Blog de e-park

El cambio de hábitos cotidianos provocado por Internet

Hasta hace algunos años, cuando alguien quería ir al cine, llamaba por teléfono para comprobar los horarios de las películas. En cada casa había una enciclopedia y las cartas se escribían a mano sobre una hoja de papel. Internet ha dado un cambio radical a muchos de nuestros hábitos cotidianos. Y hoy se reservan las entradas del cine a través de la web, encontramos cualquier información en la Red y el correo es electrónico.

La transformación digital ha configurado un nuevo mundo, con cambios cada vez más acelerados, que ponen complicado saber cómo será el futuro.

Casi todo el mundo, sin importar la edad, el lugar de nacimiento o el sexo, usa Internet de forma habitual. Las nuevas tecnologías han revolucionado la forma en la que hacemos las cosas. Antes parecía ciencia ficción que una aplicación de parquímetro en el móvil te facilitara el pago de aparcamientos sin monedas. Hoy, sin embargo, esto es posible. Y hace mucho más cómoda la vida de muchas personas.

Internet ha impactado en nuestras vidas como un meteorito y muchas personas ni siquiera pueden ya vivir sin conexión.

Comunicación instantánea

No has de remontarte mucho para encontrar la ya antigua costumbre de las cartas manuscritas. A menudo, esperábamos una semana o dos, desde que la enviábamos, hasta que recibíamos respuesta en nuestro buzón. Con Internet llegaron el correo electrónico y la mensajería instantánea.

La gente comenzó a enviar y recibir mensajes en cuestión de segundos. Y esto cambió la forma en la que nos comunicamos entre nosotros. Todos esos contactos directos, los cientos de correos electrónicos o las actualizaciones en las redes sociales que recibimos cada día no habrían sido posibles sin Internet. Ahora vivimos en un mundo mucho más conectado.

Lo que queremos, a nuestro alcance

Hace unos veinte años, la única forma de consultar un mapa geográfico o político, informarnos sobre un personaje histórico o recabar información sobre alguna épica batalla era abrir una enciclopedia.

Pero llegaron los motores de búsqueda en Internet y un nuevo e inabarcable universo de información y datos se abrió ante todo aquel que dispusiera de una conexión a Internet.

Incontables posibilidades

Cualquier cosa que busquemos está en Internet y la podemos hallar al instante. Hay una inmensa colección de recursos que no solo se compone de información y datos, sino también de aplicaciones, productos que podemos adquirir online, viajes que podemos reservar, relaciones humanas que podemos establecer y puestos de trabajo que podemos encontrar e, incluso, desempeñar desde casa gracias a la tecnología.

La Red ha traído las compras en línea e, incluso, la subasta con personas de todo el mundo, lo que ha cambiado las formas tradicionales del comercio.

Nuestras vidas son diferentes

La impresión de fotografías, el uso de cabinas telefónicas y la grabación de programas de televisión en VHS son otras actividades que han caído en desuso, debido a los avances digitales. Las agencias de viajes se están convirtiendo en una cosa del pasado, ahora que cada vez más personas optan por reservar en línea.

Música

Los más jóvenes ni siquiera saben lo que es un disco de vinilo o tocadiscos. E, incluso, algunos ya empiezan a poner caras raras cuando se les habla de un CD. Ahora la música va en teléfonos móviles o tabletas. Suena a través de aplicaciones y reproductores multimedia y gracias a la fuente inagotable de temas que supone Internet.

Bancos y mapas

Pagar facturas en la oficina del banco y comprobar un mapa antes o durante un viaje en coche tampoco son ya hábitos que formen parte de la vida cotidiana. Gracias a los GPS y móviles, una voz nos indica cada dirección de un ramal que debemos tomar o cuántos kilómetros quedan para llegar a nuestro destino.

Además, la popularidad de los teléfonos inteligentes ha eliminado la necesidad de agendas telefónicas en papel y libretas de direcciones. Es raro que, en algún momento del día, no tengamos cerca un dispositivo con conexión a Internet. Un ciudadano medio no solo tiene ordenador de sobremesa, sino que también cuenta con portátil, tableta, teléfono móvil y pantalla de televisión inteligente.

Todas estas circunstancias están afectando a la forma en la que vivimos. La tecnología nos ofrece comodidad, nos ahorra tiempo, nos aporta operatividad y agilidad y, muchas veces, nos proporciona también entretenimiento.

Conciliación

Por eso, las nuevas tecnologías facilitan el equilibrio entre la vida familiar y laboral. Hemos hecho de los dispositivos inteligentes e Internet nuestros aliados, hasta el punto de que, muchas veces, no nos damos cuenta de cuántos recuerdos y documentos personales irreemplazables guardamos en ellos.

