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Cuando la carretera se convierte en una pesadilla: las peores vías del mundo

Cuando circulas por la carretera, asumes una serie de riesgos. Aunque la vía se encuentre en buen estado, generalmente el tráfico es abundante y los conductores somos humanos, es decir, susceptibles de cometer errores. Sabes que es necesario ser prudente, pero un despiste momentáneo puede tener consecuencias funestas. A veces, es cuestión de décimas de segundo padecer un accidente.

Por tanto, el peligro es inherente a la conducción. No obstante, hay carreteras en algunos países que, por si solas, entrañan peligro. Se trata de vías de alta montaña o al nivel del mar, en muy mal estado (a veces, ni siquiera están asfaltadas) y que se hallan en lugares donde la climatología es adversa. En definitiva, son carreteras que exigen un verdadero acto de valentía para circular por ellas. Vamos a comentarte algunas.

Las carreteras más peligrosas del mundo

Muchos de los conductores que transitan por estas vías lo hacen por necesidad, pero saben que un mínimo despiste al volante acabará en tragedia. Porque, además, un accidente en esos lugares resulta mortal; en ellos no existen las colisiones leves o las salidas de carretera. Los fallos tienen, inevitablemente, las peores consecuencias para todos los pasajeros del vehículo.

Túnel de Guoliang

Esta vía situada en las montañas chinas de Taihang es transitable desde 1977, cuando los propios vecinos de la zona horadaron la roca para hacer los túneles. El resultado fue una carretera estrecha donde apenas cabe un vehículo y con el vertiginoso barranco al pie mismo de las ruedas. Tiene una longitud de poco más de un kilómetro, pero recorrerla es un auténtico ejercicio de valor y audacia. Sin embargo, es la única forma que tienen los vecinos del pueblo de Guoliang de comunicarse con el resto del mundo.

Carretera a los Yungas

Si imponente es la vía anterior, más todavía resulta esta que une La Paz con Coroico, en la región boliviana de los Yungas. No en balde, también se la conoce como “carretera de la muerte”, ya que arroja un saldo de, aproximadamente, cien víctimas mortales cada año. No está asfaltada y, en la zona de los Andes alcanza una altura de 4650 metros sin ofrecer ninguna protección. Por si todo ello fuera poco, tiene una anchura de tres metros, es de doble sentido y por ella transitan numerosos camiones y autobuses. ¿Cabe mayor peligro?

Carretera del Karakórum

Pero, si de altura hablamos, el récord se lo lleva esta vía, que se halla a 4733 metros de altitud. Es una carretera internacional que discurre entre las enormes montañas que separan Pakistán de China por la denominada Ruta de la Seda. Son 1300 kilómetros llenos de peligros. Aunque está asfaltada, en invierno tiene el problema de la nieve y, en verano, las lluvias monzónicas provocan avalanchas de barro. Por tanto, en ella la seguridad tampoco existe, aunque, curiosamente, recibe el calificativo de carretera ‘de la amistad’.

Paso de Rohtang

Es otra vía de montaña y no menos peligrosa que las anteriores. En su caso, discurre por la cordillera del Himalaya, a 4000 metros de altura. Ello provoca que tan solo esté abierta al tráfico desde mayo hasta noviembre. También sufre avalanchas, pero más letales pues son de enormes piedras. Tanto riesgo entraña circular por ella que el Gobierno de la India está haciendo un túnel alternativo. No en balde, la traducción literal de rohtang es ‘pila de cadáveres’.

Autopista Dalton

Se halla en Alaska, bordeando el Ártico, y mide 666 kilómetros. En consecuencia, durante gran parte del año está cubierta de hielo y sufre grandes ventiscas, además de temperaturas bajo cero. En la zona abundan las explotaciones petrolíferas, por lo cual es transitada por gigantescos camiones que transportan hasta ellas alimentos y, a la vuelta, petróleo. Quienes la recorren saben que en toda su extensión tan solo encontrarán tres pequeños pueblos. Así que tienen que hacer acopio de mantas y provisiones para el viaje.

Pasaje de Gois

Está en Francia y su problemática es diferente a la anterior. Lo que complica transitar por esta carretera es el mar. Cuando sube la marea, los 4,5 kilómetros que tiene de extensión desaparecen bajo el agua. Como, a veces, el océano es impredecible, hay unos postes que sirven de refugio para los conductores en caso de verse sorprendidos por una tempestad. Igualmente, en sus puntos de entrada hay indicaciones sobre las horas de pleamar y bajamar.

