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Viaje en globo: una experiencia inolvidable

Un viaje en globo, sin duda, es una de las experiencias más bellas de las que puedes disfrutar y que está a tu alcance. Cuando piensas en vivencias en el aire, siempre visualizas deportes de riesgo como parapente, salto en paracaídas o saltos de altura como el puenting y similares. Pero este tipo de aventuras solo está al alcance de personas que desean vivir emociones de riesgo.

Sin embargo, viajar en globo puede ser una idea emocionante para vivir en familia o con amigos. Una aventura tranquila y sin sobresaltos, que garantiza una gran seguridad a la hora de volar. Organizar un paseo en globo para un fin de semana y descubrir paisajes increíbles desde las alturas será un recuerdo inolvidable para grandes y pequeños.

En qué consiste un viaje en globo

Antes de despegar

Si nunca has viajado en globo y piensas que puede tratarse de una situación que entraña riesgo o poca seguridad, continúa leyendo para conocer todos los detalles.

Volar en globo está regulado por la Agencia de Seguridad Aérea, que pertenece al Estado. Un globo es una aeronave con su matrícula oficial que pasa por una serie de inspecciones que regulan su estado y mantenimiento. Los pilotos son profesionales titulados con años de experiencia en vuelos. Por ello, viajar en globo es una de las prácticas aeronáuticas con más seguridad.

Las experiencias del viaje comienzan a primera hora de la mañana. Un momento mágico, mientras el sol comienza a salir y la lona del aparato se va hinchando lentamente. Los pasajeros llegan al punto de despegue, donde los expertos montan el dispositivo de forma segura. Los invitados pueden participar en el montaje del globo e implicarse de forma activa para vivir una experiencia total.

Extender la vela, colocar el quemador en la barquilla, ser testigo de cómo el globo comienza a tomar forma… Todas estas son formas privilegiadas de conocer las particularidades de este magnífico medio de viaje. Como sabrás, la vela se infla con aire caliente gracias al gas propano de los calentadores. La diferencia de temperatura entre el interior de la vela y la temperatura exterior hacen que el globo se eleve.

La condición adecuada para volar debe ser contar con un día despejado. Nada de viento, niebla o lluvia. Es la mejor forma de garantizar un vuelo en las mejores circunstancias posibles. El piloto estará muy atento a la meteorología antes de la práctica.

Es recomendable vestirse con la ropa que llevaríamos de manera habitual para salir de excursión. Aunque pueda parecer lo contrario, la altura a la que se eleva el aerostático no supone un descenso acusado de la temperatura, por lo que no necesitaremos prendas de abrigo. Ropa cómoda, una chaqueta para abrigarse al amanecer si estás en invierno, y poco más. Tampoco es necesario cargar con equipaje de ningún tipo. Mucho mejor dejar las mochilas en tierra e ir ligeros.

Antes de despegar, el piloto nos ofrecerá una serie de consejos para realizar el vuelo con total seguridad y disfrutar del viaje. Una vez en el aire, deberás seguir siempre sus indicaciones. Si padeces de mareos o vértigos, es mejor notificárselo antes de embarcarte. Esta suele ser unas de las grandes dudas de las personas que nunca han viajado en globo.

¿Te marearás? ¿Tendrás vértigo? Los expertos aseguran que un viaje en globo se caracteriza por su gran estabilidad. Los movimientos son suaves y carece de turbulencias o sacudidas bruscas. Para eliminar posibles sensaciones de vértigo o malestar, lo recomendable es fijar y mantener la vista en el horizonte.

Durante el vuelo

El viaje dura una hora, aproximadamente. Aunque toda la experiencia suele llevar unas tres horas (montaje del globo, instrucciones del piloto, vuelo, almuerzo posterior, etc.). Es aconsejable que vayas al baño antes de iniciar el trayecto, porque una vez en faena…  La barquilla dispone de varios compartimentos. El piloto ocupa un espacio en solitario para manejar los mandos del aparato con comodidad. Los pasajeros van en otro compartimento y en todo momento debes estar de pie.

Por lo general, el límite de capacidad en la barquilla varía según su tamaño. Existen unas con capacidad para cuatro personas y otras de mayor tamaño para doce viajeros. La altura de la barquilla es alta y te protegerá con total seguridad; un aspecto para tener en cuenta a la hora de subir con niños pequeños.

