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No sin mi perro: transporte seguro de nuestra mascota

Llegan las vacaciones y queremos llevarnos a nuestro perro con nosotros, nos han invitado a otra ciudad a pasar el día y no queremos dejar solo a nuestro amigo peludo, vamos de excursión a la montaña, y a nuestro pequeño amigo le encantaría… pero dudamos de cuál es el mejor modo de viajar con nuestro perro, de si es legal, si se necesita una instalación especial en nuestro vehículo, o si aceptarán a nuestra mascota en el transporte público…  si queremos viajar con nuestro perro, hay que asegurarse antes de saber todo lo que tenemos que tener en cuenta para que el viaje se haga con la mayor seguridad. También debemos conocer qué es lo que dice la ley sobre el transporte de animales en nuestro país. Por último, pero no menos importante, siempre está bien tener a mano una serie de trucos útiles para que viajar se convierta en una experiencia de lo más agradable y cómoda tanto para ti como para tu acompañante peludo.

Para viajar con nuestra mascota, la mejor opción de transporte es el coche, frente a otros medios de transporte, como autobuses o trenes. Viajar en avión implica separarte de tu mascota durante el vuelo. Si es un perro de tamaño mediano o grande, nuestro amigo viajará en una zona aparte, reservada para tal efecto, donde se puede poner nervioso o agobiarse durante el tiempo de viaje. Aquellas de tamaño pequeño, sin embargo, pueden ir en cabina con su dueño. En autobuses y trenes tienen el mismo sistema, y el trasportín con la mascota viaja en la zona destinada a la carga de las maletas, en oscuridad, por lo que puede suponer una experiencia desagradable para nuestra mascota. Además, el precio del billete puede verse incrementado. En un coche, además de ser más cómodo y agradable para nuestra mascota, resultaría más seguro en caso de accidente. Viajar con nuestro perro puede ser una buena idea si se siguen una serie de recomendaciones de seguridad y algunos consejos prácticos. En este artículo explicaremos la mejor manera de emprender un viaje junto a nuestro perro.

Legislación en España

En primer lugar, como dueños de un perro y conductores de un vehículo, tenemos que conocer qué es lo que dicta la legislación española acerca de viajar con nuestra mascota. La ley de tráfico no es muy precisa acerca de los requisitos de seguridad a la hora de transportar animales. De hecho, en la ley de tráfico solo se especifica acerca de la colocación en el vehículo de los objetos (trasportín) o animales (con arnés). En la ley se reseña que la ubicación del trasportín de nuestra mascota dentro del vehículo tiene que evitar la interferencia en el desarrollo de la conducción o en el campo de visión del conductor. Esta ley deja muy abierta las posibles de comprensión y se pueden hacer numerosas y diferentes interpretaciones de la misma, por lo que ha sido fruto de polémica en no pocas ocasiones. Para poder evitar problemas que pudieran surgir de un encuentro con los cuerpos de seguridad de tráfico, bastaría con llevar una copia impresa de la ley vigente dentro de nuestro vehículo siempre que viajemos con nuestra mascota.

Recomendaciones de seguridad

El vehículo, normalmente, no está adecuadamente preparado de forma previa para que viajen nuestros amigos caninos. Con un pequeño paquete de objetos podemos acondicionar nuestro vehículo para que nuestra mascota viaje de forma cómoda, y el viaje resulte seguro tanto para ella como para nosotros. Según el tamaño de nuestra mascota debemos colocarla en un lugar u otro dentro del coche. Lo más conveniente es disponer de una rejilla de división que separe el espacio del conductor del espacio en donde estará el perro, bien sea el maletero o la parte de los asientos traseros. Como dice la ley, tiene que ser imposible que el animal interfiera en el campo de visión del conductor o en la propia conducción. El perro nunca debe ir suelto en el vehículo, ni siquiera en el maletero, puesto que, en caso de accidente o frenazo brusco, podría provocarse lesiones o provocarnos daños a los ocupantes del vehículo. Para una mayor seguridad, se pueden combinar los arneses de sujeción de doble anclaje, la división del vehículo mediante una rejilla y el trasportín de viaje, si el tamaño de nuestro perro nos lo permite.

Según el tamaño de nuestro amigo, conviene utilizar un método u otro de sujeción para viajar de la manera más segura posible.

