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Aspectos a tener en cuenta sobre el aire acondicionado en el coche

Con el verano recién entrado, el aire acondicionado se convierte en un elemento fundamental en nuestras vidas. Especialmente, en aquellos lugares donde el calor arrecia desde bien pronto, haciendo prácticamente imposible salir a la calle durante el día. No obstante, este efecto del calor también los notamos en el coche. Sobre todo, si permanece en la calle en lugar de una cochera, siendo necesario la puesta del aire nada más montarnos.

Pero a la hora de utilizar este elemento en nuestro vehículo, debemos tener en cuenta también que hay que prevenir el uso. Así funcionará a pleno rendimiento durante todo el verano. También puedes hacer uso de él durante la época de más frío, pero con el sistema de calefacción, dentro del mismo aparato de aire.

El verano, la época propicia del aire acondicionado

El aire acondicionado es el perfecto acompañante de los conductores durante el verano. Sin embargo, puedes verte en la situación de que no enfríe lo suficiente. Pero no te preocupes, porque siguiendo estos consejos, tendrás el aire acondicionado en perfecto estado para usar tu coche durante estos días tan calurosos.

¿Te has visto alguna vez en la situación de estar en el coche y que no funcione bien el aire acondicionado? ¿Y alguna vez en pleno mes de julio y agosto? Y es que, muchas veces las personas solo nos acordamos de los objetos cuando realmente nos hacen falta. Por eso, es importante que durante todo el año tratemos de realizar un mantenimiento de este preciado aparato del automóvil.

Los sistemas de aire acondicionado funcionan mediante el enfriamiento del aire por un sistema de intercambio de calor. De esta forma, el gas refrigerante, que está encerrado en un circuito, va enfriándose gracias a una serie de procesos mecánicos que propician el cambio del estado gaseoso a líquido, y viceversa.  Y si hacemos pasar la corriente de aire que vamos a introducir en el coche por la zona donde el gas está frío, obtendremos la climatización de dicha zona.

No obstante, también es necesario que conozcas los muchos elementos que forman un sistema de aire acondicionado. Hablamos de objetos tales como el compresor, el evaporador, las tuberías que contienen los gases, etc. Y, sobre todo, que si no cuidamos todo este aparato, como ocurre con cualquier objeto que no se utiliza, puede llegar a estropearse.

De este modo, y teniendo en cuenta la necesidad constante de un mantenimiento para que podamos usar este sistema cuando nos haga falta, te dejamos unos consejos. Con estas recomendaciones no pasarás un verano agobiado por el calor en el coche. Tampoco tendrás quebraderos de cabeza ni tendrás agujeros innecesarios en el bolsillo.

Consejos para pasar un buen verano dentro del coche

Las averías son una advertencia. Está claro que cuando hay una avería es que algo no va bien. Por ello, no debemos pasarla por alto, sino actuar lo más pronto posible para solventar el problema. De este modo, debemos estar pendientes de los síntomas que nos puedan alertar sobre una posible avería, o fallos o problemas con el sistema de aire acondicionado del vehículo.

Si vemos que el aire acondicionado está enfriando menos de la cuenta, lo más normal que puede ocurrir sea que falte gas refrigerante. En cambio, si notamos un olor nada agradable de humedad cuando conectemos el aire acondicionado, estaremos posiblemente ante la presencia de hongos o polvo en el sistema. También puede ocurrir que haya problemas con el filtro del aire, que podría estar en mal estado. Y si este filtro queda saturado o vemos que algún conducto está bloqueado, el aire tardará en enfriar, debiendo notar la pérdida de caudal.

El aire acondicionado tiene una serie de recargas. Lo recomendable es revisar el coche una vez al año, algo que también incluye la parte del aire acondicionado, debiendo recargarlo si es necesario.

En este aspecto, hay personas que aconsejan la recarga del gas del sistema del aire cada dos años, con base en que el circuito puede llegar a perder hasta un 20 por ciento del gas de forma natural. Pero esto no es realmente así. Como consejo, si vemos que la climatización comienza a perder efectividad y no enfría como antes, es el momento de realizar el cambio.

No obstante, las recargas deben llevarse a cabo por profesionales de talleres que te ofrezcan garantías. Y es que, tan malo es tener poco gas en el sistema como hacer cargas de forma inadecuada y que el compresor trabaje más de la cuenta. No hay que olvidar que esto puede desembocar en averías producidas antes de tiempo.

