Blog de e-park

¿Cómo mantener en buenas condiciones tu vehículo clásico?

La tecnología reina en todos los sectores, y el mundo del motor no es una excepción. A pesar de ello, algunas personas prefieren apostar por los clásicos y conservarlos, ya que son considerados una auténtica joya. Para que puedas conservar tu vehículo clásico en perfecto estado, en este artículo se te ofrecerán una serie de consejos que no debes pasar por alto.

Cuidados de un vehículo clásico

Un coche clásico o antiguo necesita una serie de cuidados adicionales, pues en su época de fabricación no se contaba con la misma tecnología que se tiene en la actualidad. Además, el paso del tiempo ha ido sustituyendo algunos de los elementos que se utilizaban para el cuidado de estos vehículos.

– ¿Precisan gasolina y aceite especiales?

Estos coches necesitan revisar de forma constante el agua del radiador y el aceite del motor para evitar calentamientos. Para alargar la vida de los mismos se recomienda no realizar cambios bruscos de marcha, no reducir o aumentar la velocidad demasiado rápido y no forzar las capacidades de los motores, pues esto puede acabar con su vida útil.

La gasolina que se utilizaba antes tenía unas cantidades de plomo que mantenían el motor más lubricado, pero la gasolina actual no contiene la cantidad de plomo necesaria para los motores de los vehículos clásicos, por lo tanto, es necesario añadir un aditivo de alto octanaje que contribuya a lubricar las partes vitales del motor.

El aceite debe sustituirse cada cinco mil kilómetros o menos y los coches clásicos no admiten el aceite de última generación o sintético. El consumo de lubricante de estos vehículos es superior al actual, por eso hay que revisarlo con cierta frecuencia.

Lo habitual es utlizar un aceite mineral, a no ser que sea un clásico con pocos años. Con un lubricante apropiado se evitarán averías y se alargará tanto la duración como el rendimiento del motor.

– Conservar la carrocería en perfecto estado

Un coche debe tener un lugar adecuado en el que ‘dormir’, al igual que un mantenimiento periódico. En función de dónde ‘duerma’, lucirá de manera impecable o no. Es conveniente evitar que esté a la intemperie para que no le pase factura la exposición a las condiciones climatológicas adversas.

Lo mejor es que el vehículo esté resguardado en un garaje pero, si esto no es posible, hay que preservarlo del frío, el sol o la lluvia. Podrías ayudarte de una funda o bien colocarlo bajo una marquesina.

Es recomendable lavarlo en un centro especializado o hacerlo tú mismo con mucho cuidado y ayudándote de material especial que no dañe la carrocería. En caso de que al limpiarlo observes desperfectos en las gomas, pintura, juntas de los cristales o algún tipo de corrosión, deberás llevarlo cuanto antes a un taller de confianza.

– Restaurar el habitáculo si tiene desperfectos

Al igual que sucede con la carrocería, una exposición solar prolongada puede agrietar el salpicadero. Para prevenir estos desperfectos es recomendable utilizar un parasol, lo que, además, disminuirá algún grado la temperatura interior. Esta solución es algo ideal si no dispones de aire acondicionado en el vehículo.

La tapicería de cuero es uno de los elementos vintage más característicos de los coches antiguos, por lo que el mantenimiento y limpieza de la tapicería son fundamentales para que se mantenga brillante. Si se derrama un líquido sobre la tapicería, por ejemplo, habrá que utilizar un papel absorbente para limpiarla, pasar un paño humedecido con agua y, posteriormente, secar bien la superficie. También es necesario pasar un par de veces al mes un cepillo de cerdas suaves para retirar el polvo y los restos de suciedad que se hayan ido acumulando. Para mantener el brillo de la tapicería prueba a aplicar productos especiales para ello.

– ¿Existen neumáticos especiales para los coches clásicos?

Al igual que se debe dejar en manos de profesionales expertos el cambio de aceite, estos profesionales también se encargan de revisar a conciencia otros elementos como los frenos, las suspensiones y los neumáticos. Es decir, el llamado triángulo de la seguridad.

Algunos fabricantes de neumáticos han desarrollado modelos concretos para los vehículos de competición y producción clásicos. Existen desde cubiertas básicas hasta neumáticos de flanco blando, también gomas de altas prestaciones y neumáticos especiales para el invierno. Esto quiere decir que tu vehículo clásico nunca se quedará sin unos nuevos ‘zapatos’, ya que se fabrican con diferentes diseños, incluido el vintage, aunque con todas las prestaciones y la tecnología de los materiales que se utilizan en pleno siglo XXI.

– ¿Existe una gran dificultad para adquirir recambios y piezas originales para estos vehículos?

