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Atención al radar: la DGT ha probado nuevas unidades mucho más efectivas

Como ya sabrás, durante la pasada Semana Santa la Dirección General de Tráfico anunció el debut de un nuevo modelo de radar para controlar la velocidad en las carreteras de nuestro país. Adquirió un total de sesenta de estos aparatos, un tipo de mini-radar denominado Veloláser. Ya con anterioridad habían estado en fase de prueba y durante las pasadas vacaciones, cuando se produjeron aproximadamente quince millones y medio de desplazamientos largos por carretera, iban a hacer su estreno oficial.

Gracias a ellos, la DGT ve cumplidas dos aspiraciones: controlar mejor nuestra velocidad y hacerlo con instrumentos más económicos que los cinemómetros usados hasta ahora. Asimismo, dada su portabilidad y pequeño tamaño, un mismo radar podrá ubicarse en diferentes puntos de una misma provincia en muy pocas horas. Algo así como lo que hacían los coches de la Guardia Civil hasta ahora, pero con un ahorro de tiempo y personal muy importante. Porque con los nuevos instrumentos no hará falta tener una patrulla in situ, ya que pueden controlarse a varios kilómetros de distancia a través de una simple tablet con conexión 3G.

A partir de ahora, si cometemos el error de incumplir los límites de velocidad tendremos mucho más difícil evitar sanciones con estos radares tan versátiles y todos ganaremos en seguridad por la carretera. Pero merece la pena que nos detengamos en las principales características de los mismos.

Características del mini-radar Veloláser

Como te decíamos, estos cinemómetros llevan por nombre Veloláser y sus dimensiones son muy reducidas. Pesan tan solo tres kilogramos y, por tanto, son muy sencillos de transportar. Pero, si fácil resulta su traslado, más aún lo es su utilización. Pueden colocarse sobre un trípode, instalarse en el guardarraíl de la carretera o colgarse de un viaducto, pegarse al lateral de un coche con un imán e incluso situarlos a modo de camuflaje en el pequeño portamaletas de una motocicleta. En definitiva, es casi imposible que los conductores los detectemos y más aún si circulamos rápido.

No obstante, el Veloláser tiene un pequeño hándicap: debe estar quieto para funcionar de manera correcta. En consecuencia, no podrá controlarse la velocidad desde vehículos en movimiento. Por el contrario, puede situarse a cualquier altura pues controla el tráfico a distintos niveles.

A su vez es inalámbrico y, como decíamos, se controla a distancia desde una simple tableta con conexión a 3G o 4G (también puede hacerse desde un ordenador portátil o un sencillo smartphone). Ello le otorga una virtud añadida: resulta perfecto para controlar zonas donde haya poca accesibilidad o no existe espacio para aparcar. En cuanto a su batería, tiene una duración de 10 horas.

Otra cualidad de este cinemómetro es su sencillez de instalación. En menos de sesenta segundos está preparado para funcionar. Claro que para ello requiere un ajuste que se hace desde la tableta. Sin embargo, este también es muy sencillo de realizar, pues funciona mediante una simple aplicación. En definitiva, es enormemente versátil y cómodo.

Propiedades técnicas del Veloláser

En cuanto a las propiedades de los nuevos cinemómetros que iba a estrenar la Dirección General de Tráfico, te interesará saber que las más destacadas son las siguientes:

  • Controla la velocidad hasta un rango de 250 kilómetros a la hora. Además, tiene capacidad para grabar dos carriles y los dos sentidos del tráfico.
  • No solo se puede manejar desde un simple teléfono inteligente, sino que permite su visualización en tiempo real a través de varios terminales digitales simultáneamente. Además, sus datos pueden almacenarse en una memoria externa.
  • Funciona tanto de día como de noche y es capaz de diferenciar vehículos pesados y ligeros. Incluso calcula la distancia entre vehículos de tal forma que muestra los que no cumplen la de seguridad.
  • Utiliza tecnología láser de última generación y es de fabricación española.
  • A pesar de su pequeño tamaño, cada uno de estos radares incorporan los siguientes elementos: un sensor láser LIDAR, que mide la distancia entre el propio dispositivo y el vehículo en cuestión valiéndose del cálculo del tiempo transcurrido entre la emisión del propio láser y la detección del reflejo de la misma; una CPU, batería, cámara digital, cargador e iluminación nocturna mediante infrarrojos. Finalmente, todos los datos captados son transmitidos al dispositivo utilizado, ya sea una tableta, un teléfono inteligente o un ordenador portátil.

