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Descubre Irlanda

La celta Éire es siempre un buen destino para unas vacaciones. Irlanda, pequeña y coqueta, verde en todos sus rincones, se hace querer desde que pones el pie en sus tierras por primera vez.

Descubre Irlanda a tu ritmo gracias a esta guía que te proponemos con algunos de los puntos imprescindibles dentro de la isla. Recuerda que parte de ella pertenece a Reino Unido, la llamada Irlanda del Norte, y constituye la única frontera terrestre con la que cuenta. El resto está rodeado del impresionante Océano Atlántico. Toma nota de qué puedes hacer dentro de sus fronteras.

Descubre los monumentos más impresionantes de Irlanda

Irlanda está llena de castillos y grandes mansiones que dan lugar a todas las leyendas y mitos que existen sobre la isla. Una ruta para conocerlos todos, o casi todos, es muy interesante para así hacerte una idea del patrimonio y la historia de Irlanda.

– Mansiones victorianas

Si has visto la serie de época Downton Abbey, disfrutarás mucho de una visita a las mansiones más impresionantes de la isla, de la época victoriana y comienzos del siglo XX. Muchas de ellas se han abierto al público, pese a que todavía sigan habitadas. De este modo, puedes conocer por dentro cómo era la vida en otra época, llena de lujos y glamour, al más puro estilo Titanic, donde el tiempo corría a su propio ritmo.

Algunas de ellas son Hilton Park en el Condado de Monaghan, Colebrooke Park en Fermanagh o Lisnavagh en el Condado de Carlow. Entrar en ellas es evocar otra época en la que las grandes fiestas llenaban de vida y espectáculo unas estancias de grandes dimensiones que ya son consideradas tesoro nacional.

– Castillos irlandeses

La imaginación es el arma más poderosa que tenemos y dejarla volar es siempre una buena opción. Pues bien, si optas por hacer una ruta por los castillos de Irlanda, tu imaginación no dejará de evocar leyendas y tradiciones asociadas a ellos. Construcciones que impresionan por su tamaño, algunos en mejor estado que otros, y muchos de ellos en parajes agrestes, junto a los acantilados.

En el interior de la isla se encuentran los castillos de Tullynally y Birr. El primero de ellos está situado en el condado de Westmeath y tiene unas impresionantes vistas sobre el legendario lago de Los Hijos de Lir. El segundo está un poco al sur del primero, en el condado de Offaly. Como curiosidad, esta fue la población pionera en contar con electricidad en toda la isla.

Ya en sus costas no te puedes perder otras dos joyas: Blackrock en Cork (construido para defenderse de los ataques piratas) y Ballynahinch en Galway, conocido por haber sido residencia de la reina pirata Grace O’Malley.

Los paisajes con personalidad de Irlanda

Disfrutar de la naturaleza salvaje y de sus paisajes agrestes es prácticamente una obligación en Irlanda. Existe un dicho popular sobre las tonalidades de verde que se pueden encontrar en la isla, hasta un total de 40. Una cifra impresionante que indica que la verde Irlanda es especialmente bonita. Pero también tiene presencia el azul en sus canales, lagos y ríos. Las playas de Irlanda cuentan con Bandera Azul y encajan a la perfección con el paisaje formado por multitud de pequeñas islas que se encuentran dispersas entre el Océano Atlántico y el mar de Irlanda.

Las cordilleras y montañas también son otras de las características de Irlanda. Te recomendamos una visita a Burren, un macizo kárstico que te evocará alguna que otra escena de la saga de El Señor de los Anillos. Su nombre quiere decir lugar pedregoso y para visitar alguna de las rutas que recorren el parque tendrás que acercarte al condado de Clare.

Las icónicas laderas de Benbulben y Knocknarea son otras de las estampas más reconocidas de la isla. Una montaña con la parte alta totalmente plana y de un verde impactante por todos sus lados. Su importancia geológica hace que sea una de las zonas que marcar en tu hoja de ruta. Para verla, tendrás que ir a la zona norte de la isla.

Las ciudades que tienes que visitar en Irlanda

– Dublín. La capital de Irlanda no puede faltar en tu viaje a la isla. Se encuentra en la costa este, justo en la desembocadura del río Liffey. Su casco histórico está lleno de edificios que recogen buena parte de la historia de la ciudad, como el castillo del siglo XIII y la catedral de San Patricio, del siglo XII. Si puedes visitar la ciudad en el mes de marzo, te encontrarás los festejos en honor a su patrón, que tiñen de verde toda la urbe, ¡hasta las aguas del río! Y si te interesa conocer a alguno de sus hijos pródigos, en el Museo de los Escritores podrás saber algo más de la vida de Oscar Wilde o James Joyce. Y no dejes la ciudad sin probar una pinta de Guinness en alguna de sus tabernas del barrio de Temple Bar o visita la propia fábrica.

