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Consejos para sobrellevar un viaje de muchas horas en avión

Hacer un viaje de muchas horas en avión siempre supone un reto para el organismo. El cambio de presión arterial, el estar sentado, el propio ambiente de la cabina y la posibilidad de que algún que otro pasajero sea molesto no dejan de ser factores que influyen, de forma directa, en tu experiencia.

Sin embargo, hay una serie de consejos que pueden ayudarte a convertir tu viaje en algo totalmente distinto. Enumeramos los más importantes a continuación y te proponemos soluciones más que efectivas para que le pierdas el miedo a este tipo de vuelos y para que consigas llegar a tu destino mucho más relajado.

Consejos eficientes para un viaje largo en avión

Aunque no lo creas, tu viaje no empieza cuando entras en el avión sino cuando reservas tu billete. Al hacerlo deberías seguir las siguientes recomendaciones:

  • Intenta reservar tu asiento en una zona más amplia. Si el vuelo es de muchas horas suele ser habitual que la aeronave se divida en distintas secciones. Escogiendo bien, lograrás tener acceso directo al pasillo y estirar las piernas.
  • Organiza tu maleta de mano. Durante el viaje es posible que necesites tu tableta, tu ordenador portátil, un libro o diversos objetos personales. Ordenando tu maleta tendrás un acceso mucho más rápido y evitarás problemas.
  • Intenta entrar en el avión de los primeros para tener acceso a tu equipaje de mano. Así, evitarás tener que recorrer el pasillo central varias veces para llegar a tu maleta y coger los objetos que necesites.
  • No olvides conocer el tiempo de escala en cada aeropuerto con antelación. Durante estos transbordos puedes aprovechar para refrescarte, pasear y tranquilizarte.
  • Lleva algo de comida en tu maleta para ir controlando los niveles de glucosa en tu cuerpo. Te sorprenderás al comprobar que tu resistencia es mayor de la que pensabas tomando aperitivos saludables.

Recomendaciones para poner en práctica durante el vuelo

Entre las más eficientes destacamos las siguientes:

  • Llevar ropa y calzado adecuados. Puedes apostar por la ropa deportiva o por aquellos pantalones que te quedan algo más anchos, lo que prefieras, pero deja el estilismo para cuando llegues a tu destino. El motivo es bien sencillo: hay que facilitar la circulación sanguínea y evitar problemas de salud. Se te recomienda que adquieras en la farmacia unas medias que facilitan el retorno venoso en el caso de tener dolencias como varices o problemas circulatorios.
  • Moverse. A ser posible, cada hora deberías darte un paseo por el avión, ir al baño, echarte algo de agua en la cara y hacer estiramientos discretos. Así, estarás consiguiendo que tu circulación funcione mejor y recuperando la fuerza perdida.
  • Comer. Ya hemos comentado que aperitivos saludables como los frutos secos o la fruta pueden ayudarte a no desfallecer. Cuidado con el menú del avión. Por lo general, no es demasiado bueno lo que puede llevarte a probar opciones como un curry, una pasta con una salsa indeterminada y similares. No caigas en este error y apuesta por las ensaladas, el arroz más básico y un postre ligero.
  • Beber. Cuanto más te hidrates, más posibilidades hay de que tu cuerpo se adapte mejor al viaje. Piénsalo, estás metido en una cápsula metálica que viaja a 10 000 metros de altitud a una velocidad de unos 1200 kilómetros a la hora. Esta presión continua hace que tu organismo gaste las reservas y que comience un proceso de deshidratación que puede ser problemático. Bebe agua, zumo, té o café. El alcohol ni lo pruebes, ya que sus efectos son mucho más intensos debido a las circunstancias antedichas.
  • No tomes somníferos o relajantes musculares. En primer lugar, porque no sabes qué puede suceder y te conviene estar en plenitud de facultades. En segundo término, evita una situación que bien puede provocarte lo que crees que es un plácido sueño que, al despertar, se convertirá en una dura resaca. Resulta más adecuado relajarte y pensar que, durante unas horas, vas a estar sin cobertura y un poco alejado del mundo. No siempre vas a poder decir lo mismo.
  • Intenta socializar. Si viajas en solitario, un viaje de varias horas une más de lo que parece. Con los que te acompañan tienes en común tanto el viaje como el destino, por lo que no te ha de faltar tema de conversación. Piensa que el viaje se puede hacer mucho más llevadero y que quizá encuentres a un amigo, o a una pareja, para el resto de tu vida.
  • Ordena tu vida y tu futuro. Puede parecerte demasiado ambicioso, pero tienes varias horas para pensar en tu vida y para poner en marcha cualquier proyecto de futuro. ¿Quieres empezar a escribir una novela? ¿Quizá escribir tus pensamientos? ¿Comenzar a convertir tu sueño en realidad? Descubre tus respuestas a estas preguntas y actúa en consecuencia.
  • Apuesta por el entretenimiento a bordo. Si no te gusta llevar tu tableta, en este tipo de aviones suele haber una pantalla para ver una película, entre diversas opciones. Es posible que ya hayas visto la que te ofrecen, pero piensa que estarás evitando estar una hora y media pensando en cuándo vas a llegar.
  • Lleva tu propio kit de descanso (si tu compañía no te lo ofrece). Hace algunos años, las aerolíneas obsequiaban a sus clientes con una mantita y con tapones para los oídos. Hoy en día esta opción parece reservada a los clientes de Business. Infórmate y no olvides llevar una manta, tapones, una almohada cervical e incluso unas zapatillas más cómodas, si te apetece. Tu comodidad, ante todo.
  • Si tienes que ir al baño, hazlo en el mejor momento posible. Todo el mundo va tras la comida o cuando queda media hora para aterrizar. Si buscas el hueco correcto podrás estar algo más de tiempo y evitar las prisas.

