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Ventajas de viajar en tren

El avance de las tecnologías y la llegada de dispositivos para el transporte cada vez más avanzados han permitido las mejoras en los desplazamientos de los habitantes de prácticamente todo el planeta. Si con la llegada de Internet se producía un hito en el aspecto de la comunicación y la globalización, el desarrollo tecnológico a lo largo de estas últimas décadas no ha hecho sino apresurar estos avances.

Por ello, lo que hasta hace unos años parecía una odisea con el fin de desplazarse a través de las ciudades y países, ha cambiado para convertirse en uno de los avances y cambios del día a día. Por ello, cada vez son más los que viajan a lo largo del mundo, sin importar la edad o el motivo, ya que el transporte de media y larga distancia se ha vuelto mucho más asequible.

Sin embargo, también es cierto que frente a la hegemonía que han tenido desde siempre los medios de transporte terrestres, en los últimos años se ha producido un gran auge de las compañías de bajo coste en la aviación, las cuales han copado gran parte del mercado, en especial en Europa, América del Norte y la zona más oriental de Asia. Eso significa que otro medio de transporte hegemónico como es el tren, ha perdido cierto peso y relevancia a la hora de viajar, especialmente con el fin del turismo, y en relación a la población más joven.

Precio

Lo que también es cierto, es que muchos no saben que en la mayoría de los casos el desplazamiento en tren es mucho más barato que el avión en numerosos lugares del mundo. Bien porque las líneas ferroviarias ya están construidas y tan solo es necesario el transporte, que suele tener una alta capacidad, o bien porque en la mayoría de los casos los países cuentan con empresas públicas mediante las que controlan y subvencionan los precios de los desplazamientos.

El caso es que el tren se ha convertido también para muchos en una gran alternativa al avión, ya que presenta en numerosos casos un elemento de confort y comodidad que los aviones y sus aerolíneas no pueden ofrecer, especialmente en relación a las compañías de bajo coste.

Aeropuertos y estaciones de tren

Además, otro aspecto importante a tener en cuenta en la relación entre el avión y el tren es el lugar del que parten y al que llegan. Si bien en algunos casos la diferencia de precios entre ambos medios puede ser mínima, los aviones, al llegar o salir de un aeropuerto, tienen que partir de luagres que se encuentran en las afueras de las ciudades, en algunos casos a más de cincuenta o sesenta kilómetros del centro, especialmente por seguridad y por las dificultades que presenta el acceso debido a las dimensiones del lugar.

Esto implica que sean muchas las empresas que se benefician de las largas distancias a las que se encuentran los medios de transporte del lugar del aeropuerto, por lo que en la mayoría de casos los precios se encarecen de forma abusiva para aprovechar al máximo el dinero de los viajeros. Por ello, existen aeropuertos en los que operan aerolíneas de bajo coste cuyo precio en los billetes es más barato que el acceso del aeropuerto hasta el centro de la ciudad. De esta forma, el precio final se encarece en gran medida.

Sin embargo, las estaciones de trenes se encuentran, por lo general, en pleno centro de las ciudades, ya que funcionan como importante arteria con el fin de desoxigenar las comunicaciones en la medida de lo posible. Esto quiere decir que los trayectos en tren, cuyo precio ya suele ser más asequible que el del avión, permite además un rápido acceso a los diferentes puntos de la ciudad, ya que por lo general dichas estaciones se encuentran conectadas con redes de autobuses, tranvías o metro.

Previsión de los horarios

Otro de los aspectos a tener en cuenta a la hora de tomar un tren o un avión tiene que ver con los horarios, y es que además de que los aeropuertos se encuentran en las afueras de las ciudades, las exigencias de la legislación vigente en aviación internacional exigen que los pasajeros se encuentren en el aeropuerto entre dos horas y cuarenta y cinco minutos antes de la salida del vuelo, en el caso de los viajes domésticos.

Eso sí, este periodo de tiempo se amplía en desplazamientos internacionales, en especial a los Estados Unidos. Esto es debido a la gran cantidad de controles y espacios que deben superarse, así como a la aduana por la que deben pasar todos los pasajeros, y los controles de pasaportes.