Además de ser cuidadoso con el mantenimiento de tu coche, has de pasar las oportunas revisiones de la ITV para verificar que el vehículo está en perfecto estado o bien que, por el contrario, debe ser sometido a una reparación para garantizar la seguridad tanto propia como de terceros cuando esté en funcionamiento.

Gracias a las asociaciones de clásicos, salones y eventos que se dedican a estos coches, sin olvidar el poder y el alcance de Internet para el mercado digital, es posible adquirir casi cualquier tipo de pieza y recambio original también para un vehículo clásico.

Consejos para guardar tu clásico en el invierno

Las personas que tienen un coche clásico pretenden mantenerlo en el mejor estado posible, pero para conseguirlo debes conocer particularidades como que estos coches son más sensibles a la oxidación. Es este el motivo por el que los clásicos circulan sobre todo en verano y primavera y poco o nada en las otras estaciones.

A continuación hemos seleccionado una serie de consejos para mantener y preservar adecuadamente tu vehículo durante los meses de más frío, incluso aunque haya nieve, lluvia o bajas temperaturas.

– Lavar y pulir

Además de lavarlo debes pulirlo, porque otorga una capa extra de protección. Esto se hace siempre después de lavar para evitar que pueda llegar a rayarse.

– Arcos de rueda y chasis

En la limpieza del vehículo no debes olvidar el chasis y el arco de las ruedas. Usa un spray sobre la arena y la suciedad, pero no emplees una manguera de alta presión para que la capa protectora del coche no se vea afectada y no penetre en las juntas de dirección y en los cojinetes.

Una vez limpio, sécalo debidamente. Puedes realizar, por ejemplo, un paseo de 50 kilómetros para garantizar que desaparezcan todos los restos de humedad. Una vez que el vehículo esté completamente seco, podrás guardarlo de forma segura en el invierno.

– Sistema de frenos y embrague

Durante el invierno no olvides pisar de vez en cuando los pedales para que mantengan su flexibilidad. Pon la prmera marcha en vez del freno de mano para evitar que se oxiden las zapatas del disco.

– Aluminio y cromo

Los parachoques, las ruedas y las manijas de las puertas también se pueden oxidar porque suelen ser de cromo y plomo. Para evitarlo se recomienda tratar los elementos de cromo con un spray de silicona resistente al agua o con una vaselina sin ácido. A pesar de que las ruedas lleven una capa protectora, si son de aluminio son también susceptibles de oxidarse

– Depósito de combustible

El metal que está en contacto con el aire se puede oxidar, por este motivo asegúrate de llenarlo antes de guardarlo.

– Puertas y gomas

Si quieres que las gomas y puertas permanezcan flexibles, lubrícalas con grasa de silicona o vaselina. Si el vehículo está en tu garaje particular no cierres las puertas por completo. Conviene dejarlas entreabiertas.

– Neumáticos

Es problable que, tras el invierno, cuando saques el coche el primer día de primavera los neumáticos hayan perdido aire, así que inflalos antes de guardar tu vehículo. Si tienes posibilidad de dejar el coche sobre unas borriquetas se elimina la presión de los cojinetes de las ruedas. Otra opción es mover el coche de forma regular.

– Aceite del motor

Tras la temporada de verano, el aceite del motor tendrá suciedad y ciertos elementos que pueden oxidarlo. Para que esté lubricado, debe cambiarse una vez al año. Es recomendable hacerlo antes de guardar el coche para el invierno.

– Sistema de refrigeración

El líquido del sistema de refrigeración de tu vehículo lo protege hasta temperaturas de – 25 ºC. La conservación y limpieza del líquido se verán reducidas con el tiempo, por ello, se recomienda cambiarlo al menos cada tres años.

Si hay que cambiarlo, hazlo también antes de guardarlo para el invierno para garantizar que, de este modo, el coche estará protegido frente a bajas temperaturas.

– Batería

Cuando decides guardar el automóvil para el invierno es conveniente retirar o desconectar la batería. En caso de retirarla, déjala en un lugar fresco y seco. Puedes mantenerla en perfectas condiciones si la cargas durante el invierno con un cargador lento.

En definitiva, siguiendo todos estos consejos podrás mantener en buenas condiciones tu vehículo clásico durante los meses de invierno. Recuerda ser cuidadoso y confiar siempre su puesta a punto a expertos para poder acudir con total tranquilidad y seguridad a las concentraciones de clásicos tan habituales desde la primavera hasta finales del verano.

Esta página web utiliza cookies para mejorar los servicios ofrecidos. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso e instalación. Para más información haga click aquí.