Blog de e-park

Cómo moverse por Madrid durante el protocolo contra la contaminación.

Hoy en día, es más que evidente que uno de los problemas a los que nos enfrentamos en todas las ciudades del mundo es el exceso de contaminación medioambiental. Lejos de tratarse únicamente de un problema de otros países, Madrid se encuentra en la lista de las 20 ciudades más contaminadas del planeta, junto a Los Ángeles, Ciudad de México o Calcuta; además de liderar la lista de las europeas, junto a Roma, Berlín y Londres.

El impacto sanitario de la contaminación

Toda esta exposición constante a metales pesados y gases tóxicos produce un constante desgaste en la salud de los habitantes. Entre los más perjudicados, destacamos los ancianos, los niños y las personas con un menor poder adquisitivo y sin posibilidad de prevenir o reducir el impacto de la contaminación en su entorno diario.

Como consecuencia de esto, no solo se disparan las alertas sanitarias por problemas respiratorios, durante las alertas por contaminación, con el consecuente gasto social que ello conlleva. También aumenta el riesgo de apariciones de dolencias respiratorias a largo plazo, como bronquitis o enfisemas pulmonares.

Entre los grandes causantes de estas emisiones, se encuentran principalmente los restos orgánicos de basuras acumuladas, por ejemplo. Al verter aceite de cocina por el fregadero o no reciclar correctamente la basura que generamos en casa, hospitales, centros comerciales o restaurantes, se pueden emitir a la atmósfera gases tóxicos, como el metano, al descomponerse. Otro punto clave se encuentra en los combustibles fósiles que se consumen en el hogar y los sistemas de calefacción, como el butano, carbón o petróleo.

Pero son los vehículos de transporte los que emiten el 75 % de los gases contaminantes, como el dióxido de carbono, metano o dióxido de azufre, que son expulsados por la combustión interna de todo el parque automovilístico. Eso quiere decir que el coste de poder desplazarnos cada día por una ciudad como Madrid tiene un reflejo directo en el presupuesto público que debe destinarse a las partidas sanitarias para hacer frente a las crisis que se producen con cada alerta por contaminación y nuestra salud.

Un protocolo legislativo contra la contaminación

Para hacer frente a estas consecuencias y pensando en el bienestar común, el consistorio madrileño ha creado un nuevo protocolo, con el objetivo de limitar el impacto de las emisiones diarias durante los periodos climatológicos concretos. Siguiendo las normativas europeas para regular las excesivas emisiones de partículas contaminantes en las urbes, se ha puesto en marcha una serie de medidas, para aplicarlas en el caso de que los niveles de contaminación alcancen valores peligrosos para la salud del ciudadano.

Entre las nuevas propuestas se encuentran la reducción del límite para activar el primer escenario y la creación de un quinto escenario que tener presente, en caso de máxima contaminación. Es en este nuevo caso en el que incluso las motos se verían afectadas por las restricciones en la circulación.

Desaparece la restricción por matrículas, para dar paso a un nuevo sistema de etiquetado oficial de la Dirección General de Tráfico, asignado según la edad del vehículo y el modelo energético que utilice. De esta manera, los vehículos eléctricos no tendrán ninguna restricción en cualquiera de los escenarios.

Aumentarán los días previos de preaviso y aviso antes de la activación de los protocolos de restricción de circulación y aparcamiento. Esto se conseguirá al incorporar nuevos criterios de medición en estaciones concretas y tener en cuenta los distritos del exterior de la M-30.

Aunque estas medidas buscan mejorar la calidad de vida de los ciudadanos a través del compromiso con el medio ambiente, se producen, muchas veces, molestias y obstáculos a las empresas y los ciudadanos; que deben cambiar la gestión diaria de su tiempo y desplazamientos, para adaptarse a estos nuevos protocolos, que dependen del factor climático de la ciudad.

Sin embargo, el ciudadano puede evitar estas molestias, si, en su día a día, utiliza otras alternativas para luchar contra la contaminación sin tener que esperar a la aplicación obligatoria del nuevo protocolo.

Alternativas para luchar contra la contaminación ambiental de Madrid

Una de ellas es la utilización de coches híbridos o eléctricos para poder circular libremente durante los picos más altos de contaminación. Estos vehículos, de nueva incorporación al mercado del motor, no tienen restricciones en ninguno de los escenarios del protocolo. Pero su uso conlleva dos inconvenientes que has de evaluar antes de adquirir libremente uno de ellos.

El primero es la falta de ayudas del Gobierno que incentiven lo suficiente su compra, aunque se prevé que, a largo plazo, esta situación pueda cambiar.

