides que este tipo de alojamientos tienen una oferta de actividades muy envidiable.

Es muy común, por ejemplo, que haya piscina en el camping, bares y alguna zona de juego. Las actividades infantiles están a la orden del día y si viajamos con pequeños veremos que es una de las mejores formas de que pasen unas vacaciones estupendas, conociendo a otros niños y aprendiendo en la naturaleza.

No obstante, no solo los más pequeños pueden socializar en un camping. Charlar con los vecinos de la parcela y conocer gente en las zonas comunes es muy habitual y puede ser una de las mejores formas de encontrar nuevos compañeros de viaje y de disfrutar de una buena conversación.

Algunos contras de este tipo de vacaciones

Pero, por desgracia, no todo son ventajas a la hora de irse de camping. Hay muchas personas que tienen buenos motivos para no escoger este tipo de alojamiento y prefieren aprovechar sus vacaciones de manera muy diferente.

A pesar de que existan campings con diferente grado de lujo y opciones que se asemejan más a los hoteles, no cabe duda de que hay algunos contras que ocurren en todos los establecimientos de este tipo, independientemente de sus prestaciones. Aquí te presentamos algunas de las desventajas para que puedas tenerlas en cuenta a la hora de tomar tu decisión:

Los insectos y el clima

Si bien muchos turistas disfrutan de la naturaleza y escogen a propósito destinos con grandes paisajes, es cierto también que el medio ambiente puede jugarnos una mala pasada.

Los bichos e insectos, por ejemplo, son los grandes contras a la hora de irse de camping. Son molestos de por sí y una visión muy desagradable para quienes les tengan fobia. Pero además de eso, pueden suponer un riesgo real, ya que no será raro volver de las vacaciones con alguna que otra picadura. Hay que estar muy atentos a las reacciones alérgicas que pueda tener nuestra piel y también a picaduras extrañas de bichos desconocidos, especialmente si vamos de viaje a alguna zona exótica.

La climatología es otra de las formas en que la naturaleza puede convertir un camping en una experiencia negativa. La lluvia y el viento pueden empañar la acampada, arriesgándonos a coger un resfriado o a estropear algunos de los materiales básicos de supervivencia. Una tienda a merced de las inclemencias del tiempo puede borrar por completo la tranquilidad que presuponemos en un camping.

La falta de comodidad

Mientras que un camping suele ser un lugar tranquilo en el que andar como en casa, no podemos negar que no es una opción particularmente cómoda. Pasar las noches sobre el suelo o sobre una colchoneta quizás no sea la mejor alternativa si padeces de espalda.

Además de la incomodidad de hacer vida en una tienda de campaña, ten en cuenta que muy a menudo los aseos y duchas son compartidos con el resto de vecinos del camping. A veces tendrás que esperar colas para ir al baño y dependes, en cierta medida, de la higiene y del civismo de los demás.

Pero, más allá de las zonas comunes, no te olvides de la limpieza y el mantenimiento en buenas condiciones de tu tienda o de tu caravana. Por este motivo si lo que quieres es huir por completo de tus obligaciones, debes recordar que en un camping también hay tareas de limpieza que debes realizar.

¿Intimidad? ¿Dónde?

Muchos disfrutan del ambiente familiar del camping y de la posibilidad de relacionarse con los demás huéspedes. Pero a veces la confianza puede ir demasiado lejos y, entonces, preservar nuestra intimidad puede volverse complicado.

Aunque resulte una obviedad no queda más remedio que recordarlo: en un camping no hay demasiadas paredes y en la mayoría de los casos lo único que te separará de tus vecinos será la tela de la tienda.

Las personas más pudorosas probablemente se sentirán un tanto incómodas acampando. Como decíamos, compartir la zona de aseo puede ser todo un reto para muchos y un ejercicio de confianza en los desconocidos que quizás nos saque de nuestra zona de confort.

Quién debería ir de camping

Ahora que ya conoces las ventajas y los inconvenientes principales de este tipo de vacaciones, quizás quieras tener en cuenta que acampar es, en realidad, una forma muy versátil de acampar. Hay muchas formas distintas de disfrutar de este tipo de alojamiento:

  • En familia: los más pequeños lo pasarán en grande acampando, ¡las vacaciones se convertirán en toda una aventura! Además, es el momento perfecto para enseñarles algo más sobre la naturaleza e inculcarles un estilo de vida más ecológico de forma divertida y original. Asegúrate de escoger un camping con servicios y actividades adaptadas para niños y no os arrepentiréis.
  • Escapada romántica: acampar con tu pareja también es una opción divertida y original. Aunque hemos hablado de que existe cierta falta de intimidad, no hay nada más romántico que disfrutar juntos de las puestas de sol y de las noches estrelladas en un paisaje increíble. También es una buena oportunidad de conocer otras parejas y pasarlo bien conociendo gente nueva.
  • Con los amigos: la libertad que da acampar es el plan perfecto para un viaje en pandilla. La posibilidad de coger varias parcelas juntas para colocar las tiendas en una misma zona es una alternativa muy divertida y original, además de una forma lowcost de viajar todos juntos.

Así que, ya lo sabes, si te atraen todas las ventajas que tiene acampar, quizás esta sea la mejor forma de planificar tu próxima escapada. Ya sea con la familia, con amigos o con pareja, alojarse en un camping es una experiencia única y muy divertida que deberías probar al menos una vez.

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