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La importancia de una revisión antes de salir de viaje

Seguro que has oído el refrán popular que reza que ‘es mejor prevenir que curar’, ya que esta frase la podemos aplicar a cualquiera de los ámbitos de la vida, incluidos los coches con los que realizamos viajes. Nos referimos a las vacaciones y a la importancia de revisar todos los aspectos de tu coche para que disfrutes de un viaje seguro sin ningún imprevisto por el camino. Por ello, en este post te mostramos los aspectos que has de tener en cuenta antes de salir de viaje y la necesidad de llevarlo a cabo.

Revisa tu coche antes de salir de vacaciones

Las vacaciones están a la vuelta de la esquina y seguro que ya has comprado el hospedaje en una ciudad a la que llegarás por carretera. Además, conforme se acercan los días para salir se nos alegra la cara porque sabemos que llegan esos días de descanso. En este sentido, a todos los amantes de la carretera y del volante es necesario advertirles de la necesidad de contar con una buena revisión del vehículo antes de comenzar a circular.

De hecho, lo más recomendable es que dejes el coche a tu mecánico de confianza para que lleve a cabo una revisión completa. Deberás informarle de que vas a hacer un viaje largo. No obstante, aunque vayas al taller es necesario que controles los aspectos que detallamos a continuación. Solo así tu viaje será totalmente seguro. Toma nota:

– Estado de la batería.

Son muchas las ocasiones en las que los conductores se encuentran con que el coche no arranca porque la batería está descargada. De hecho, si la batería falla no puedes avanzar. Por tanto, el inconveniente no es tanto que ocurra antes de salir, sino que suceda una vez que estás ya en el destino, puesto que impedirá que puedas moverte por la zona. De esta manera, tener controlada la revisión de la batería te ayudará a prevenir este tipo de contratiempos.

Así mismo, debes saber que la vida útil de una batería varía en función del uso y del cuidado que le procure cada conductor. Lo recomendable es que la cambiemos cada cuatro años. Así, si tu batería ya tiene algunos años sería necesario que la cambies antes de ponerte en marcha.

– Niveles del vehículo.

Este es otro punto determinante. Debemos controlar que los niveles estén en su medida. De hecho, hablamos del corazón del vehículo. Si el corazón de tu coche falla el resto de las piezas no pueden acometer como es debido sus funciones. Por tanto, revisar los niveles para comprobar que estos están dentro de las cifras que los fabricantes recomiendan para tu vehículo es otra de las tareas que no puedes olvidar antes de partir.

– Aceite del motor.

Como los anteriores, también es importante revisar y cambiar el aceite del motor, ya que estamos hablando de un elemento imprescindible para el correcto funcionamiento del vehículo y para evitar posibles averías. De hecho, el aceite actúa como un lubricante que contribuye a refrigerar otros componentes que intervienen en el funcionamiento del coche. Así, si los niveles del aceite están en las medidas requeridas, hará que se reduzcan los rozamientos entre las diferentes piezas del motor.

– Líquido de frenos.

Dentro de las revisiones has de incluir el líquido de los frenos, el cual también debe estar en perfecto estado para que tu coche pueda detenerse de forma óptima. Además, esta revisión es realmente importante porque con el paso del tiempo el líquido se deteriora como consecuencia de la humedad del ambiente y pierde su eficacia. Por ello, es recomendable cerciorarse de que el líquido de frenos está en buen estado de forma periódica, más si cabe cuando vas a hacer un viaje largo.

– Revisión de frenos.

Hacemos un alto en el mantenimiento de los líquidos para continuar hablando de los frenos como tales, que son otra de las piezas esenciales al conducir. Deben responder de la mejor manera ante un imprevisto en la carretera. Es aconsejable que los revises con frecuencia, ya que cada vez que los usamos los estamos desgastando en todos sus componentes (pastillas, zapatas, etc.). Así, mantener todos estos elementos en buen estado es vital para preservar tu seguridad y la de los tuyos cuando estés conduciendo, especialmente en viajes largos.

– Líquido limpia parabrisas.

Para garantizar tu seguridad al volante también es conveniente comprobar que el parabrisas delantero no esté sucio para disfrutar de una visibilidad perfecta. Por ello, para evitar cualquier imprevisto que pueda ensuciar este elemento, debes tener siempre el depósito de este líquido lleno, especialmente cuando circulas con lluvia o con condiciones metereológicas adversas donde debas recurrir al agua para limpiar el cristal delantero y trasero.

