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Aspectos a tener en cuenta antes de comprar un coche de segunda mano

El mercado de coches de segunda mano ha crecido de forma considerable. En España, en los últimos años, se venden dos vehículos de ocasión por cada uno nuevo, aproximadamente. Comprar uno de estos coches puede ser una buena opción, ya que el desembolso económico necesario es inferior, pero hay que tener en cuenta una serie de recomendaciones para acertar con la decisión, e invertir en un vehículo que ofrezca el servicio que estamos buscando y no nos cause más problemas de los esperados.

Lo primero que conviene tener claro es qué es lo que estamos buscando. Es importante que nos hagamos una idea del presupuesto que estamos dispuestos a invertir. Si necesitamos un coche familiar y espacioso o, por el contrario, preferimos un corte más deportivo. Si lo vamos a utilizar para hacer largos trayectos de forma habitual o únicamente para movernos por la ciudad. Si preferimos que consuma diésel o gasolina, etcétera.

Una vez que ya sepamos lo que queremos, es recomendable no precipitarse y tomarse un tiempo considerable para rastrear el mercado. De esta forma, tendremos más posibilidades de dar con lo que estamos buscando al mejor precio posible. Hay numerosos portales donde los particulares publican anuncios en los que ponen en venta su vehículo usado. También muchos concesionarios tienen entre su oferta una amplia gama de coches de ocasión, que suelen ser muy demandados.

Acudir a un establecimiento de estas características es lo más recomendable, ya que los coches usados pasan por las manos de profesionales mecánicos antes de ser puestos a la venta. Además, los concesionarios están obligados por ley a ofrecer una garantía a sus clientes. Si el coche da problemas, tendrás dónde ir para que te los solucionen. Optar por realizar la compra a un particular te permitirá encontrar precios más baratos, pero corres el riesgo de que el vehículo esconda pequeñas averías o problemas que acaben apareciendo con el tiempo. Y te será más difícil reclamar una solución a quien te lo vendió.

Conocer el historial del vehículo usado es esencial

A la hora de efectuar la compra de un coche de segunda mano, es importante que conozcas a la perfección su historial. Esto te permitirá saber de primera mano cuál ha sido el uso que se le ha dado, si ha sido sometido a todas las revisiones pertinentes, si se le han practicado reparaciones importantes o ha sufrido averías, cuántos dueños ha tenido o si ha sufrido algún percance considerable en forma de accidente.

En este caso, los expertos recomiendan que el vendedor, a ser posible, sea una persona conocida o de confianza. En cualquier caso, tú que estás dispuesto a desembolsar una cantidad para realizar la compra, has de ser quien se interese en conocer a la perfección todos los detalles de aquello que estás adquiriendo.

No olvides solicitar al vendedor el libro de mantenimiento y la documentación de la ITV. Así evitarás sorpresas como que el coche tenga el cuentakilómetros manipulado. Según datos de un estudio realizado por el Real Automóvil Club de Cataluña (RACC), en torno al 12 % de los coches usados que se venden en España ha sido sometido a una alteración de este tipo.

Someter el coche a una revisión de los elementos básicos es necesario

Una vez que te has decidido por un vehículo y tienes la intención de comprarlo, es necesario que antes de efectuar la operación sometas el coche a una revisión de los elementos básicos para, de esta forma, descartar que esconda daños o problemas que desconocemos.

Puedes hacer este chequeo en primera persona, pero si no estás muy puesto en temas mecánicos, te recomendamos que acudas a un profesional de confianza para que lo revise y te dé su consejo. Si el vendedor es serio y no tiene nada que ocultar, no pondrá impedimento alguno en que lleves el coche a que lo revise una persona preparada, y te facilitará toda la documentación que le solicites.

Los principales elementos que conviene que revises te los desgranamos a continuación.

Los neumáticos

Es uno de los componentes más importantes de un vehículo, ya que están en contacto directo con el asfalto y son los que soportan su peso. Deberás comprobar que la profundidad de la banda de rodadura no es inferior a los 1,6 milímetros que marca la ley, que el desgaste del dibujo no es irregular, que no tienen grietas o abultamientos y que sus medidas se corresponden con las que indican los fabricantes.

