Blog de e-park

Amazon trabaja en su primer robot doméstico

No podemos vivir sin Amazon. El gigante del comercio online y el almacenamiento en la nube ha cambiado por completo nuestra manera de comprar, de compartir información digital y de utilizar nueva tecnologia. No contentos con todo eso, la compañía de Jeff Bezos ha decidido desarrollar su primer robot de limpieza. Aún hay muchas interrogantes en torno a este proyecto, el cual habría recibido como nombre en clave Vesta, en clara alusión a la diosa romana del hogar.

Al parecer, el equipo responsable de desarrollo de este prototipo es el centro de investigación y desarrollo de Amazon, conocido como Lab126, encargado de diseñar y fabricar productos como Kindle, Fire Phone y Echo, los buques insignia de esta gran multinacional estadounidense.

La realidad es que apenas hay detalles precisos sobre Vesta: no sabemos el aspecto que va a tener o cuáles van a ser sus finalidades. Lo que sí parece más claro es que podría incorporar una especie de Alexa móvil, un sistema capaz de seguir a los usuarios a través de sus casas y de cumplir las funciones que no puede realizar el altavoz Echo. Y es que, según hemos podido saber, los robots prototipo construidos por Amazon tienen un software de visión por computadora y distintas cámaras para guiarse y moverse a través de nuestros hogares.

Por suerte, parece que no tardaremos en ver un Vesta: la compañía planea que los empleados de Amazon tengan uno de estos aparatos en sus domicilios antes de fin de año, con lo que no sería de extrañar que llegasen al gran público en 2019.

No será un mayordomo

Como decíamos, apenas existen detalles sobre las características y funcionalidades de Vesta, por lo que resulta muy difícil saber qué va a ofrecer exactamente Amazon. Lo que sí parece más seguro es que el robot doméstico no tendrá nada que ver con la idea de mayordomo androide que muchos tienen en la cabeza. La tecnología para este tipo de dispositivos todavía no ha evolucionado tanto. Pese a que muchas empresas desarrolladoras están trabajando en ello, la realidad nos dice que queda un largo trecho hasta conseguir que la Inteligencia Artificial (IA) sea tan inteligente como deseamos. ¡Veremos qué sucede en el futuro!

En cambio, sí parece que el robot doméstico de Amazon será una especie de asistente virtual. Han sido varias las empresas que han presentado productos de este tipo en los últimos tiempos, tales como el Hub de LG, el Kuri de Mayfield Robotics y el Jibo de Pixar. Estos dispositivos están destinados a actuar como un punto central de contacto en cualquier hogar inteligente. ¿Los motivos? Permiten a los usuarios controlar dispositivos conectados a Internet, realizar tareas como configurar temporizadores y buscar en la web y tener una mayor cantidad de juegos interactivos para los niños más pequeños. Funciones que sin duda irán evolucionando a medida que la Inteligencia Artificial vaya creciendo.

Dicho todo esto, Vesta podría ser realmente útil para los usuarios en el caso de incorporar el asistente por voz Alexa, que asumiría un rol aún más personal y sería capaz de recopilar información de todo tipo para que el robot funcione mejor.

La empresa iRobot, creadora del Roomba, también trabaja en este sentido. De hecho, creen que los robots de limpieza serán mucho más eficientes en el futuro gracias a los datos que van recopilando en su día a día. Por ejemplo, si un robot mapea y entiende su hogar, podrá realizar una serie de acciones más inteligentes e intuitivas, tales como encender la luz a una determinada hora o subir y bajar las persianas de nuestras casas.

A ello hay que sumar las otras muchas posibilidades que ofrece la Inteligencia Artificial: Vesta nos podría ayudar a la hora de recibir o realizar llamadas, redactar mensajes y correos electrónicos y ayudar a los niños con sus deberes. En definitiva, el robot de Amazon se convertiría en un asistente para nuestro día a día, aunque lejos de la idea de servil androide que todos imaginamos y personificada en el actor Robin Williams, que hizo de robot humano en la película ‘El hombre bicentenario’.

Un mercado en pleno auge

El robot para el hogar de Amazon confirma algo que muchos ya intuíamos: el sector de la robótica está en pleno auge. Según Statista, el sector de la robótica facturará 2.700 millones de dólares en 2020 y alcanzará los 4.400 tan solo cinco años después. La Federación Internacional de Robótica (IFR, sus siglas en inglés) va más allá en sus cálculos y considera que el número de robots domésticos en todo el mundo llegará a los 31 millones, con un valor agregado cercano a los 13.000 millones de dólares, incluyendo, por supuesto, equipos tanto de limpieza como para el cortar césped o limpiar piscinas.

