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Aprende las semejanzas y diferencias de los coches híbridos y eléctricos

Entrados ya en el siglo XXI, las opciones a la hora de ponerse al volante son cada vez más diversas y adaptadas a los gustos, necesidades y hasta formas de pensar de las diferentes personas. El monopolio de los combustibles fósiles, aunque todavía está muy presente, se va difuminando, dejando paso a otras formas de alimentar a nuestros vehículos como son electricidad.

Los vehículos eléctricos se van posicionando cada vez más en el sector y en las tendencias de los compradores, así como los coches híbridos, que combinan un motor de combustión con la opción de circular, aunque todavía en pequeñas distancias, de forma eléctrica.

En este artículo os vamos a mostrar las principales diferencias y semejanzas entre los híbridos y los eléctricos, así como las ventajas y desventajas de cada uno de ellos. Ya os avanzamos que la perfección absoluta no existe y que la decisión final dependerá de diversos factores como el precio, la potencia, el diseño, la sostenibilidad, la capacidad de carga… Nuestra elección dependerá de a cuál de ellos le demos más o menos importancia.

Coches híbridos, la opción más extendida actualmente

Una tendencia en auge en el mercado, y en sectores determinados como los taxis, son los coches híbridos. Son muy adecuados para la gente que conduce sobre todo por la ciudad, pero que también puede necesitar salir a la carretera a cubrir distancias medias o largas con cierta regularidad. Estos vehículos combinan dos o más motores, generados por diferentes tipos de energía que suelen ser combustibles fósiles y electricidad, aunque también puede haber otras variantes.

Ahorran combustible

Una de sus grandes ventajas es que logran reducir hasta un 30 % el gasto de combustible porque aprovechan la propia energía que se genera en la conducción al ir a velocidades constantes, en las frenadas, en las bajadas… para cargar la batería eléctrica, lo que puede darnos una autonomía de entre 3 y 5 kilómetros, aunque cada vez hay más investigaciones y prototipos encaminados a aumentar esta característica que es tan importante para los usuarios de este tipo de vehículos.

Japoneses y alemanes a la carga

Una de las marcas que más ha apostado por este tipo de coches es Toyota. La firma japonesa ha ido incorporando en casi toda su gama los modelos híbridos y algunos de ellos como el Prius o el Yaris están entre los más conocidos y vendidos en diversos países y, además, son de los que menos consumen. Aunque las marcas alemanas también están apostando cada vez más por ellos.

Híbridos enchufables, más autonomía

Otra variante son los híbridos enchufables. Estos, al poder ser cargados en los postes de recarga que cada vez son más habituales en las ciudades, así como en tu propia casa, logran almacenar más energía eléctrica y, por tanto, también poseen mayor autonomía, que se eleva hasta los 50 kilómetros o incluso más. Llegado ese momento, es decir, cuando la batería se agota, el coche pasaría a funcionar automáticamente con gasolina, en la mayoría de modelos, o con diésel, con el cual también se pueden encontrar ya en el mercado. Aquí has de tener en cuenta que el tamaño de la batería también es mayor respecto a los no enchufables, lo que reducirá seguramente la capacidad de carga del vehículo. Por ejemplo, uno híbrido suele tener una batería con una capacidad de entre 1 y 2 kwh, mientras que en un automóvil híbrido enchufable esto asciende hasta los 5 o 12 kWh.

Más reducción en el consumo

Y aquí llega otra ventaja, porque si decíamos que los híbridos reducen aproximadamente un 30 % el consumo ante un coche de combustible fósil, los híbridos enchufables pueden lograr reducciones de gasto de entre el 45 y el 50 %, sobre todo si se usan fundamentalmente en ciudad y si se dispone de puntos de carga cercanos.

Coches eléctricos, la vuelta a los orígenes

Los vehículos eléctricos son otra alternativa. Mucha gente los ve como algo novedoso o incluso del futuro, pero no tantos saben que los primeros coches fueron eléctricos, aunque luego, por motivos de potencia, entre otros, los fabricantes se decantaron por los de combustibles fósiles y fueron dejándolos de lado, cayendo casi en el olvido hasta décadas recientes.

Al contrario que los anteriores, los coches eléctricos no poseen ninguna fuente de combustión fósil, por lo cual son mucho más ecológicos y sostenibles que los híbridos, y en ocasiones hasta más baratos, pues disponen de menos elementos y sufren también menos desgaste. Eso sí, su autonomía es mucho menor, siendo todavía aconsejables, sobre todo, para los usuarios que se mueven casi exclusivamente por la ciudad o con desplazamientos por carreteras cortos o esporádicos.