Con todos estos elementos, el Veloláser hace mediciones constantes de la velocidad en un ancho de dos carriles. Al detectar un vehículo que va a más velocidad de la que el cinemómetro tiene preestablecida (la que marca la señalización), realiza varias fotografías y almacena las dos más nítidas para apreciar la infracción. Seguidamente, las envía al dispositivo o dispositivos a los que se ha vinculado facilitando al agente de la Guardia Civil realizar la pertinente denuncia.

Todas estas características hacen del compacto Veloláser el cinemómetro más polivalente de cuantos existen en la actualidad. Estos nuevos radares iban a comenzar su trabajo en el marco del dispositivo de Semana Santa. Concretamente, en las que se bautizaron como “patrullas integrales”. Cada una de ellas constaba de dos motoristas de la Guardia Civil que llevarían incorporado un radar de este tipo en uno de sus vehículos y que también iban equipadas con el equipamiento portátil necesario para hacer controles de drogas y alcohol. El total de estas nuevas patrullas, que seguirán prestando servicio, eran casi mil. No obstante, de momento, solo iban a contar con 60 de los nuevos cinemómetros y 694 detectores de drogas. Todo ello para reducir la siniestralidad en las carreteras de nuestro país, que ha experimentado un repunte en los últimos tiempos.

También te interesará saber, pues hablamos de dinero público, que el precio de cada unidad del Veloláser es de 14 338 euros. Y en este caso la DGT nos ha ahorrado dinero a los españoles, puesto que la partida destinada para su compra era de 1,36 millones de euros y tan solo se ha gastado 860 000. Trasladado a multas, podría decirse que con imponer tan solo 300 de tipo grave, es decir sancionadas con 100 euros (50 por pronto pago), se amortizaría cada unidad. Pero, en todo caso, ello no es relevante. Lo que de verdad importa es que, mediante su utilización, podrán evitarse siniestros en la carretera y con ello se salvarán vidas.

También podría considerarse un acierto su debut en plena Semana Santa. Porque durante esos días se produjeron, como decíamos anteriormente, más de quince millones de desplazamientos de larga distancia, lo cual significa que la probabilidad de accidentes era mucho más alta. Sin embargo, debes saber que nada de ello fue así.

El Veloláser aún no se ha estrenado

Según ha informado la revista ‘Autobild’, que a su vez recoge lo que ha difundido la Asociación Unificada de Guardias Civiles, los Veloláser todavía no se han estrenado. De ahí que hasta ahora hablásemos en condicional. Al parecer, han sido muy pocas las provincias que los han recibido y, donde han llegado, no se han podido usar por carecer de la pertinente certificación metrológica. Se denomina así al procedimiento mediante el cual se confirma que los aparatos están debidamente calibrados. Dicho de otra forma, respetan el margen de error legal que se admite en mediciones de velocidad.

En concreto, los nuevos cinemómetros tan solo llegaron a Zaragoza, Teruel, Huesca y La Rioja. Incluso en la segunda de estas provincias, los agentes comprobaron que en los aparatos faltaba el equipo de fotogramas. Sin este, el Veloláser hace las pertinentes fotografías de la infracción, pero no tienen validez probatoria de la misma. Como todas las multas impuestas por este medio y recurridas iban a ser rechazadas por la Justicia, decidieron no usar los Veloláser.

Sin embargo, la Dirección General de Tráfico cumplió su primer objetivo: la prevención. Al estar advertidos de que los nuevos dispositivos iban a entrar en funcionamiento en plena Semana Santa, los conductores hemos extremado las precauciones en cuanto a la velocidad. En consecuencia, se han evitado accidentes provocados por este tipo de infracciones.

En conclusión, todavía no se sabe cuándo entrarán en funcionamiento los nuevos Veloláser, pero no tardarán mucho en hacerlo. A modo de síntesis, te resumiremos que se trata de un nuevo modelo de radar de pequeñas dimensiones que puede ubicarse en lugares como la propia moto de la Guardia Civil, el guardarraíl de la carretera o colgado de un viaducto. Funciona mediante tecnología láser de última generación y se maneja a distancia desde un simple smartphone. Su reducido tamaño lo hace ideal para controlar la velocidad en zonas de difícil acceso o aparcamiento y son la gran esperanza de la Dirección General de Tráfico para reducir la siniestralidad en nuestras carreteras.

Otros datos relevantes de estos dispositivos son que permite grabar dos carriles y ambos sentidos del tráfico, que detecta velocidades de hasta 250 kilómetros a la hora, que funciona tanto de día como de noche distinguiendo además entre vehículos pesados y ligeros e incluso calcula la distancia de separación entre los automóviles, incluyendo así una nueva infracción a las que sanciona. Sin duda, cuando definitivamente comience a funcionar, será una poderosa herramienta para mejorar la siniestralidad de nuestras carreteras.

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