Carretera del Atlántico

Algo parecido ocurre con esta vía, cuyo nombre en noruego, idioma del país donde se halla, es Atlanterhavsveien. En este caso, la falta de seguridad radica en un tramo de ocho kilómetros con otros tantos puentes sobre el océano que unen las islas de la zona. Tienen, además, elevaciones y curvas y, como abundan las tormentas y marejadas, resulta peligroso recorrer esa carretera nórdica.

Trollstigen

Situada también en Noruega, entre los pueblos de Valldal y Andalsnes; la traducción de su nombre es, literalmente, ‘la escalera del troll’. Fue construida en 1936 y, además de curvas sinuosas, tiene pendientes muy pronunciadas. Solo es transitable en verano. El resto del año permanece cerrada por la nieve.

Carretera a Yakutsk

No podía faltar en este recorrido Rusia y, sobre todo, Siberia, con su climatología extrema. De hecho, en invierno se alcanzan temperaturas de cuarenta grados bajo cero, mientras que en verano se superan los veinte positivos. Esto provoca fuertes deshielos y que la vía sea un auténtico barrizal.

Cañón Skippers

Es un antiguo camino que recorrían los buscadores de oro a fines del siglo XIX. Por tanto, no está asfaltada y es muy estrecha y sinuosa. Además, tiene curvas muy cerradas y cambios de rasante vertiginosos. Por si fuera poco, en algunos tramos sopla un fuerte viento de costado. Y todo ello, en una carretera asomada a unos barrancos interminables. Tanto peligro alberga que para conducir por ella se requiere un permiso especial. Por su parte, las empresas de alquiler de vehículos prohíben taxativamente a sus clientes utilizarla.

Paso de Los Libertadores

Esta carretera conforma uno de los pasos fronterizos, a través de los Andes, entre Argentina y Chile. También se la conoce como Los Caracoles. Una vista aérea sobre ella revela un trazado enormemente retorcido con curvas de 180 grados y alternativas a izquierda y derecha. Así mismo, acostumbra a estar cubierta por la nieve y hay peligro de desprendimientos.

Ruta Hana

Situada en Hawái, tiene una extensión de 109 kilómetros y tanta belleza como peligro. Desde ella pueden verse extraordinarios paisajes de selva y cascadas, además del mar. Por contra, tiene 620 curvas, 46 puentes de sentido único y un viento terrible que la azota con frecuencia.

Carretera de Sa Calobra

También en España contamos con vías peligrosas para el tráfico de vehículos. Una de ellas es la carretera que lleva hasta la playa de Tuent, en la isla de Mallorca. Atraviesa la sierra, llegando en su punto más alto a los 730 metros. Pero los problemas de seguridad en ella se derivan de su estrechez, pendiente y endiabladas curvas. Sin embargo, merece la pena que la recorras con calma, ya que te ofrece paisajes espectaculares.

El Espinazo del Diablo

Así se llama la carretera que lleva hasta el golfo de México. Realmente, se trata de un tramo de diez kilómetros que discurre entre barrancos y acantilados de vértigo. Por si ello fuera poco, durante la puesta del sol suele caer una densa niebla sobre ella que la hace aún más peligrosa.

Garganta del Dadès

Se halla en Marruecos, concretamente en la cordillera del Atlas. Es, por lo tanto, un paso de montaña que atraviesa tanto desiertos como palmerales y tiene unas curvas muy cerradas. Además, no está bien asfaltada y también hay barrancos muy profundos. Por contra, al recorrerla se pueden ver pueblos muy singulares con mercadillos donde se vende y compra de todo. Es, además, una zona donde puedes conocer la cultura bereber.

Puerto de Sani Pass

Ubicada en Sudáfrica, sería mucho decir que se trata de una carretera, pues más bien es una pista de tierra solo apta para vehículos 4 x 4. Une el citado país con Lesoto y está trazada sobre un terreno pedregoso en el cual no son difíciles los desprendimientos.

Carretera Halsema

Esta vía atraviesa la Cordillera Central de la isla de Luzón, en Filipinas. Alcanza, por tanto, los 2300 metros de altitud y está considerada una de las más peligrosas del planeta. A discurrir entre profundos barrancos, ser estrecha y llena de curvas, añade el hecho de que, con la temporada de lluvias, abundan los desprendimientos, el firme se convierte en una pista de patinaje y la niebla dificulta la visibilidad.

Como ves, hay lugares en nuestro planeta en los cuales desplazarse por carretera es toda una aventura. Muchas personas deben poner en peligro su vida para recorrerlas porque es su única manera de salir del aislamiento. Sin embargo, en otros casos, se trata de carreteras que se hallan en países del primer mundo cuya dificultad se debe, simplemente, a lo complicado del terreno sobre el que están construidas o a las adversas condiciones meteorológicas de la zona.

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