Controles

Por otra parte, los controles en los aeropuertos son mucho más lentos y exigentes, por lo que se debe hacer hincapié en la puntualidad a la hora de viajar, ya que en el avión existen numerosos imprevistos desde que salimos de casa y hasta la llegada al aeropuerto que nos pueden hacer perder el vuelo. Sin embargo, las estaciones son más benévolas en ese sentido, por lo que es posible viajar con una mucho mayor holgura de tiempo.

Además, a la hora de viajar en tren y en avión existe otro gran problema, especialmente para los viajes largos, y es el equipaje. La mayoría de compañías de bajo coste permiten lleva un pequeño bulto como equipaje de cabina, ya que al elegir facturar es necesario pagar por dicha maleta. Sin embargo, al acceder en tren a cualquier lugar existe una libertad mucho más amplia con lo que se puede llevar, ya que en muchos países no hay límite de equipaje, de forma totalmente gratuita.

Por ello, y debido a que en los trenes no existen tantas restricciones de equipaje, son muchos los que eligen este medio de transporte debido a su accesibilidad para viajes largos en los que es necesario llevar varias maletas, que en un avión suponen un elevado coste y tiempo en las cintas del aeropuerto.

Las tecnologías

En este sentido, cabe destacar también que las tecnologías han jugado hasta ahora un gran punto en favor del tren, y que es posible disfrutar de cobertura, acceso a Internet y enchufes, así como de servicios de televisión a la carta en muchos países de Europa y el resto del mundo. Sin embargo, y aunque el avión también ha comenzado a aportar servicios de Internet o de conexión a cargadores, aún queda un largo camino por recorrer para todos estos medios de transporte.

Como alternativa, además, el tren se presenta como una de las opciones más cómodas para viajar junto al barco, y es que los asientos se encuentran en grupos de cuatro en la mayoría de los casos, con una amplia mesa en medio de los pasajeros. Además, debido a que el tren utiliza una velocidad constante y no presenta demasiadas aceleraciones negativas o positivas, el desplazamiento en el interior del vehículo se presenta como una facilidad, en donde hay numerosos baños y cafeterías de todo tipo para los clientes.

Además de esto, en el tren es posible observar el paisaje, mientras que en los aviones el momento álgido es el despegue o el aterrizaje; aunque esta es una cuestión puramente estética, a pesar de que muchos lo relacionan con la fobia o miedo a volar.

Transportes históricos y hegemónicos

Como indicábamos previamente, cada vez son más los países o regiones que cuentan con una red pública de transporte ferroviario para acercarse a las diferentes ciudades del país, o para viajar a través de diferentes estados o lugares. De esta forma, existen varias redes que conectan el tren en caso de que quieras tomar varios trayectos.

En primer lugar, se encuentra el bono de Interrail, una empresa que gestiona la red local de trenes para que puedas disfrutar de varios servicios durante un cierto periodo de tiempo. Cabe destacar que esta opción es especialmente idónea para gente joven menor de 26 años, ya que ofrecen importantes descuentos por toda Europa. Eso sí, cabe destacar que en diferentes países del mundo existen servicios como el que se menciona.

Cabe destacar también que el tren se ha convertido en un servicio para los más aventureros, con un ambiente algo vintage ya que en muchos casos se utilizan rutas míticas para mostrar al mundo diferentes lugares a través de un viaje histórico. Por ejemplo, el tren transiberiano tiene mucho éxito, así como el Orient Express o el tren del Ghan, que recorre toda la isla de Australia.

En definitiva, se trata de dos medios de transporte, el tren y el avión, cuya hegemonía ha quedado marcada a lo largo de la historia por los numerosos desplazamientos. Si bien el tren es el medio histórico desde el siglo XVII, con trayectos importantes que recorren los cinco continentes, el avión se ha convertido en un importante transporte, el cual es mucho mejor en el caso de que haya que atravesar largas distancias oceánicas. Sin embargo, el tren mantiene, no solo un trato competitivo, sino unos precios a la orden de las necesidades de todos los clientes.

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