Blog de e-park

Portugal, país vecino por descubrir

Un clima estupendo durante gran parte del año, ciudades y pueblos con mucho encanto, cientos de kilómetros de impresionantes playas y acantilados bañados por el océano Atlántico, una exquisita y variada gastronomía, vinos que satisfacen los más exigentes paladares y un sinfín de curiosidades encierra Portugal, país vecino por descubrir que te resultará un gran destino para hacer turismo.

Conocer su cultura está al alcance de tu bolsillo, y hay tantos lugares por ver que merecen la pena que te sorprenderá cada rincón por el que pases. Los lusos son tan parecidos a nosotros, los españoles, están tan cerca de nuestras fronteras y tienen tantos puntos en común que, en ocasiones, no damos valor suficiente a un viaje por su territorio.

Pero lo cierto es que se trata de una nación con muchos reclamos para quienes nos gusta recorrer y conocer mundo. Por eso hemos confeccionado esta pequeña guía con lo más importante que no te puedes perder si te decides a organizar una ruta por Portugal.

Turismo en Portugal: Lisboa capital imprescindible

Vamos a comenzar proponiéndote que descubras la capital, Lisboa. Si decidimos que nuestra primera parada va a ser el centro neurálgico a nivel político y económico entonces no podemos dejar de conocer el pasado de una ciudad históricamente sacudida por la catástrofe. El terremoto que el 1 de noviembre de 1755 hizo temblar la ciudad de las 7 colinas la destrozó por completo, y todavía quedan vestigios que recuerdan la pesadumbre que debieron vivir sus habitantes de aquella época.

Uno de ellos es la Iglesia de Santo Domingo, que conserva una belleza rara a la par que sobrecogedora. Clasificada como Monumento Nacional, en 1241 se colocó la primera piedra, sobre un convento que llevaba el mismo nombre. Fue derrumbada casi por completo por el terremoto, aunque el pasado oscuro de este lugar de culto no solo está asociado a fenómenos naturales.

Era el lugar donde la Inquisición enjuiciaba y mandaba a quemar en la hoguera a los infieles, y fue escenario de una de las matanzas antisemitas de peor recuerdo; la de 1503 que padecieron judíos y nuevos cristianos. En 1959 sufrió un incendio y desde entonces su interior permanece tal y como quedó tras este episodio. Los lisboetas son un tanto supersticiosos y entendieron que es una buena forma de recordar la mala fortuna que la historia deparó a un lugar tan característico.

Otro lugar de culto religioso que visitar en Lisboa es su catedral, la Sé, que también destaca por haber sobrevivido a numerosos terremotos. Destacan sobre todo su claustro y su tesoro, y su interior brilla por la mezcla de estilos arquitectónicos que la configuran.

Otras curiosidades de Lisboa

La ciudad del fado rebosa energía y magia por todos sus rincones. No dejes de disfrutar de este género musical melancólico que caracteriza su cultura en el conocido Barrio de la Alfama, sentado en una de sus terrazas o en cualquiera de sus miradores. Situado entre el Castillo de San Jorge y la orilla del río Tajo, destaca por sus laberínticas calles empedradas y sus empinadas cuestas.

Saborea el mejor bacalao que jamás hayas probado en cualquiera de sus plazas mientras te dejas impregnar por su cierto aire decadente que le da un toque bohemio. Asómate a la ciudad desde el mirador de Portas do Sol, el de Santa Luzia, el mirador da Graça o el de San Pedro de Alcántara, al que accederás tomando el Elevador da Glória y desde donde podrás disfrutar de las preciosas vistas del centro de la ciudad y el Castillo de San Jorge.

Si bien el barrio bohemio por antonomasia de Lisboa es el Chiado, donde destaca la que es considerada la librería más antigua del mundo, Livraria Bertrand, tiendas de gran originalidad como Luvaria Ulisses o algunos cafés históricos como el Café a Brasileira. Si paseas por la zona te aconsejamos que hagas una pequeña parada en el Convento do Carmo.

De Lisboa no te puedes marchar, lógicamente, sin dar un paseo por el Barrio Alto o la Plaza del Comercio y subir al Castillo de San Jorge, pero tampoco sin visitar el famoso Barrio de Belem, donde podrás probar los originales pasteles que llevan el mismo nombre, visitar el Monasterio de los Jerónimos y fotografiarte con la Torre que también toma su nombre del barrio.

Oporto, cuna de los mejores caldos

La otra gran ciudad de Portugal de obligada visita es Oporto, cuna de los mejores caldos que llevan la denominación de origen del mismo nombre. Es una urbe pequeña y llena de encantos, que además destaca por sus puentes sobre el río Duero. Y no tiene nada que envidiar a Lisboa.