Ahora bien, ¿cuánto puede costarnos la recarga del gas del aire acondicionado en nuestro vehículo? Eso, como todo, depende de muchos factores. Por ejemplo, las ofertas que suelen ofrecer los talleres se establecen en cada carga desde 50 euros, siendo una cantidad mucho mayor en un concesionario. Pero debes tener cuidado con estas ofertas baratas y mirar bien qué están incluyendo. Lo ideal es hacer un vaciado del circuito y cargarlo de nuevo hasta el máximo, así como revisar si hay posibles fugas, cómo está la correa del compresor y el propio filtro del aire.

Por tanto, un precio razonable para un vehículo compacto ronda los 75 euros. A ello se le puede añadir el tratamiento de oxigenación, antibacterioas y antiolores mediante ozono. La cuantía te subiría entonces a casi cien euros, aunque no es algo imprescindible, pero sí recomendable.

Mantén tu coche alejado del sol. Esto que decimos puede parecer una tontería, pero influye en la temperatura del vehículo. Y es que, con el simple uso de un parasol para proteger la parte interior de los rayos solares, estamos reduciendo la temperatura en esta zona en más de diez grados. Además, no tendrás que esperar tanto para tocar el volante o la palanca de cambios. Esto es muy diferente si el coche está aparcado en una zona de sol sin protección. En este caso, sería necesario esperar unos minutos para poder arrancar.

Esta simple acción generará un ahorro de combustible. El aire no tendrá que trabajar con la misma exigencia como si el coche está al sol, sufriendo el sistema menos y alcanzando la temperatura ideal antes de lo que esperas. Por esta misma razón, es conveniente acordarse de dejar cerrado, si es posible, el techo solar y la cortina protectora. Debes hacerlo cuando conduces y cuando el sol pega con más fuerza.

Busca la temperatura más adecuada. Siempre que hay máquinas implicadas en cualquier proceso, si logramos que trabajen al máximo rendimiento, alargaremos su vida útil. Y con el aire acondicionado ocurre lo mismo, no siendo conveniente hacer que trabaje en exceso.

Por otro lado, no es conveniente tener prisa en enfriar la zona interior. Lo mejor es hacerlo poco a poco, aunque sea necesario abrir las ventanillas o incluso esperar unos minutos para que el aire pueda renovarse constantemente con el motor en marcha. Y con esta acción iremos logrando la temperatura óptima con el tiempo, no siendo difícil mantenerla si todo marcha correctamente. Así, lo ideal es tener una temperatura interior a 21 grados, aproximadamente. Debes saber también que si el coche tiene climatizador, debes pulsar el modo ‘auto’. No te preocupes si no lo tiene, pues lo podemos sustituir por velocidades bajas e intermedias del ventilador, pero sin dirigir las salidas de aire frío directamente al cuerpo.

¡Arriba las ventanillas! Hay detractores de este sistema que prefieren tener las ventanillas bajas en lugar de conectar el aire acondicionado para así reducir el consumo. Debemos decirte que no llevan la razón del todo. Y es que, un coche que tiene activo el aire acondicionado consumirá algo más; eso es cierto. Pero, por otro lado, un auto que circule con las ventanillas bajadas, sobre todo en términos de autopista, altera la aerodinámica en gran manera.

Por tanto, las cosas se van igualando, pero la ventaja que ofrece conectar el aire acondicionado es que viajas con mayor seguridad y comodidad. De esta manera, consigues retrasar la aparición de la fatiga cuando lleves algunas horas conduciendo.

¿Solo podemos usar el aire acondicionado en verano? Está claro que el aire cuando más se conecta es en los meses más calurosos del año, dando ese ambiente de comodidad en el coche. Eso sí, también lo podemos (y debemos) usar en invierno, pues es un elemento que sirve para eliminar el vaho de los cristales.

Y esta acción no quiere decir que pasemos frío, pues podemos conectarlo junto a la calefacción. El sistema de refrigeración seca al aire cuando se enfría y éste puede absorber la humedad con mayor facilidad. Igualmente, esta acción permitirá que tengamos una mejor visibilidad y le estaremos haciendo un favor, de paso, al aire acondicionado. Y es que, no viene mal ponerlo en marcha de vez en cuando para que el circuito quede lubricado y no se reseque.

En definitiva, si sigues estos consejos para prevenir el uso del aire acondicionado en tu coche, este sistema durará muchos años. Tendrás comodidad tanto en verano como en invierno.

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