Las luces

Debes asegurarte que todas las luces funcionan correctamente; las de posición, largas, cortas, marcha atrás, intermitentes y antiniebla. Te servirá para detectar cualquier posible fallo, que bien puede deberse a que una bombilla se encuentra fundida o un fusible desgastado, o a un problema más serio en la centralita de luces. Comprueba que la intensidad es la adecuada y que permanece constante, ya que de lo contrario es posible que exista una avería en el cableado o el alternador.

Los frenos

Asegúrate de que el estado de los discos y las pastillas de freno es el adecuado y que no se encuentran desgastados o deteriorados. Comprueba el tacto del pedal y la eficacia de la frenada. Si el coche que vas a comprar incorpora sistemas ABS o ESP, deberás cerciorarte de que los testigos se encienden al poner el contacto y se apagan al poco de la arrancada. 

La transmisión

Si al acelerar o tomar una curva se produce una fuerte vibración, será señal de que la transmisión está en mal estado. Es importante que compruebes que las marchas entran correctamente tanto en frío como en caliente, y que el embrague no hace ningún ruido al pisarlo, su tacto es el adecuado al igual que el recorrido del pedal.

La suspensión

Es uno de los elementos más importantes que has de revisar. Te recomendamos que realices algunas pruebas tanto en marcha como parado para comprobar el estado de los amortiguadores. Arranca el coche y condúcelo por un terreno con baches y asegúrate de que no se producen ruidos. Comprueba que el desgaste de las ruedas es regular y, con el coche estacionado, aplica presión sobre el capó justo encima de cualquiera de las ruedas. Si el coche rebota más de la cuenta hasta volver a mantener la estabilidad es un indicativo de que los amortiguadores están desgastados.

La dirección

Gira el volante en todo su recorrido y observa si puedes hacer esta maniobra con suavidad o, por el contrario, has de forzar más de la cuenta para que gire. Es imprescindible que te asegures de que no se produce ningún ruido extraño. De lo contrario, es posible que haya algún problema con la dirección.

El arranque

Te aconsejamos, de igual manera, que arranques el coche para observar su comportamiento. Cerciórate de que al iniciar este proceso y al soltar la llave no se produce ningún ruido extraño. Haz esta prueba tanto en frío como en caliente. Un problema con el arranque puede dar lugar a averías muy serias y costosas de arreglar, por lo que si detectas algo fuera de lo normal, convendría que te replantearas la compra del vehículo.

Cristales, carrocería y pintura

No está de más que eches un vistazo al aspecto exterior que presenta el coche que está en venta. Conviene que compruebes todos los cristales y te asegures de que no tienen ninguna fisura o grieta. Valora, del mismo modo, si la carrocería presenta golpes o desperfectos y si te merece la pena adquirir o no el vehículo. Chequea el estado de la pintura antes de tomar una decisión. 

La documentación debe estar en regla

Una vez que ya te has asegurado de que el estado del vehículo es el adecuado, ahora viene el último paso: formalizar la compraventa. Para ello, no te olvides de comprobar que toda la documentación del vehículo está en regla. De este modo, podrás descartar que el coche no sostiene cargas administrativas como el impago de impuestos de circulación, multas o embargos. Del mismo modo, te asegurarás de que ha pasado las pertinentes inspecciones técnicas con éxito. Para ello, te puede ser de gran utilidad realizar una consulta a la Dirección General de Tráfico.

Debes saber que existen listados oficiales de tasación en los que puedes consultar el precio aproximado que puede tener en el mercado el coche que estás comprando. No lo dejes pasar porque, de esta manera, te asegurarás de que el precio que estás pagando va en concordancia con el valor real que tiene el coche. 

Aunque en una compraventa entre particulares no es exigible una garantía, es bueno que sepas que el Código Civil establece que el vendedor debe responder durante los seis meses posteriores a la formalización de la operación de cualquier problema oculto que el vehículo pudiera esconder, aunque no los conociera. Si durante ese período de tiempo detectas cualquier avería que no sea consecuencia de un mal uso por tu parte, tienes derecho a reclamar a la persona que te lo vendió que corra con los gastos de la reparación.

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