La ascensión resulta muy agradable, escuchando el sonido de los quemadores que lanzan el calor al interior del globo, y la brisa fresca de la mañana soplando. Muchas personas coinciden en la paz que transmite el viaje. Cuando la altura es la adecuada, el piloto apaga los quemadores y el silencio inunda el ambiente. Una situación que transmite sensaciones de gran calma.

Muy recomendable también subir al globo con unos buenos prismáticos, para descubrir los maravillosos lugares que se despliegan a tu alrededor. Por supuesto, cámara de fotos para inmortalizar la aventura. Un consejo: cuidado al sacar la cámara o los prismáticos fuera de la barquilla. Si los sujetas con una correa al cuello o a la muñeca, no tendrás que lamentar pérdidas. Disfruta del inmenso paisaje, de la maravillosa sensación de flotar a gran altura. El piloto maneja el globo en busca de las corrientes de aire que hacen que se desplace con gran ligereza y ascienda de manera progresiva. Esa es la clave del movimiento es un globo aerostático.

No puede conducirse como un avión. Se trata de dejarse llevar por las corrientes de aire, conocidas como capas, que varían en función de la altitud. Cuando el vuelo transcurre con total placidez, el piloto suele invitar a una copa de cava para celebrar la ascensión. Si es tu primer vuelo, recibirás un diploma certificando la aventura.    

Viajar con amigos o familia es una experiencia maravillosa para compartir momentos tan especiales. Pero compartir espacio con otros viajeros desconocidos también es una aventura muy enriquecedora. Casi de inmediato, lo espectacular del viaje crea vínculos de compañerismo.

El aterrizaje en tierra

Transcurrida la hora de travesía, el piloto informa que toca descender. Durante todo el trayecto, un equipo de tierra ha seguido en coche a la expedición aérea. Piloto y equipo están comunicados en todo momento por radio. Debido a que el piloto no puede prever dónde será el punto exacto de aterrizaje, el experto equipo de tierra se encarga de guiarlo buscando la zona más segura y despejada para efectuar el aterrizaje.

Previamente al vuelo, el equipo, junto con el piloto habrá determinado los mejores lugares para efectuar el aterrizaje. Quizá este sea el momento que te produzca más temor. Olvídate de tus miedos y disfruta. El momento suele ser de forma suave gracias a la pericia del piloto en manejar el globo. Y, sin duda, es uno de los momentos más divertidos y excitantes de la aventura.

Es muy importante atender a las instrucciones del piloto. Te indicará la mejor posición para tomar tierra. Debes guardar todos tus objetos personales, ponerte de espaldas a la trayectoria que lleva el globo y agarrarte a las asas que tiene la barquilla. Flexiona un poco las piernas y sujétate fuerte cuando tome tierra. Una vez allí, no bajes hasta que el piloto lo indique. Debido al aire que contiene la vela, la barquilla puede elevarse sin esperarlo. Así que hasta que todo no esté seguro, no es conveniente saltar.

El viaje termina con una sorpresa final

Ya en tierra y con el viaje concluido, puedes ayudar al equipo a plegar la lona y guardar los elementos de la nave. La experiencia termina con la entrega de diplomas si ha sido tu primera vez en las alturas. Pero aún queda espacio para una agradable sorpresa.

Tras los nervios del viaje y la adrenalina acumulada, seguro que te entra apetito. Así que, normalmente, las expediciones en globo se encargan de montar un sabroso almuerzo para la tripulación. Un colofón de fiesta perfecto. Tomar un bocado compartiendo sensaciones, detalles y opiniones con tus compañeros de viaje y con los miembros de la tripulación. Sin duda, el final ideal para esta gran aventura.  

Dónde reservar vuelos en globo en España

Existen un buen número de empresas en toda España que realizan vuelos en globo. Lugares para disfrutar como Barcelona, Olot, Segovia, Madrid o Valladolid. Prácticamente, todas las provincias españolas ofrecen viajes. Busca en la red cuál es el que mejor se ajusta a tus necesidades y disponibilidad.

Es un regalo genial para sorprender a cualquiera. La empresa se encarga de todos los detalles de la experiencia. Desde recogerte en vehículo hasta llevarte a la zona de vuelo y devolverte al punto de partida. Simplemente, disfrutas de toda la vivencia sin preocuparte de nada más.

No lo pienses. Si quieres sorprender a alguien que quieres con un regalo inolvidable, esta es la mejor opción. ¿Qué tal un viaje en globo como regalo de bodas a una pareja de recién casados? ¿O un cumpleaños en las alturas? ¿Y un regalo de Reyes? Cualquier momento es bueno para vivir una aventura increíble en las nubes.  

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