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Ventajas e inconvenientes de conducir un smart

La introducción en el mercado del vehículo Smart supuso, a finales del siglo pasado, un proyecto innovador equiparable a los principios que inspiraron a Ford con la creación del mítico Ford T o a Volkswagen con el clásico Escarabajo. Ambos, al igual que el Smart, fueron concebidos para aportar al mercado soluciones concretas.

En el caso de Ford se trataba de hacer popular el automóvil creando un vehículo asequible. En el caso de Volkswagen, desarrollar un vehículo capaz de soportar las campañas de sus ejércitos en el frente africano, para lo cual se centraron en un motor refrigerado por aceite que no necesitaba agua, y un chasis muy flexible capaz de dar soporte a las más diversas carrocerías.

La idea del Smart

El proyecto Smart nace en 1994 como idea del conocido y exitoso fabricante de relojes Swatch. Este pronto encuentra un excelente socio en el grupo Mercedes y se establece entre ellos una joint venture, presentando el primer prototipo en 1995 en el Salón Internacional de Frankfurt. En 1997 se inaugura la planta conocida como Smartville en Hanbach, Francia. En ese momento es la fábrica de producción de automóviles más avanzada tecnológicamente del mundo.

Igual que sus predecesores, el viejo Ford T y el incombustible Escarabajo, el modelo Smart es un concept car que nace con el objetivo de proporcionar un coche urbano práctico, fácil de aparcar y con muy escaso consumo, y lo consigue.

El modelo de dos plazas ha ido evolucionando a lo largo de estos años sin desprenderse nunca de esos dos fines. Y a pesar de que otros modelos deportivos, como los roadster, o de cuatro plazas, e incluso cabrio o el offroad Crostown han completado la gama, la apuesta principal y la mayor demanda sigue estando representada por los modelos de dos plazas.

En la actualidad, el fabricante ha anunciado, apenas en este mes de julio, que para el año 2020 solo fabricará modelos eléctricos. Se convierte así en la primera marca de automóviles en dar este importante paso.

Hoy cuentan con tres modelos con motorización eléctrica:

  • El Smart forfour EQ.
  • El Smart fortwo EQ.
  • El Smart EQ fortwo cabrio.

La ciudad como medio natural del Smart

El entorno urbano es el hábitat natural el Smart. Su diseño compacto y alta maniobrabilidad le confieren las características necesarias para desenvolverse por las calles de cualquier ciudad con agilidad y poder aparcarse en sitios imposibles.

Sus medidas, 2,69 metros de largo por 1,66 de ancho en el modelo fortwo, lo hacen parecer casi un vehículo de juguete, pero el hecho de tener dos plazas y apenas maletero hace que su espacio interior sea realmente amplio.

Los modelos de combustión sorprendían ya además por su aceleración, lo cual era debido a la ligereza de estos coches, brindando unas prestaciones perfectas para la circulación en ciudad y sus avances en seguridad están muy contrastados ya tras más de veinte años de historia.

Todo esto ha hecho que Smart se imponga como modelo de coche urbano y, aunque otros fabricantes como Honda o Renault han intentado superar las características del Smart, no han tenido el destacado éxito de este.

Buen ejemplo de su perfecta adaptación a la ciudad lo tenemos en la flota de vehículos urbanos de alquiler por minutos car2go compuesta exclusivamente por vehículos de la gama Smart eléctricos.

El Smart fortwo EQ eléctrico

Si a la maniobrabilidad y facilidad de aparcamiento de estos coches le unes la economía no cabe duda de que si ya la tenían con los motores de combustión, con los modelos eléctricos queda superada.

El Smart fortwo EQ tiene una autonomía de 131 km con carga completa. Esto hace que en entornos urbanos, en donde existen numerosos puntos de recarga, este vehículo tenga prácticamente una autonomía ilimitada. Realmente es complicado hacer 131 km al día en una ciudad si no te dedicas al reparto.

La batería que utiliza es de 17,6 kWh y puede hacerse una carga completa en poco más de tres horas utilizando un punto de recarga, wallbox, de 20 Ah o cargarse al 88 % en 40 minutos mediante un cargador trifásico de 22 kW. Estamos hablando de que en poco más de lo que te tomas un café o haces una visita a un cliente tu Smart tiene una nueva carga que te permite hacer otros 120 km.

