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Cuáles son los peligros de conducir con sueño

¿Tienes sueño, has dormido poco o no te encuentras lo suficientemente descansado? No te pongas al volante. Conducir con sueño es tan peligroso como hacerlo con un alto nivel de alcohol en sangre.

Basado en hechos reales

¿Crees que exageramos? En absoluto. Un estudio realizado por el Centro Médico-Universitario de Burdeos, basado en los informes de la policía y con una muestra de 679 conductores que sufrieron graves accidentes de tráfico entre 2007 y 2009, ofreció unos resultados irrebatibles. Conducir después de haber dormido solo 4 horas es comparable a conducir después de haberte tomado 6 cervezas. Y no haber dormido nada se asemeja a llevar el coche con una tasa de alcohol en sangre de 0,19.

Llevar el coche con sueño multiplica por dos el riesgo de sufrir un accidente. Además, los principales afectados por los siniestros generados por esta situación eran, sobre todo, hombres de menos de 55 años. Curiosamente, la mitad de ellos pilotaban una moto y solo un tercio un automóvil.

De los 679 casos contemplados en este estudio, 355 fueron responsables del accidente y, en la gran mayoría de los casos, el sueño influyó en lo ocurrido.

Si bien es cierto que son datos de Francia, nuestro país vecino, lo cierto es que son perfectamente extrapolables al nuestro. Es decir, soñar al volante mata.

El sueño y la conducción

Todas las personas necesitamos dormir, es una necesidad vital a la que dedicamos, aproximadamente, un tercio de nuestra existencia. Es imposible negarse: si quieres permanecer despierto más tiempo de lo idóneo, tu cuerpo se rebelará y terminará doblegándote: te quedarás dormido.

Mientras dormimos, nuestro organismo se recupera del desgaste, los tejidos se regeneran y nuestra mente archiva en la memoria las experiencias del día. No dormir conlleva un desajuste personal harto peligroso. Sobre todo cuando se trata de circular en coche de un modo seguro.

Alrededor de un 30 % de los accidentes son causados porque el conductor se quedó dormido al volante. Es un deber, y un derecho de todos, reducir estas cifras en términos absolutos.

Ahora bien, no olvides que la percepción de sueño y la necesidad de dormir son subjetivas. Hay personas que se desenvuelven mejor en lapsos de vigilia —al menos, aparentemente— y otras que sienten somnolencia nada más ponerse al volante, aunque hayan dormido más de lo necesario. Adicionalmente, existen factores de riesgo como sufrir apnea, estar consumiendo medicamentos con antihistamínicos, haber tomado bebidas alcohólicas o ciertas drogas y, por supuesto, haber dormido poco la noche previa.

Qué debes hacer antes de empezar a conducir

Antes de ponerte al volante ya debes estar alerta, y muy sensibilizado, con tu estado de somnolencia. Revisa esta check list, sí o sí, para asegurarte de que estás en condiciones de conducir:

  1. Has dormido, al menos 7 horas. Según las características, la duración y el horario del viaje, es mejor haber dormido incluso más. Si has dormido en exceso (más de 12 horas), tu estado puede no ser, igualmente, el idóneo.
  2. Sabes que no padeces apnea. Si últimamente has notado problemas relacionados con el sueño, como sentirte cansado, tener sueño por el día o haber empezado a roncar, consulta con tu médico para descartar que estás sufriendo un trastorno del sueño, el cual podría afectarte al llevar el coche.
  3. Revisa los medicamentos que has tomado. Asegúrate de que no incluyen antihistamínicos ni producen sueño. Mejor que consultar prospectos o dialogar con Google, consúltale a tu médico.
  4. En caso de trayectos largos, prepárate y cumple los descansos, la hidratación y los trucos que te ayudarán a mantenerte despejado.

Cómo mantenerte más alerta

Te ofrecemos algunos buenos consejos que te pueden ayudar a frenar la aparición del sueño en caso de que llegue. Ahora bien, debes aplicarlos solamente en los primeros momentos, cuando la modorra es todavía incipiente y leve. Si la cosa va a mayores, detén tu coche y echa una cabezada según lo necesites. ¡Dormir es el mejor antídoto frente a la conducción con sueño!