A su vez, también debes limpiar las escobillas del parabrisas antes de salir para que las mismas tampoco comprometan tu seguridad. Por ejemplo, es importante ver que este elemento no deja espacios sin barrer o que hace mucho ruido porque, en ese caso, deberías pensar en reemplazarlas.

– Líquido refrigerante.

La función de este líquido es la de absorber el exceso de calor que emite el motor del coche para que, de este modo, el motor permanezca en la temperatura idónea en todo momento. De hecho, este elemento también es sumamente importante para el correcto funcionamiento de tu coche, sobre todo, en los viajes que hacemos durante el verano.

– Estado de la iluminación.

Llegamos a otro punto que también es imprescindible para nuestra seguridad, pero también para el resto de conductores. Las luces son los encargados de que podamos ver el estado de la carretera y al resto de conductores, así como que los demás nos vean a nosotros. No en vano, la Dirección General de Tráfico (DGT) enfatiza la necesidad de que en la carretera veamos pero también que nos vean.

Por ello, has de asegurarte de que todos los pilotos funcionan bien, desde los intermitentes hasta las luces delanteras y traseras, las de freno, marcha atrás e incluso los pilotos de la matrícula. Igualmente, es recomendable llevar bombillas de repuesto por si alguna se funde durante el viaje.

– Estado de los neumáticos.

Las gomas quizás sean los elementos que más tenemos que vigilar, dado que al final es la única parte del coche que está en contacto directo con la carretera. Por tanto, debes comprobar que están inflados de forma correcta, revisar su desgaste y nunca olvidarte de echar un vistazo a la rueda de repuesto. Es importante que revises los 5 neumáticos.

En cualquier revisión advierten que lo primero a revisar son los neumáticos, haciendo especial hincapié en que la presión esté acorde con las recomendaciones del fabricante, que la profundidad del dibujo tenga una holgura superior a los 1,6 mm, que es el mínimo legal admisible, y que las ruedas soporten bien la presión del asfalto, especialmente ante las condiciones meteorológicas adversas.

– Elementos de seguridad.

Tan importante es tener un motor en buen estado como disponer de un equipamiento de seguridad, el cual también es obligatorio en el coche para garantizar la seguridad de los usuarios en caso de sufrir algún incidente. Por ello, debes portar en el maletero siempre dos triángulos para la señalización del peligro y un chaleco reflectante de alta visibilidad.

Así mismo, también es conveniente que llenes el depósito de gasolina antes de salir, que tengas controladas las rutas del viaje, que te asegures que todos los pasajeros llevan puesto el cinturón de seguridad, que calcules si has de pasar por algún peaje y que no te olvides de llevar la documentación personal y los documentos del coche para verificar que todo está en orden.

– Imagen del vehículo.

Aparte del mantenimiento exterior y del motor has de prestar atención al estado de ciertos elementos del interior del vehículo. Nos referimos a las escobillas. De hecho, las mismas suelen mancharse constantemente y el calor del verano suele perjudicar la eficacia de las mismas. En consecuencia, resulta recomendable constatar que están en perfectas condiciones para poder viajar con garantías de seguridad.

La limpieza, un aspecto decisivo

Otro aspecto importante es la carrocería, la cual también recomendamos que se limpie. Este detalle resulta esencial en cualquier momento, pero más si cabe cuando vamos a movernos durante muchos kilómetros, ya que nos aporta una mayor visibilidad. Después del viaje resulta igualmente recomendable volver a lavar el coche para deshacernos de la suciedad que haya quedado adherida si venimos de la playa o hemos conducido por caminos con polvo y arena.

Limpia el coche por fuera, incluyendo los bajos. Es conveniente que esta limpieza la hagas a mano en determinados sectores, dado que así la pintura se mantendrá perfecta por más tiempo. Además, con esta limpieza también estarás comprobando si la pintura reclama algún que otro retoque, especialmente en los lugares en los que la suciedad más se acumula.

Como ves, a la hora de hacer un largo viaje o irte de vacaciones es recomendable que revises el coche en todos sus componentes. De esta manera, podrás salir a la carretera sabiendo que puedes llegar donde quieras con tu coche en perfecto estado.

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