Blog de e-park

Vehículos eléctricos: analizamos los primeros taxis autónomos en Singapur y Ámsterdam

El ser humano ya hace años que sueña con poder subirse a coches autónomos, es decir, aquellos en los que no haga falta un conductor, sino que uno pueda indicar la dirección y dejarse llevar, al más puro estilo del coche fantástico. Pues bien, esta posibilidad, que para muchos parece aún de ciencia ficción, ya es una realidad, aunque con ciertas limitaciones. Google fue el primero en destacarse con vehículos eléctricos que iban solos por su impresionante centro de trabajo en Silicon Valley, pero estos prototipos iniciales ya han evolucionado y se han expandido hacia otras marcas como Renault, Toyota, Tesla o diversas firmas alemanas que apuestan cada vez más por vehículos eléctricos y sostenibles con el ecosistema, que funcionan con una batería eléctrica y que incluso pueden funcionar solos.

En países asiáticos como Japón o Singapur, muy concienciados con el respeto a la naturaleza y también con la salud, son punteros en desarrollar este tipo de tecnologías y también en probarlas en sus propias ciudades. De hecho, Singapur se ha convertido en 2016 en la primera ciudad del mundo en poner a prueba taxis eléctricos y autónomos en su capital, con unos primeros viajes que eran gratis y en los que viajaba un operario para asegurarse de que todo salía según lo previsto. No obstante, en dos años, para 2018, se estima que ya funcionen de forma normal y con seguridad.

Una idea revolucionaria y algo polémica

En ocasiones la realidad supera a la ciencia ficción y si Isaac Asimov predijo en su obra “Sally” que en 2057 los seres humanos se moverían con vehículos sin conductor, esto puede incluso avanzarse algunos años si proyectos como el de Singapur prosperan. Eso sí, también se exponen a críticas de diversa índole que van desde los posibles riesgos para los ocupantes y para los que les rodean, que se alimentan de episodios como ciertos accidentes que ya ha tenido el mencionado coche de Google, hasta la preocupación de los trabajadores de los taxis que ven cómo tendrán que reinventarse o buscar salidas en otros sectores.

El ejemplo concreto de Singapur

En Singapur, la empresa estadounidense nuTonomy, que surgió del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), uno de los más prestigiosos del mundo, es la encargada de desarrollar e impulsar estos taxis sin conductor. Algunos afortunados ya han podido probarlos desde el pasado mes de agosto cuando se lanzaron seis taxis que funcionaban de forma totalmente autónoma por uno de los principales distritos financieros de esta capital oriental, el de “One-north», que tiene cuatro kilómetros cuadrados. Estas iniciales y tal vez algo inquietantes “carreras” son las primeras de un proyecto en expansión que pretende ampliarse en solo dos años a otras capitales mundiales.

Cómo funciona el servicio

No vayan a creer que, al menos de momento, la cosa es tan sencilla como levantar una mano y gritar “taxi”. No, para poder utilizar estos exclusivos e innovadores taxis primero debes inscribirte en un servicio para recibir la invitación. Tras realizar la reserva y recibir la pertinente confirmación en tu correo o teléfono móvil podrás acceder a alguno de los seis taxis sin conductor de las marcas Renault Zoe y Mitsubishi i-MiEV Electrics que ya circulan por el centro de Singapur. Para tu tranquilidad debes saber que dentro del vehículo hay, de momento, un piloto humano de emergencia por si ocurriera algún imprevisto, así como un técnico de la empresa que se encarga de almacenar datos de la eficiencia del vehículo y, seguramente, también de tu respuesta y nivel de satisfacción.

Pero ¿cómo se orientan estos taxis? Seguro que te estás haciendo esta pregunta desde que empezaste a leer este artículo. Aquí es donde entra de lleno la tecnología para dejarnos boquiabiertos y sentirnos muy pequeños. Sí, porque con sus seis equipos de detección Lidar, que usa un láser para hacerlo servir como un radar, consigue hacerse una idea de todo lo que hay a su alrededor. Además, también incorpora dos cámaras en el panel de control que detectan cualquier obstáculo, así como las señales luminosas que pudiera haber en su camino.

Adiós a las multas

Estos vehículos, al ser eléctricos, usan postes de recarga para alimentarse y se benefician también de normativas especiales del ayuntamiento en cuestión, como poder acceder a zonas limitadas al tráfico rodado. Eso sí, si incumplen las leyes se han de someter a una multa igual que el resto, aunque esto es del todo improbable porque los coches autónomos no toman decisiones al estilo de un humano de “bueno, en este semáforo en rojo no viene nadie, así que me lo salto”, o “hay un vado pero por unos minutos que aparque no pasa nada”. Es más, todo el concepto de multas para disuadir a los seres humanos de conductas inapropiadas al volante desaparece y con ello también una importante fuente de recaudación para ayuntamientos y otros organismos públicos, lo que podría hacer que algunos de ellos pusieran trabas o mostraran abiertamente sus dudas ante este tipo de vehículos.