  • Conduce acompañado. Si tu copiloto tiene carné de conducir y puede sustituirte, muchísimo mejor. Así podrás cederle el volante y dormir un rato sin sentirte agobiado. Además, te ofrecerá conversación y te ayudará a identificar si estás empezando a conducir cansado.
  • Pon música animada. Si es posible, elige temas que te gusten mucho y logren emocionarte. Cantarlos también es buen recurso.
  • Descansa cada 2 horas. Lo necesitamos todos, incluso si nos sentimos frescos y despiertos. Mójate la cara, airéate, tómate un refresco o un piscolabis y date un corto paseo. ¡Te sentirás renovado!
  • Toma cafeína (café o cola) y aguarda 15 minutos antes de volver a ponerte en marcha: es el tiempo que necesita este ingrediente para hacerte efecto.
  • Mantente alerta frente a los indicios de sueño: parpadeo intenso, bostezos frecuentes, salirte del carril, golpear una banda sonora, ser incapaz de recordar los últimos minutos recorridos o pasar por alto una señal de tráfico han de servirte de aviso.
  • Si notas cualquier situación del párrafo previo, detén el coche en un lugar seguro y échate una siesta de entre 15 y 20 minutos (mejor, no la hagas más larga). Tras despertarte, espera 5 minutos adicionales antes de continuar.

Asimismo, hay dos teóricos remedios que no van a servirte: bajar las ventanillas y subir el volumen de la radio. Por lo tanto, no los hagas.

Efectos y peligros de conducir con sueño

Conducir desconcentrado también es peligroso, pero al menos te ofrece un pequeño margen de reacción que, desde luego, dormirte no va a concederte. Y, como ya hemos dicho, un buen número de los accidentes causados por el sueño terminan en muerte o graves lesiones.

Entre los síntomas que produce la falta de sueño en el conductor, y que limitan claramente su forma de conducir, destacan:

  • Lentitud de movimientos y menos precisión al conducir.
  • Menor capacidad de reacción.
  • Humor voluble, con más agresividad y nerviosismo.
  • Pérdida de la concentración.
  • Mayor descontrol del vehículo.

Si te parece, en el siguiente apartado vamos a analizar cuáles son los peligros ciertos, los riesgos reales que te amenazarán si conduces con sueño. Por corto y conocido que sea tu trayecto, por mucha experiencia que tengas al volante y más confianza o seguridad que sientas por ti mismo, estás jugándote la vida si lo haces. ¿Lo vemos juntos?

Por qué no debes nunca conducir con sueño

Existen 7 peligros potencialmente mortales que son causados por una conducción soñolienta. No creas que no van a pasarte: nos van dominando lentamente y, a menudo, cuando nos damos cuenta es demasiado tarde.

  1. Necesitas más tiempo para poder reaccionar. Por eso son tan frecuentes, en estas circunstancias, los golpes por detrás. Tardamos en darnos cuenta de que el coche de delante ha frenado y no conseguimos reaccionar a tiempo para evitar el alcance.
  2. Te distraes muchísimo. ¡Qué difícil resulta mantener la concentración cuando tenemos sueño! Si hasta nos quedamos roques viendo nuestra serie favorita cuando hemos dormido poco, cómo no va a pasarnos conduciendo. Si el entorno es monótono y el tráfico escaso, el riesgo es aún mayor.
  3. Decides peor y más despacio. ¿Puedes adelantar con seguridad? ¿Por qué carril debes ir para llegar a tu destino? Si tardas más de lo normal en decidirte, puedes generar situaciones de peligro, por ejemplo un cambio inesperado de carril. Y dado que el sueño te hace fallar más, porque tomas peor tus decisiones, somos carne de siniestro si conducimos con sueño.
  4. Te mueves más despacio. Con sueño, los músculos se relajan y la movilidad se vuelve más lenta e imprecisa. Además, los automatismos aumentan y tendemos a ejecutar movimientos de un modo automático, por inercia o por costumbre. Pero muchas veces es justo lo contrario de lo que hace falta.
  5. Tienes microsueños. Durante unos pocos segundos te quedas literalmente dormido y, por lo tanto, ajeno al tráfico. Lo peor es que no serás consciente de que te ha ocurrido, lo que incrementa la amenaza.
  6. Percibes peor el entorno. Visión borrosa, deficiente cálculo de las distancias, peor reconocimiento de los colores o las formas y dificultades de enfoque son algunas de las consecuencias de este aspecto negativo provocado por haber dormido poco.
  7. Estarás alterado. Y, como sucede con los microsueños, lo más peligroso es que no acabarás de ser consciente de ello. Estarás inquieto y mucho más hostil con los demás que de costumbre. Sin darte cuenta, asumirás prácticas y decisiones con más riesgo, por ejemplo aumentar la velocidad, sobre todo conforme empieces a estar más cerca de tu destino y las ganas de llegar vayan creciendo.

Definitivamente, todos debemos concienciarnos y actuar con eficacia para erradicar la conducción con sueño. Si has dormido poco, estás cansado, te sientes apagado o no acabas de encontrarte centrado al volante, actúa cuanto antes. Te hemos indicado cuáles son los peligros de conducir con sueño, cómo combatir su aparición y qué debes hacer si te asalta en tu vehículo: parar en cuanto puedas para dormir un cuarto de hora. Y, en cualquier caso, duerme al menos 7 horas la víspera de tu viaje en coche.

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