¿Qué debes hacer para evitar el jet lag?

Los anteriores consejos pueden serte de mucha utilidad, pero ¿qué ocurre con el temido jet lag? ¿Cómo puede superarse sin que esto suponga perder el tiempo en adaptarte al horario de tu destino? Las siguientes opciones pueden ayudarte a aprovechar al máximo tu viaje:

  • Ponte un horario y cúmplelo. Es tan fácil como desayunar, comer y cenar siempre en la misma franja horaria para que tu cuerpo se adapte más fácilmente a su nuevo horario.
  • Desayuna de forma saludable. No te olvides nunca de incluir fruta y frutos secos para tener la energía necesaria. Añade algo de proteína (huevos o embutido) y seguro que tu día a día es mucho más llevadero.
  • Usa la alarma de tu teléfono móvil para despertarte a una hora adecuada. Evita dormir cuando te entre sueño si no es la hora correcta. En un par de días te habrás amoldado totalmente.
  • No abuses de tu teléfono móvil o de tu tableta si no puedes dormir. Ponerte al día de lo sucedido en tus perfiles en las redes sociales solo te ayudará a desvelarte y a no poder conciliar el sueño. Es mejor estar en la cama con los ojos cerrados y relajarse.

El consejo final

Es posible que ya hayas redactado una pequeña lista con los consejos arriba indicados. Quizá te hayamos ayudado a conocer alguno que desconocías, pero hay uno más que importante que, tal vez, hayas pasado por alto: tu viaje de vuelta.

Es decir, todo el mundo se prepara de forma intensa para la ida olvidando que la vuelta es incluso más importante. Y lo es porque es muy posible que tu vuelo despegue de día y llegue de noche a tu lugar de origen, o viceversa, lo que provoca un shock en el cuerpo que te afectará duramente.

Aplica las mismas recomendaciones a tu viaje de regreso y no tendrás problemas. Además, durante este trayecto podrás socializar más y mejor comentando los distintos aspectos de tu estancia. Quizá ya tengas más claros los proyectos que tenías antes de tu viaje, posiblemente tengas una opinión sobre tu estancia y, seguramente, puedas hacer un balance de si ha merecido la pena, o no, hacer un viaje tan largo.

Sea como sea, no olvides que un viaje largo es un proceso en el que pones al límite a tu organismo. Debes protegerte de forma correcta, ya que los efectos de un vuelo de varias horas son muy similares a los que experimentas cuando entrenas en el gimnasio.

Intenta, al seguir estos consejos, que tu viaje sea mucho más fácil de sobrellevar, que puedas aprovechar tu tiempo y que el viaje en sí sea un simple proceso, sin más. Protegiendo tu mente y tu cuerpo lograrás un óptimo resultado que te ayudará a tener un buen viaje.

Recuerda que un viaje es una experiencia personal que siempre deja algún tipo de huella en ti. Resulta más adecuado pensar en los paisajes que has admirado y no en las consecuencias físicas de tu trayecto en avión. Esperamos haberte ayudado a descubrir la mejor manera de superar un viaje de múltiples horas en avión. Prepara ya tu equipaje y no dejes de viajar y de conocer otros lugares y culturas. Buen viaje.

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