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Riesgos reales a la hora de dejar a tu mascota en el coche

La protección de nuestros seres queridos es una prioridad para todos nosotros. Y esto incluye el cuidado de nuestras mascotas.

Una de las situaciones que se vienen repitiendo desde hace tiempo y que todos los años seguimos viendo, muy a nuestro pesar, es el abandono de las mascotas, tanto perros como gatos, dentro de los coches mientras se hace cualquier gestión, siempre pensando que va a ser un tiempo nimio el que va a emplearse y que no puede ocurrir nada por ser tan escaso rato. Pero es un grave error pensar precisamente que ese tiempo no es suficiente para que exista un riesgo real para el animal; más bien debemos evaluar previamente los peligros que puede suponer actuar de esta forma.

En muchas ocasiones ha sido necesario tomar medidas especiales o extremas para la protección de las mascotas en situaciones límite. Y estas situaciones son perfectamente evitables mientras viajamos con nuestros animales en un vehículo, ya se trate de viajes cortos o de trayectos más largos.

Lo primero que debes tener en cuenta es la zona geográfica donde vivas y si las temperaturas que se alcanzan en verano son realmente elevadas. Nuestro país es una de las zonas donde hay que saber afrontar adecuadamente este inconveniente, y es necesario extremar las precauciones, mucho más si te desplazas hacia el sur, donde las temperaturas en los meses de julio y agosto son realmente altas. Esto, en un coche, salvo por el aire acondicionado, puede suponer un grave peligro, tanto para las personas como para los animales.

¿Es peligroso dejar a una mascota encerrada en un coche?

Si dejas aparcado un coche, ya sea al sol o a la sombra, sabes que eso acarreará un aumento considerable de la temperatura. Pero si crees que dejarlo a la sombra va a aminorar en parte las consecuencias, cometerás un grave error. Con una temperatura ambiente de 30 grados, en el interior del vehículo se produce un efecto invernadero, por lo cual aquella aumentará más de 20 grados en cuestión de pocos minutos.

Por otro lado, podríamos suponer que dejar las ventanillas con alguna abertura también puede contribuir a que no suba demasiado la temperatura, pero no es así porque el aire que circula es caliente y la temperatura elevada sigue suponiendo un riesgo considerable.

Todos los años vemos imágenes que advierten sobre los peligros de tener estos descuidos. Se ha intentado por muchos medios evitar que se produzcan y lograr que se tome conciencia de que los daños que puedan ocasionarse son irreversibles, aunque perfectamente evitables.

Se intenta informar públicamente sobre ello, sobre todo a través de las campañas oficiales dedicadas a extremar las precauciones con nuestras mascotas. Ello se hace tanto por parte de organizaciones protectoras de animales como de los organismos públicos, incluyendo Protección Civil y la Policía Nacional, que se han involucrado de forma muy activa y se han hecho eco de estas situaciones intentando evitarlas en la medida de lo posible.

Todo ello ha llevado a que se tome conciencia de la gravedad que supone un acto de este tipo, pero aun así año tras año vemos que en verano se siguen repitiendo estos hechos, que parece que no se reconocen como algo suficientemente importante.

Nosotros, los seres humanos, podemos regular nuestra temperatura corporal a través de la piel, gracias a las glándulas sudoríparas que ayudan a que esta disminuya considerablemente. Pero los perros y los gatos carecen de estas glándulas y su vía de regular la temperatura es a través de la boca, mediante la respiración y el jadeo. Por ello tardan más tiempo en conseguir que baje su temperatura corporal.

En un perro, una subida por encima de los 40 grados puede provocar que sus órganos internos sufran daños irreversibles. Por esta demora en regular su temperatura interna pueden llegar a sufrir una parada respiratoria e incluso morir en cuestión de siete u ocho minutos bajo unas condiciones de calor extremo sin posibilidad de salir del vehículo.

¿Cuáles son las consecuencias de dejar una mascota en el coche?

Sabemos que dejar en el coche un perro durante un tiempo prolongado puede ocasionarle problemas importantes cuyas consecuencias pueden derivar en daños severos en su salud, incluso la muerte si nos descuidamos más de lo razonable.

Pero no solamente hay consecuencias para el animal, sino que también puede haberlas para nosotros como dueños de la mascota, dado que tenemos una responsabilidad legal que hemos de respetar debidamente.