De Oporto no puedes marcharte sin pasear al atardecer por la Ribeira, entre el Puente Don Luis I y el Puente de Arrábida. Se trata de uno de los lugares con más trasiego, y destaca por sus bonitas fachadas de colores donde se asientan terrazas en las que la gente se sienta a disfrutar de las preciosas vistas que regala el río y a Vila Nova de Gaia mientras saborea un exquisito bacalao acompañado de un buen vino de la tierra.

Aprovecha para hacer un crucero por sus aguas y disfruta de una vista diferente. Sube a la Torre de los Clérigos, considerado el mejor mirador de Oporto, o piérdete por el Mercado del Bolhao, situado en pleno centro, y aprovecha para degustar una francesinha.

Visita su catedral, la Sé de Oporto, declarada Monumento Nacional. Es uno de los edificios con mayor peso histórico y destaca sobre todo por espectacular claustro, decorado con azulejos que datan del siglo XIV. Accede a la Casa do Cabildo para contemplar el tesoro de la catedral.

Un paseo por Santa Catarina, centro comercial de Oporto

La Sé se ubica en la parte alta, concretamente en la plaza del Barrio de Batalha. Un mirador espectacular desde donde podrás disfrutar de maravillosas vistas de la ciudad, el Duero y Vila Nova de Gaia. Ya que estás en Oporto debes cruzar el puente y visitar esta otra cara de Oporto, donde se encuentran las bodegas de vino.

Y no te puedes marchar sin dar un paseo por Santa Catarina, la calle comercial por excelencia de Oporto, desde la Praça do Marquês de Pombal hasta el café Majestic. Por el camino puedes hacer una parada recomendada en la Capilla de las Almas. La Estación de San Benito es otro de los lugares que merece la pena ver, así como el Barrio do Barredo.

El Algarve, ideal para el turismo de playa

Si eres amante del turismo de costa y te apetece conocer algunas de las mejores playas de Europa entonces tienes que escaparte unos días a El Algarve, la zona que se encuentra más al sur del país. Se sitúa en un entorno natural privilegiado con kilómetros de costa cuyas aguas son de color turquesa, su arena fina y sus acantilados de escarpada roca.

El Algarve es una región a la que escapan durante todo el año cientos de surfistas que desean aprovechar las mejores condiciones mientras disfrutan de la belleza de sus parajes, como los que regalan las playas da Marinha, Praia de Dona Ana o la Praia da Rocha.

La capital es Faro, de donde no te debes marchar sin visitar su casco antiguo y la zona de pescadores junto a la costa. Albufeira, Lagos, Portimao, Tavira… Preciosos pueblos pequeños que conservan la esencia de esta zona costera. Muy recomendable es llegar hasta el Cabo de San Vicente y disfrutar allí de un atardecer.

Sintra, Patrimonio de la Humanidad

Sintra es un destino que debes subrayar en tu lista de cuentas pendientes si viajas a Portugal. Sobre todo si vas a pasar por Lisboa, desde donde es muy sencillo el acceso. Declarada Patrimonio de la Humanidad en 1995, es una localidad mágica que destaca por estar situada en pleno parque natural.

La imagen más famosa de Sintra es el Palacio da Pena, por su arquitectura colorista, si bien merece la pena visitar también su centro histórico, así como el Castelo dos Mouros, el Palacio Nacional de Sintra, el Palacio de Monserrate, el Convento dos Capuchos, la Quinta da Regaleira y el Chalet y jardín de la Condesa.

Coímbra, antigua capital medieval

Fue la antigua capital medieval del país y se sitúa entre Lisboa y Oporto. Es una pequeña ciudad atravesada por el río Mondego construida sobre varias alturas, donde merece la pena que subas hasta el campus histórico de la Universidad de Coímbra, Patrimonio de la Humanidad, y la Biblioteca Joanina, además de la Catedral Vieja y el Arco de Almedina.

En la parte baja, la Baixa, la Praça do Comércio, la Iglesia de São Tiago y el Parque de Santa Cruz son los lugares más característicos para hacer una parada.

Otros lugares recomendables de Portugal

Si después de completar la ruta que te hemos sugerido en nuestra guia particular aún te queda tiempo para seguir descubriendo rincones del país vecino, te ofrecemos otras propuestas interesantes como son la Isla de Madeira, que te regalará paisajes únicos; Guimaraes, un bonito pueblo medieval; Cascais y Estoril, donde también puedes hacer turismo de playa; Évora y Elvas, las joyas de la región de Alentejo; Óbidos, considerado uno de los pueblos más bonitos de Europa o Aveiro, conocida como la Venecia portuguesa.

Como has podido comprobar, Portugal es un país repleto de encantos y con una historia singular que merece la pena descubrir y disfrutar ¿A qué estás esperando?

Esta página web utiliza cookies para mejorar los servicios ofrecidos. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso e instalación. Para más información haga click aquí.