Muy presentes en transporte público urbano

Las empresas públicas de grandes ciudades como Barcelona, Madrid o Valencia hace ya tiempo que decidieron apostar por ellos para sus vehículos públicos como los autobuses y también en fomentar su uso en taxis o incluso en animar a los trabajadores urbanos o de los polígonos industriales a cambiarse a este tipo de modelos que no expelen emisiones contaminantes, no generan ruidos y, por tanto, contribuyen a un mejor nivel de vida en las ya de por sí bulliciosas ciudades.

Otros elementos que hay que tener en cuenta

A la hora de comprar un coche eléctrico debes valorar también otros aspectos. Por ejemplo, cada vez son más las ciudades que para impulsar su uso y para premiar que no aumente la contaminación en las mismas, les dan beneficios como poder aparcar sin tener que usar el parquimetro o el ticket o, como hacen en Madrid, les otorgan de forma gratuita la autorización “Cero Emisiones” con la que pueden estacionar en plazas verdes y azules sin limitación de tiempo. Además, es una autorización que no ha de renovarse, sino que es permanente mientras poseas el vehículo. Es más, en la capital española el resto de vehículos con energía eléctrica, como los híbridos, también gozan de ventajas al aparcar porque en los nuevos parquímetros has de introducir tu matrícula y ella, en función de lo contaminante que sea tu vehículo, te calcula un precio u otro. Estas ventajas a la hora de aparcar reducirán también nuestros costes a largo plazo, algo que tendremos que tener en cuenta también a la hora de valorar si el precio de compra del vehículo nos parece más o menos caro.

Menos gasto en mantenimiento y seguro

Otra ventaja es que las revisiones y el mantenimiento suelen ser más baratos porque no hay que cambiar aceites, líquidos, filtros y otros elementos que sufren gran desgaste y corrosión con los combustibles fósiles. Además, la ITV la haremos al precio de uno de gasolina sin tener que pasar la prueba de gases. A esto hay que añadir que la posibilidad de sufrir una avería y de que el coche te deje tirado en mitad de la nada es mucho menos habitual. Y, por si fuera poco, los neumáticos también se desgastan menos por el tipo de frenado y conducción…

Otro punto a favor para aquellos que circulen con vehículos eléctricos por la ciudad es que no tendrán problemas para conducir en aquellos lugares limitados al tráfico rodado, pues suelen permitir el paso de automóviles no contaminantes como estos.

¿Te preocupa el gasto del seguro? Pues aquí tienes otra ventaja. Tanto por el perfil de los compradores como por las características y potencias de estos coches, los seguros suelen ser más económicos. De nuevo, te estarás ahorrando dinero.

Al hecho de no generar ruidos hay que añadir que tampoco sufren incómodas vibraciones ni emiten calor, por lo que son coches muy respetuosos con el medio ambiente y muy adecuados para nuestra salud y la de aquellos que nos rodean.

Pros y contras

Ya hemos visto muchas ventajas, y algún que otro inconveniente de los coches eléctricos e híbridos. Tal vez el mayor sea, además de su precio, su todavía reducida autonomía, así como que hay que dejar espacio para las baterías. Esto es más grave en los híbridos porque también tienen el motor de combustión y no tanto en los puramente eléctricos que ganan espacio al eliminar todos los elementos necesarios para que funcione el motor de combustión fósil.

Un balance positivo

Por otra parte, las ventajas son numerosas y cada vez mayores debido a la innovación, mejora y eficiencia de este tipo de vehículos. Hay que recordar que las redes de carga son cada vez mayores y más eficientes. Los precios están ya bajando por la mayor oferta y competencia, las nuevas tecnologías e incluso las cada vez más habituales subvenciones públicas para adquirirlos, sobre todo los puramente eléctricos.

La autonomía también es cada vez mayor, así como las potencias y otros elementos como los diseños, que ganan en variedad y belleza. Lo que también iría a favor de los eléctricos, aunque en este punto de autonomía los híbridos siguen ganando.

Actualmente, además, está muy bien visto decir que tienes un coche híbrido o eléctrico. Es señal de que eres una persona responsable, que se preocupa por el medio ambiente y que está a la vanguardia en las últimas innovaciones. Además, estás dando un buen ejemplo a tus hijos o a la gente que te rodea y estás contribuyendo a un planeta más sostenible.

Recuerda, la próxima vez que vayas a comprar un coche no te fijes solo en el precio, sino en otros muchos elementos entre los que destaca cómo se alimenta tu futuro compañero.

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