La nube

Pero Internet tiene soluciones para casi todo. Y, ante el riesgo de perder, por ejemplo, todas tus fotografías de luna de miel, correos electrónicos de esa persona especial o el diario que has estado acumulando durante meses, tienes la posibilidad de volcar todo el contenido de tus dispositivos en los espacios de memoria que cada proveedor de Internet ofrece al usuario de correo electrónico. Son unos espacios gratuitos que se alojan en la nube. Puedes acceder al material que depositas allí desde cualquier punto con conexión a Internet, lo que evita el riesgo de pérdida o eliminación si sufres una avería, una pérdida o un robo de un dispositivo electrónico.

Estudios online

Cada vez está más cerca el momento en el que podamos decir que ir a clase es una cosa del pasado. La enseñanza online se abre paso, con un importante crecimiento en los últimos años que no parece que vaya a parar.

A esto has de unir los crecientes datos que avalan la teoría de que la educación online es más productiva, personalizada y adaptable que la presencial.

Relaciones humanas

A veces, olvidamos cómo vivíamos en la era anterior a Internet. Mucho de lo que hacemos ahora es diferente, debido a nuestra capacidad de iniciar sesión en la web y estar instantáneamente conectados con el resto del mundo. Un claro ejemplo es el de las relaciones humanas.

El concepto de amistad no es el mismo desde que aparecieron las redes sociales. Un amigo antes era quizá algo mucho más serio y solemne. Por el contrario, ahora podemos tener cientos de amigos fácilmente y, además, en cualquier parte del mundo gracias las redes sociales.

A lo mejor nunca los hemos visto en persona. Quizá nunca hemos viajado a sus países de origen, pero, con un promedio de 350 a 500 amigos en Facebook, las posibilidades a nuestra disposición son mucho mayores; aunque, seguramente, si desaparecieran de repente las redes sociales, nunca más volveríamos a interactuar con esas personas.

Romances online

Salir de copas a buscar nuestra media naranja ha quedado un poco anticuado. Una de las cosas que más han cambiado en la era de Internet es la forma en la que conseguimos una cita romántica. Nos estamos volviendo cada vez más cómodos para buscar el amor. Internet nos ofrece páginas de contactos y aplicaciones en las que podemos filtrar según nuestros gustos y preferencias. El viejo arte de la conquista romántica está de capa caída.

Más noticias en todo el mundo

Ya pasó la época en la que los periódicos en papel eran la fuente más fiable y común de información para las familias medias. Internet ha traído un cambio profundo en el periodismo y la forma en la que los ciudadanos acceden a las noticias. La información llega ahora a través del ordenador de sobremesa, portátil o móvil y mediante alarmas que saltan para informar casi segundos después de haberse producido un suceso.

Cuando viajabas al extranjero hace años, solo encontrabas en las tiendas de prensa algunas cabeceras de tu país. Ahora Internet te da la posibilidad de consultar la edición digital de cualquier periódico del mundo, desde cualquier país donde te encuentres.

Películas y series online

En los años 80, si te perdías una película o serie, solo si la reponían en televisión podías disfrutar de ella. Por eso, podías pasar meses e, incluso, años esperando. Con el nacimiento de Internet, millones de cinéfilos y seguidores de las series de todo el mundo se frotaron los ojos, incrédulos ante las múltiples posibilidades de conseguir su película o serie favorita sin tener que esperar.

Ahora se puede transmitir casi cualquier cosa en línea. La música está disponible en Spotify o iTunes y las películas lo están en Netflix. Hay televisión a la carta y retransmisiones en streaming. Y, si eres un nostálgico que quiere volver a ver un programa, documental o vídeo musical que, en su día, te marcó, puedes usar desde YouTube a muchas formas de búsqueda que siempre dan resultados.

Arte y literatura online

Escritores, artistas y otros creativos están encontrando en Internet nuevas formas de dar difusión a sus trabajos. Algunos escritores de cierto renombre ya han llegado a publicar algunos de sus libros, únicamente, a través de plataformas de lectura online. Los blogs; las cuentas de Tumblr, Instagram e Pinterest; o las webs son algunas de las vías que tienden puentes entre los artistas y su público.

Deportes online

Ya, incluso, vemos retransmisiones deportivas en streaming. Y hacemos apuestas online. Es una tendencia creciente. Los jóvenes, cada día más, ven los deportes en línea, en detrimento de la televisión.

Está claro que Internet ha supuesto una revolución. Y todo indica que, en el futuro, seguirá habiendo cambios que seguirán transformando nuestros hábitos de vida. Adaptarnos a ellos y usarlos de la manera que más nos beneficien son posibilidades que están en nuestras manos.

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