Blog de e-park

Consejos antes de abrir tu tienda on-line

En el contexto actual cada vez es más común que los propietarios de tiendas físicas decidan dar el salto y crear una tienda on-line.

Existen muchas posibilidades para la creación de un comercio electrónico, pero siempre hay que empezar con los objetivos en la cabeza.

Los primeros pasos que hay que dar son fundamentales para no cometer errores que puedan hacer que nuestro proyecto digital se vaya a pique antes de haber empezado.

Otra a cosa a saber es que no todos los sectores responden de la misma manera al incremento de las ventas que se está produciendo en los mercados digitales.

Subsisten sectores demasiado tradicionales que se resisten a cambiar y, aunque la tendencia es a la incorporación a la digitalización del comercio, siempre quedarán resquicios que serán difíciles de abordar.

La ventaja, por otro lado, es que los comercios electrónicos permiten una deslocalización de las empresas, buscando unos menores costes de establecimiento, de tal manera que, por ejemplo, podrías tener una tienda de patinetes eléctricos en un pequeño municipio de la provincia de Soria y, a pesar de eso, llegar a alcanzar cifras de venta muy similar a cualquier otro comercio en una gran ciudad.

Planificar correctamente antes de empezar

Puedes orientar tu nuevo negocio on-line desde dos enfoques diferentes. El primero es si ya tienes tienda física y conoces perfectamente los productos.

Como segundo enfoque se puede hablar de crear una tienda online sin haber empezado un negocio físico. En este caso, se recomienda prestar atención a cómo funciona la competencia, para conocer qué es lo que se mueve en el mercado y cómo realizan las operativas habituales, antes de lanzarse a la piscina.

La importancia de ser diferente

Uno de los principales consejos que te podemos dar es que busques la diferenciación respecto a tus competidores. Es muy fácil caer en la tentación de repetir los comportamientos que realizan los líderes del mercado para intentar que a nosotros también nos vaya igual de bien.

Sin embargo, lo que deberemos hacer es tomar en cuenta qué es lo que hace bien para poder replicarlo y buscar construir alternativas en las que podemos mejorar los enfoques que ya se han dado.

En este aspecto hay que buscar estrategias innovadoras, sobre todo en lo que se refiere a la gestión de contenidos, creando siempre materiales originales, para aportar valor a los posibles usuarios o clientes de nuestra tienda online.

Objetivo: que el cliente nos identifique

No hay nada más problemático que tener un nombre de página web que no tiene demasiado que ver con nuestro negocio. Si estamos vendiendo bicicletas debemos hacer referencia al producto, la utilidad, la localización o cualquier otro aspecto que tenga que ver con el negocio en sí.

También es bueno evitar inventar nombres de difícil recordatorio o alta complejidad, ya que esto redundará en un menor nivel de personas que quieran ir a nuestra página.

Recuerda que un cliente contento es un cliente que repite y que, además, puede recomendar a otros usuarios un comercio electrónico.

Por eso debemos procurar que el cliente se acuerde de nosotros, de nuestro nombre, de nuestra página web o cualquier otro detalle fácil de recordar y que, de esta manera, pueda distinguirnos de entre la competencia.

Consejos para ponérselo fácil a nuestros clientes

Uno de los consejos más dados es que facilitemos la compra lo máximo posible a los usuarios de nuestra web. Se trata de evitar procesos complejos de pago con múltiples pantallas produciendo un exceso de datos.

Cuando esto ocurre, el resultado suele derivar en carritos abandonados, compras de escaso valor y, en general, clientes descontentos o frustrados.

También tienes que intentar facilitar el pago a tus clientes incorporando el máximo número de fórmulas de pago que podamos afrontar. Un básico son siempre la transferencia bancaria, la tarjeta de crédito y el pago mediante pasarelas como PayPal o Stripe.

Distinguir tienda online de redes sociales

Por mucho que te guste que tu tienda esté visible y disponible a través de las redes sociales, debemos recordar que estas no son en sí un lugar para comprar, sino más bien un lugar a través del que redireccionar a nuestros usuarios hacia nuestro comercio electrónico.

Debes evitar que el cliente, una vez que ha llegado a nuestro e-commerce, haga al camino contrario yendo a redes sociales a buscar opiniones o información extra sobre los productos que está viendo, porque se corre el riesgo de que no regrese o lo haga a una tienda de la competencia.