1. Si nuestro perro tiene un gran tamaño, el maletero es la mejor zona del coche para colocarlo, sin duda, y el sistema de seguridad más adecuado de sujeción es la combinación de la rejilla de división con los arneses de hebilla. Durante la mayor parte del viaje, nuestro perro puede tener cierta libertad de movimiento, pero en caso de frenada brusca o colisión, el arnés conectado al cinturón de seguridad del vehículo podrá contener el impacto que podría provocarnos lesiones a nosotros y al perro. Si decidimos utilizar trasportín de gran tamaño, la mejor posición es en el maletero, en dirección transversal a la marcha del vehículo.

2. Si nuestro perro es de pequeño tamaño, la forma más adecuada de realizar un viaje es con él en un trasportín. El trasportín es la manera más segura y cómoda para nosotros, como conductores, y para nuestro amigo. El trasportín debe ir colocado en el suelo del asiento trasero, donde se puede encajar fácilmente. En caso de accidente, el trasportín es el que absorbe mayor fuerza del impacto, evitando que nuestro amigo sufra lesiones graves, así como nosotros mismos.

3. Otro sistema de gran éxito es el arnés de sujeción. El arnés de doble anclaje sirve para el trasporte de perros de todos los tamaños. El animal ha de colocarse en el asiento trasero del vehículo, con el arnés puesto, preferiblemente situado en el asiento trasero del lado del conductor, puesto que es la segunda posición más segura del coche, después de la del propio conductor. El arnés se tiene que enganchar a los cinturones de seguridad del coche. Este enganche de doble anclaje asegura que el perro no se moverá por el coche ni en caso de accidente.

En ningún caso se recomiendan los enganches de seguridad que van unidos al collar del propio perro, puesto que no cuentan con la suficiente sujeción para evitar su deslizamiento en una colisión y puede, además, provocar lesiones graves en caso de frenadas o giros bruscos.

Consejos prácticos para viajar con nuestro perro

Viajar con nuestra mascota de forma segura es relativamente sencillo, siguiendo las recomendaciones anteriores. Hacer que nuestro viaje sea cómodo y llevadero puede resultar algo más complicado con nuestro amigo peludo… En primer lugar, ten paciencia: ellos no entienden nuestra prisa por llegar a la playa, y, en segundo lugar, apunta los siguientes consejos para la próxima vez que vayas a salir de viaje con tu perro.

Puede que nuestro perro no esté habituado a viajar, o peor, tenga asociado el vehículo y el viaje a experiencias negativas, como el veterinario. Si nuestro amigo se pone nervioso al subir al coche, jadea, respira agitado o saliva en exceso, puede que sufra de ansiedad o miedo, al coche o al hecho de desplazarse dentro. Se puede acostumbrar a nuestra mascota con viajes cortos, y con una actitud comprensiva. No se le debe reñir ni reforzar positivamente, se trata de normalizar la relación que tiene con el vehículo. Por otro lado, conducir tranquilo y sin movimientos bruscos ni frenazos facilitará que nuestro perro se acostumbre a viajar en coche.

¿Qué hacer si mi perro se marea? Tu perro puede sufrir de mareos cuando viaja, igual que las personas, con idénticos síntomas… así que una buena idea es dejar que pasen algunas horas desde su hora de comer hasta la hora de partida de nuestro viaje. No darle comida ni demasiada agua durante las tres horas anteriores a iniciar el viaje puede reducir las posibilidades de que se maree y vomite en el trayecto, además de evitar que nuestro amigo pueda dedicarnos sorpresas mayores en el interior de nuestro coche… existe una gran variedad de productos especiales para evitar que nuestra mascota se maree durante el viaje.

Un vehículo es un espacio cerrado que puede resultar agobiante para nuestro amigo. Es recomendable parar a menudo para que pueda estirar las patas, hacer sus cosas y beber agua. Tenemos que tener en cuenta a nuestro perro para regular la temperatura del vehículo, y que no pase calor. Abrir las ventanillas del coche y ventilar, para cambiar el aire de vez en cuando, es más que recomendable, puesto que el aire fresco le sentará bien, y, además, favorece a que el perro no se maree. Por supuesto, nunca se debe dejar en el coche encerrado, puede sufrir un golpe de calor, que provoca lesiones irreparables o la muerte en algunos casos. Cuando pares a descansar, asegúrate de que la zona es segura y que tu mascota no va a salir corriendo, poniendo en riesgo la seguridad vial. En estos casos, los perros pueden estar nerviosos y ansiosos por salir del vehículo y en zonas de descanso, donde está cerca la carretera, el riesgo de salir corriendo y provocar un accidente se eleva considerablemente.

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