Pretensiones a corto plazo

Como hemos indicado, la idea inicial es que en tan solo dos años el servicio de taxis en Singapur se amplíe a otros distritos y también a otras ciudades. La idea del gobierno local es conseguir, a corto plazo, reducir el número de vehículos con conductor, y la mayoría de ellos contaminantes, de 900.000 a 300.000, con la consiguiente mejora tanto para el tráfico como para el nivel de vida, la menor contaminación acústica y la mejoría en la calidad del aire que acarrearía.

Otras experiencias similares

La empresa nuTonomy, fundada en 2013, ya se está convirtiendo en líder en el sector al estilo de la también novedosa Tesla (fabricante de coches eléctricos y baterías) y recientemente ha conseguido reunir 16 millones de dólares, lo que le permitió lanzar este servicio en Singapur y también empezar a estudiar y realizar pruebas en ciudades norteamericanas como Michigan, así como en Reino Unido. Antes de 2020 espera que este servicio de taxis se haya implantado en algunas de las principales capitales del mundo. Lo cual, teniendo en cuenta que algunas ya son smartcities o ciudades inteligentes que apuestan por las energías renovables, la menor contaminación y la mayor calidad de vida, no sería algo disparatado.

Autobuses autónomos en Ámsterdam

Por otra parte, alrededor del mundo se van implantando proyectos similares. Tal vez el más impactante de ellos sea el servicio de autobuses sin conductor que Mercedes ya está probando en la siempre innovadora Ámsterdam. De hecho, su prototipo se convirtió en julio de 2016 en el primer vehículo autónomo que cubrió una distancia larga en carretera. Concretamente, fue un autobús que logró circular durante los 20 kilómetros que hay entre el aeropuerto de Schiphol y la localidad de Haarlem. Este innovador autobús urbano cuenta con el sistema CityPilot platform e incorpora todo un arsenal de elementos tecnológicos como radares, GPS y unas doce cámaras, lo que le permite reconocer las señales, detectar peatones y evitar colisiones. Además, consigue detenerse justo en la parada e incluso delante de una rampa para sillas de ruedas, algo que ni siquiera ocurre muchas veces cuando son conducidos por humanos.

Es muy importante, al menos de momento, que el autobús circule por ciudades de última generación porque así puede incorporar a sus sistemas datos de tráfico, semáforos y cortes de calles, aunque también disponen de escáneres para localizar y sortear los baches y pueden enviar esta información a los servicios centrales de la ciudad para que resuelvan tanto esta como cualquier otra incidencia que pudieran encontrar en su camino. De momento, las leyes holandesas limitan su velocidad a 70 km/h y obligan a que en su interior viaje algún conductor por si surge cualquier problema.

El interior también es futurista

Pero si pensabas que la innovación de estos autobuses se limita a su exterior estás muy equivocado, su interior poco tiene que ver con un autobús convencional. Están diseñados para lograr el máximo confort de sus ocupantes, tienen todo tipo de elementos de carga para dispositivos electrónicos, cuentan con una pantalla que simula que estás en el bosque y hay sistemas de entretenimiento y zonas distintas para sentarte en función de cuánto tiempo vayas a estar en el autobús.

El futuro ya está aquí

Como puedes ver, el futuro, al menos en lo que a vehículos autónomos se refiere, ya ha llegado y no va a dejar de evolucionar en los próximos años. Algunos países asiáticos, Estados Unidos y el norte de Europa son los punteros en este tipo de tecnologías que ya están empezando a aplicar en sus transportes públicos, así como en elementos de transporte interior en aeropuertos y empresas, pero que más pronto de lo que pensamos serán algo totalmente habitual para un público mayor.

Si ya es alucinante poder subir a un taxi o a un autobús que se conduzca totalmente solo, imagina poder hacer lo mismo con tu propio coche. Será tuyo, sí, pero no tendrás que preocuparte por conducirlo. Si estás cansado podrás dormir, si tienes trabajo podrás avanzar, si vas con tus amigos tendrás libertad para relajarte, ver una película… Las posibilidades son infinitas y a ellas se añaden también los proyectos de autopistas que faciliten esa conducción autónoma y cada vez más segura.

Aquesta pàgina web utilitza cookies per millorar els serveis oferts. Si continua navegant, considerem que accepta el seu ús i instal·lació. Per a més informació faci clic aquí.