Una venta no termina con la venta

El objetivo de que un cliente compre en nuestro comercio virtual no es solo el hecho de que gaste mucho dinero, sino que además pueda repetir la compra en mayor número de veces posible. Eso es a lo que se llama recurrencia de compras.

Para que un cliente repita el proceso de compra no solo debe estar contento con el producto que ha comprado, sino también con el servicio que se le brinda una vez ha hecho la compra. Estamos hablando de los servicios postventa.

Mantener un cliente contento cuesta poco en comparación con el esfuerzo que se debe hacer para capturar a un nuevo cliente, por lo tanto los esfuerzos que hagamos estarán bien recompensados si regresa aunque económicamente no nos lo parezca así desde el principio.

Cuidar hasta el más mínimo detalle

Las personas nos dejamos guiar por las primeras impresiones, por eso es lo importante que aunque pensemos que ciertos aspectos pueden ser accesorios en el proceso de compra, debemos tenerlos todos bajo control y perfectamente optimizados, como unas imágenes que no estén borrosas o una descripción de un producto que esté clara.

Entender previamente el mercado

Aunque nosotros podemos ser unos expertos en el sector en el que nos movemos, el mercado digital es una batalla completamente diferente en la que hay que entender totalmente lo que quiere nuestro cliente para podérselo ofrecer.

Aquí es donde entra en juego el posicionamiento en buscadores, llamado técnicamente SEO. Aplicando las correctas técnicas de SEO podremos saber primero qué es lo que buscan nuestros clientes en Internet y segundo cómo ofrecérselo de la manera más adecuada para que al final se lleve a cabo un proceso de venta satisfactorio.

Parte del trabajo del SEO consiste en mejorar y optimizar las páginas web para que funcionen de manera correcta a nivel de velocidad, pero también es necesario crear contenidos a la medida de lo que el cliente está demandando y, por eso, debemos saber qué palabras clave son las que optimizan nuestros contenidos.

Mantener controlado los gastos de funcionamiento

Es muy común tender a pensar que por ser una tienda online los gastos han de ser muy pequeños en comparación con una tienda física.

Esto normalmente es así, pero también es cierto que hay que tener en cuenta los gastos que tienen que ver con la logística de los envíos y con el mantenimiento de todo el sistema informático alrededor de nuestra tienda online. Estos tienen un coste, que debemos conocer para saber que estamos vendiendo con un margen que nos permita obtener un beneficio viable.

Dejar de pensar en términos de local

Otro de los errores comunes en el comercio electrónico es continuar pensando que vamos a seguir teniendo una competencia local, cuando la realidad es que estamos compitiendo contra todo el mundo, no solo en cuestión de precios, sino muy probablemente en cuestión de productos.

Las valoraciones son importantes

Una de las cosas que más valoran los clientes de productos online es las opiniones que realizan otros clientes de ellos, así como de la propia tienda dónde están comprando.

A nivel de producto, podemos solicitar valoraciones a nuestros clientes que ayudarán a otros para entender cómo funciona o si el producto es de calidad.

A nivel de comercio electrónico, existen diferentes sellos de calidad que verifican que, efectivamente, se siguen unos parámetros mínimos de valoración de los servicios que se ofrecen.

Encuentra tu nicho

Existe un cliente para cada producto y un producto para cada cliente. Podemos encontrarnos con que nuestro producto puede ser minoritario, pero sin embargo ser el único actor en el mercado que es capaz de venderlo como lo desea el cliente.

Incluso tiendas con nichos de mercado muy pequeños pueden ser líderes en su sector y generar grandes beneficios si se saben orientar de una manera correcta.

Aprender todos los días

El propietario de las tiendas online tiene que conocer perfectamente no solo su negocio o servicio, sino también como funciona la arquitectura de tienda online que utiliza.

Es importante tener en cuenta el alojamiento dónde se hospeda en nuestra página web. Este debe ser de calidad y fiable.

También desde el punto de vista del desarrollo web debemos contar con profesionales que nos aseguren capacidad y flexibilidad a la hora de la operativa, para poder solventar de manera rápida los problemas que puedan ir surgiendo.

Una vez que ya tengamos previstos todos los detalles anteriormente mencionados solo nos queda dar el salto y empezar a vender en nuestra tienda on-line.

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