De hecho, este tipo de acto está tipificado legalmente como maltrato animal y es un delito reconocido por el Código Penal, en su artículo 337, que establece lo siguiente:

«1. Será castigado con la pena de tres meses y un día a un año de prisión e inhabilitación especial de un año y un día a tres años para el ejercicio de profesión, oficio o comercio que tenga relación con los animales y para la tenencia de animales, el que por cualquier medio o procedimiento maltrate injustificadamente, causándole lesiones que menoscaben gravemente su salud o sometiéndole a explotación sexual, a:

a) un animal doméstico o amansado,

b) un animal de los que habitualmente están domesticados,

c) un animal que temporal o permanentemente vive bajo control humano, o

d) cualquier animal que no viva en estado salvaje.»

Las penas que establece la ley para una persona que cometa este tipo de delito pueden ser a partir de 3 meses y un día de prisión, además de quedar inhabilitada entre un año y un día y tres años para el ejercicio de profesión, comercio u oficio que tenga alguna relación directa o indirecta con animales. Y, sobre todo, tendrá prohibida la tenencia de animales de todo tipo. Además, si ese animal muriese, la pena podría ser incrementada entre 6 meses y 19 meses de prisión y se le aplicaría una inhabilitación especial de 2 a 4 años para el ejercicio de profesión, oficio o comercio relacionado con todo tipo de animales.

A todo lo anteriormente dicho hay que añadir que todas las comunidades autónomas contemplan este hecho como un delito y que aplican normas específicas para combatirlo según estipulan las leyes autonómicas de bienestar animal. Además de las penas prescritas en el Código Penal, también puede conllevar sanciones económicas considerablemente elevadas.

Medidas urgentes que deben tomarse en esta situación

Para cualquier persona que observe un perro encerrado en un coche en condiciones realmente extremas y preocupantes, lo normal es que el primer impulso sea romper el cristal para liberarlo de esa situación con la mayor rapidez posible.

Sin embargo, lo más probable es que el dueño le denuncie por este acto, lo que le supondría una demanda por daños ocasionados en el vehículo, algo que también contempla la ley y que se recoge en el artículo 236 del Código Penal, donde dice que:

«El que causare daños en propiedad ajena no comprendidos en otros títulos de este Código, será castigado con multa de seis a veinticuatro meses, atendidas la condición económica de la víctima y la cuantía del daño. Si la cuantía del daño causado no excediere de 400 euros, se impondrá una pena de multa de uno a tres meses.».

¿Qué hay que hacer, entonces, cuando nos encontramos en una situación de este tipo? Lo primero, de forma inmediata, avisar a la Policía Nacional llamando al teléfono previsto para solicitar ayuda en cualquier caso, el 091; sus agentes se desplazarán al lugar de la denuncia para tomar las medidas oportunas.

Lo más lógico es que intenten localizar al dueño del vehículo antes de adoptar cualquier otra medida más drástica. En cuanto vean que la situación acarrea un peligro grave, serán ellos mismos los que opten por la rotura de las ventanillas, pero solo corresponderá a la Policía, haciendo uso de su autoridad, llevarlo a cabo. Tengamos siempre en cuenta que las fuerzas de orden público están capacitadas para actuar en estas situaciones con la rapidez requerida y con todas las garantías necesarias.

Unos consejos útiles

Si analizas todo lo dicho, verás que todas estas situaciones son perfectamente evitables siguiendo, cuando viajes con tu perro o gato en el coche, estas simples pautas:

  • Intenta que esté bien hidratado en todo momento.
  • Baja las ventanillas (preferentemente las cuatro) y si es posible deja el aire acondicionado encendido.
  • Estaciona en un sitio con sombra.
  • En trayectos relativamente largos, haz paradas periódicas para darle un paseo.
  • Y, sobre todo, no lo dejes solo, mantenlo vigilado todo el tiempo.

Y en cuanto a lo que debes hacer cuando observes esta situación en un coche ajeno:

  • Toma nota de los datos del vehículo y de la hora en la que has observado la situación si notas los síntomas descritos relacionados con un golpe de calor.
  • Si deduces que el dueño del coche puede estar cerca, intenta localizarle de forma inmediata.
  • En caso de no encontrarle, avisa a la Policía Nacional, pero nunca actúes por tu cuenta para evitar consecuencias legales en tu contra, a pesar de que tu intención sea buena.

Como has podido comprobar, los problemas de dejar a un animal dentro de un coche durante largo rato en verano pueden complicarse enormemente. Toma en consideración las pautas que te hemos facilitado.

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