– Galway. En la costa oeste de la isla tienes esta ciudad con un río también como protagonista, en este caso el Corrib. Para disfrutar del ambiente de la ciudad y de su música tradicional nada mejor que te acerques a la plaza de Eyre, con edificios típicos irlandeses del siglo XVIII. En sus restaurantes podrás degustar el marisco fresco de la zona y también conocer de primera mano la gran presencia artística que existe en Galway. Si te coincide la visita en el mes de julio, no te pierdas el Festival Internacional de las Artes de Galway.

– Cork. Esta ciudad universitaria no es costera, a diferencia de las dos anteriores que te recomendábamos. Está en el interior, en la zona sur de la isla y cuenta con la curiosidad de que su centro está en una pequeña isla en medio del río Lee. Conocida por su prisión del siglo XIX, seguro que te recuerda a un castillo por su forma. Para ver toda la ciudad con buena perspectiva, solo tienes que subir al mirador de la torre de la iglesia de Shandon.

Visita Irlanda del Norte

Una de las cuatro naciones de Reino Unido está ubicada al noreste de la isla de Irlanda. En relativamente poco espacio se concentran grandes atractivos que aprovechamos para recomendarte que visites ya que estás en la isla.

Empezamos por su capital, Belfast, una ciudad pequeña que destaca por sus murales. Aunque no te guste el arte urbano, en este caso se trata de una lección de su historia más reciente al aire libre. Una vez vista la ciudad, te recomendamos que te acerques al puente colgante de Carrick a Rede. Une una pequeña isla con la costa y cuando sopla el viento es toda una experiencia atravesarlo.

En cuanto a paisajes se refiere, Irlanda del Norte es conocida por su famosa Calzada de los Gigantes. La lava de un cráter antiquísimo que fue expulsada muy rápidamente es la causa de esta curiosa «calzada», con más de 4000 columnas de basalto negro que simulan una calle para gigantes. Formas imposibles para un paisaje único de una naturaleza abrumadora.

Junto a la Calzada de los Gigantes, probablemente los acantilados de Moher son los más visitados de Irlanda del Norte. Unos acantilados de infarto, con un corte vertical que cae al vacío y que, en días totalmente claros, ofrece una visión que llega hasta la bahía de Galway. Por desgracia, lo más común es que la zona esté envuelta en niebla, lo cual te dificultará la visión, pero le aportará un encanto intrínseco a tu visita.

Y si disfrutas de los road trips, tienes que optar por un coche de alquiler para descubrir una de las carreteras más bonitas de Irlanda. Se trata de un recorrido de unas 15 millas (24 kilómetros aproximadamente) desde las localidades de Glencolmcille a Ardara y se conoce con el nombre de Glen Gesh Pass. Poco transitada, con muchas curvas, pero segura, te ofrecerá unas vistas que no podrás olvidar.

Y ya que cuentas con coche, aprovecha para hacer otra de las rutas con más encanto de Irlanda del Norte, el Anillo de Kerry. Empezando en Killarney, recorrerás el condado de Kerry a lo largo de medio día, más o menos, para disfrutar de espectaculares vistas con el verde como protagonista.

Para terminar, no te vayas sin ver parte de su patrimonio. Nos referimos al Castillo de Blarney, conocido por contar con una curiosa tradición. En su interior posee la que llaman la piedra de la elocuencia y si quieres conseguir tal atributo deberás besar la piedra en su parte más baja. Para hacerlo tendrás que subir hasta la parte más alta del castillo.

Además de este castillo, Irlanda del Norte cuenta con dos interesantes abadías. La abadía de Kylemore, todavía ocupada por un grupo de monjas benedictinas, merece una visita a su interior y también a sus alrededores. Por otro lado, la abadía de Clonmacnoise dispone con unas impresionantes ruinas de un castillo, una catedral y varias iglesias que junto a unas cruces le aporta una aura mágica.

En definitiva, visitar Irlanda es una experiencia única que no te puedes perder. Te recomendamos que incluyas el recorrido por este encantador país en la agenda de tus próximos viajes.

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