Y es que el mercado de la robótica, tal y como afirman desde la IFR, tiene abiertos múltiples frentes. Por ejemplo, la robótica ha experimentado grandes avances en lo que a aplicaciones personales y domésticas se refiere. Ha crecido de manera global con relativamente pocos productos dentro de los mercados masivos, incluyendo robots de limpieza de pisos, cortadoras de césped y robots educativos y de entretenimiento. Pero, advierten, la tecnología sigue y seguirá avanzando, con lo que las capacidades de las próximas generaciones de robots serán aún mayores.

En este sentido, no es de extrañar que muchas personas imaginen sus hogares llenos de artilugios inteligentes, algo que podría suceder en las próximas décadas. Eso sí, los robots de limpieza seguirán siendo mayoría en nuestros hogares. Así lo atestiguan los índices de ventas. Cada año compramos más de tres millones de estos aparatos en todo el mundo, motivo por el que podemos dar por válidos los cálculos que manejan desde la IFR: en 2019 habrá más de 30 millones de estos aparatos. Los robots de limpieza ya representan el 96 por ciento de las ventas de robots domésticos, seguidos, aunque muy de lejos, por las segadoras robotizadas y los dispositivos de limpieza de piscinas.

No todo es trabajar

Obviamente, el ser humano tiene otras necesidades más allá de limpiar su casa o de cortar el césped. El del entretenimiento es otro de los sectores que ver en la robótica un campo lleno de posibilidades. Así lo indican las cifras de ventas: solo en 2015, el número total de robots de juguete, robots multimedia controlados a distancia y robots personales de educación y entretenimiento ascendía a 1,7 millones de unidades. La IFR pronostica que este mercado crecerá hasta 11 millones de unidades en 2019. Los juguetes y aquellos dispositivos destinados a hobbies y pasatiempos tienen una cuota de mercado del 70 por ciento dentro de este segmento.

Pero la robótica también tiene un fin claramente social. Existen robots auxiliares que pueden ayudar a personas minusválidas y ancianos. Pese a que aún son muy pocas las unidades comercializadas, la IFR señala que las ventas alcanzaron las 4.700 unidades en 2015 y por valor de 17 millones de dólares. Creen que esa cifra podría aumentar hasta las 37.500 unidades antes de 2019, con un valor de mercado de 97 millones de dólares.

Miedo a que los robots tomen nuestras casas

La robótica hace que podamos automatizar tediosas tareas como la limpieza de nuestros hogares. Pese a ello, son muchas las personas que miran con recelo a estos pequeños inventos. Así lo explica un estudio realizado por Pew Research, en el que participaron cuatro mil personas y que indica que siete de cada diez estadounidenses desconfían de aquellas máquinas que son capaces de realizar trabajos de humanos.

Según los hallazgos, el 72 por ciento de los estadounidenses están muy o algo preocupados por un futuro en el que los robots y las computadoras sean capaces de realizar muchos trabajos humanos, mientras que el 76 por ciento muestran su desconfianza ante la más que posible automatización de trabajos repetitivos. Creen que ello podría incrementar la desigualdad económica. Mientras, el 75 por ciento de las personas considera que la robótica, la automatización y la Inteligencia Artificial destruirá puestos de trabajo y que el sistema económico mundial será incapaz de dar una solución a la gente que pierda su empleo.

Uno de los ejemplos más visibles de automatización de tareas diarias y repetitivas reside en los vehículos sin conductor. Los defensores de esta tecnología creen que los coches sin conductor son más seguros que los conducidos por humanos, quienes se distraen e incluso se quedan dormidos al volante.

Pese a ello, la mayoría de las personas encuestadas (54 por ciento) expresa más preocupación que entusiasmo por el desarrollo de este tipo vehículos. De hecho, el 30 por ciento considera que el coche autónomo aumentará el número de accidentes mortales en carretera y el 56 por ciento asegura que no viajarían en uno si tuviesen la oportunidad. La falta de confianza en la tecnología y no querer ceder el control a una máquina a la hora de tomar decisiones que podrían poner en riesgo nuestras vidas son los dos principales motivos. ¡Aún queda mucho por hacer para que los ciudadanos confíen realmente en la robótica!

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