Qué ventajas te ofrece conducir un Smart

Con un Smart tienes indudablemente la gran ventaja de moverte con una tremenda agilidad en la ciudad y beneficiarte de todos aquellos privilegios reservados a los vehículos eléctricos, como circular por zonas restringidas sin ningún tipo de limitación o aparcar en zonas de aparcamiento regulado sin ningún tipo de coste o limitación. Además, como vehículo eléctrico, podrás circular sin problemas por el carril VAO.

Tienes además la ventaja de vivir esta experiencia en muchas ciudades europeas, como Madrid, a través de las flotas de car2go que ofrecen un excelente servicio de alquiler de vehículos compartidos por minutos y que te permitirá disfrutar de la gran versatilidad de estos coches a un precio realmente ajustado.

Quizás esta experiencia te lleve definitivamente a la decisión de adquirir un Smart fortwo EQ como segundo vehículo o incluso como vehículo único si solo lo necesitas en entornos urbanos. En este caso el fabricante te ofrece toda una serie de ventajas a través de su red de concesionarios:

  1. Te beneficias de la instalación de un wallbox. El concesionario Smart se encarga de todo. La gestión de contratos del punto de carga y la puesta en servicio del mismo en tu lugar de carga habitual por un precio promocionado por ENDESA de 1000 euros. Este punto de carga cuenta además con una garantía de dos años y la certificación necesaria expedida por la propia ENDESA.
  2. Te beneficias de una tarifa especial de ENDESA a cero euros si recargas entre la 1 de la madrugada y las 7 de la mañana. Tiempo más que suficiente para completar una carga en su totalidad y disponer de una autonomía de 155 km. Esta tarifa cubre hasta un total de 1500 kWh al año a cero euros, lo que representa el equivalente a 10 000 km.
  3. Una gran ventaja de adquirir un Smart para ciudad es que, si tienes que viajar, la propia compañía incluye a sus clientes un coche de sustitución Mercedes Benz a una tarifa especial VIP. De esta forma cuentas con un magnífico vehículo para tus desplazamientos urbanos y una excelente solución para tus viajes.
  4. Saber que no estás contaminando nada al conducir un vehículo de emisiones cero posiblemente sea una de las mayores ventajas de moverte con un Smart.

Cuáles son los inconvenientes de conducir un Smart

Si lo que estás buscando es un coche mixto que te pueda servir para circuitos urbanos y pequeños viajes, este no es tu coche.

  • El Smart está concebido para la ciudad y la circulación por autovías y autopistas de circunvalación, pero ni por autonomía ni por prestaciones ni por su capacidad está pensado para viajar.
  • Su capacidad de carga es mínima en cuanto a equipaje o bultos se refiere, ya que apenas sí cuenta con un mínimo maletero incluso en el modelo forfour, aunque en este te beneficias de las prestaciones y maniobrabilidad muy similares a las del fortwo, con la ventaja de disponer de cuatro plazas y un espacio trasero que puede ser utilizado para una mayor carga.
  • Uno de los aspectos a valorar con el tiempo será el de la sustitución de las baterías. Un tema que preocupa realmente en todos los vehículos eléctricos. Recientemente se publicaba el caso de un propietario de un Smart eléctrico de primera generación que había tenido un problema en la batería tras cinco años y se veía obligado a cambiarla. El presupuesto que le ha dado la casa Daimler Benz en Alemania asciende a 17 000 euros, sin incluir el IVA y la mano de obra, para la instalación de un paquete nuevo de baterías, cosa que nos parece una verdadera exageración si tenemos en cuenta que hoy se pueden adquirir vehículos eléctricos que no llegan a ese precio.

Lo cierto es que conducir un Smart eléctrico en ciudad es algo que presenta muchas más ventajas que inconvenientes. Se trata de un vehículo muy ágil con suficiente autonomía como para completar perfectamente una jornada normal de cualquier persona en una ciudad y que une a su natural facilidad de aparcamiento por sus dimensiones la excelente ventaja de privilegiarse del acceso a zonas de circulación restringida y utilizar las plazas de aparcamiento regulado libremente.

Todo ello aderezado por el hecho de conducir un vehículo de emisiones cero del que el propio fabricante precisa que este nivel de cero emisiones es solo local, ya que en el proceso de generación de la energía y la fabricación de componentes y baterías sí se producen emisiones dentro de unos niveles determinados.

Una honestidad digna de un concepto de coche que tras veinte años de evolución ha decidido permanecer solo en sus versiones eléctricas, dando así un importante salto en el propio concepto de fabricación y comercialización de automóviles que servirá, sin duda, de ejemplo y guía para la industria automovilística.

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