El segundo y más importante es que la utilización del coche eléctrico no elimina la contaminación. Solo traslada de lugar el problema, ya que la combustión que no se produzca en el motor interno del vehículo tendrá que realizarse en las centrales eléctricas de todo el país. De esta manera, en estas centrales, se verá incrementada la quema de combustible para poder hacer frente a toda la demanda que hoy en día sostiene por sí sola la gasolina.

Otra alternativa sería la utilización del transporte público. Está demostrado que la energía empleada en este tipo de vehículos optimiza muchísimo más las emisiones que si se sigue dependiendo de un parque móvil individual para los desplazamientos. Sin embargo, para avanzar hacia una utilización genérica y el progresivo abandono de los vehículos por parte de la ciudadanía, debería aumentar considerablemente la oferta de rutas y horarios de los servicios disponibles, del mismo modo que se debería reducir considerablemente el precio de los billetes.

La ciudad de Madrid cuenta con una extensa red de metro subterráneo, que permite a los viajeros recorrer cada rincón de su capital. Con una red formada por 13 líneas y con más de trescientas estaciones, estratégicamente, situadas en las principales calles de la ciudad, el servicio público del metro de Madrid te ofrece un importante refuerzo en los días de protocolo de contaminación, para disminuir el impacto circulatorio por la ciudad.

Del mismo modo, la red de autobuses ofrece un servicio constante y de menor impacto contaminante, gracias a su flota renovada de vehículos eléctricos. Con el objetivo de tener un considerable número de vehículos 100 % eléctricos en los próximos años, la Empresa Municipal de Transportes ha desarrollado, en paralelo, el proyecto Electro-EMT. Con él pretende ofrecerte distintos puntos de recarga eléctrica en sus aparcamientos, disponibles para los usuarios de vehículos eléctricos, constituyéndose así también como un gestor público de carga para esta nueva flota creciente.

Es dentro de este escenario el que el clásico uso de la bicicleta también se ha modernizado. Por un lado, ya no solo puedes acceder al sistema de alquiler de bicis, para evitar las molestias de almacenaje, mantenimiento y transporte, al ser dueño de una. Con este servicio, el usuario solo necesita acercarse hasta una estación de bicicletas, seleccionar una para realizar el recorrido y devolverla en la estación más cercana a su destino.

Y, por otro lado, la incorporación de la tecnología eléctrica a este vehículo permite un desplazamiento más cómodo y veloz; sin llegar a las prestaciones ni obligaciones que tienen otros vehículos, como el ciclomotor. Dentro de esta oferta, no solo puedes comprar una bicicleta eléctrica íntegra, sino que también puedes incorporar un kit de transformación para bicicletas de corte clásico y tracción por pedal.

También está surgiendo una nueva alternativa, en los últimos años, basada en los hábitos carsharing, es decir, compartir el coche para optimizar los viajes y ahorrar en combustible. Dentro de esta flota, proliferan los coches eléctricos con permiso para acceder y aparcar en la zona SER durante las alertas de contaminación más restrictivas.

Junto a esto, tienes la posibilidad de utilizar distintos aparcamientos disuasorios gestionados por el Ayuntamiento de Madrid, con el objetivo de deslocalizar el tráfico del núcleo, aumentar el uso de los transportes públicos y evitar las aglomeraciones en el centro urbano. Esta oferta de aparcamientos puede ser una solución ideal para aquellos conductores particulares, autónomos o de empresa que no puedan afrontar un cambio en su vehículo, para adaptarlo a las ventajas del impulso eléctrico.

Es en este contexto en el quee algunas tecnologías disruptoras, como la aplicación e-park, se convierten en las aliadas perfectas, ya que te ofrecen soluciones inmediatas para gestionar los parquímetros y ahorrar tiempo y dinero.

Con un formato de aplicación para el móvil, la aplicación te proporciona la posibilidad de recibir comunicación en tiempo real sobre las alertas y los avisos de contaminación, para actuar en consecuencia. También permite compartir tiempos sobrantes de los tickets de aparcamiento con otros usuarios, para optimizar al máximo el uso y disminuir considerablemente las emisiones de CO2 lanzadas a la atmósfera por aquellos vehículos que deben circular sin ruta fija por las calles de la ciudad, en busca de algún estacionamiento. Además, al estar conectada con las PDAs de los controladores, la aplicación te permite confirmar el estado del parquímetro, así como el pago telemático del ticket e incluso visualizar un historial de pagos y justificantes de los gastos de aparcamiento.

De esta manera, se facilita el uso deslocalizado de los aparcamientos disuasorios, desde cualquier punto del casco urbano de Madrid, y se potencia la optimización del tiempo en el desplazamiento, luchando activamente contra la contaminación en Madrid. Es la conclusión de las medidas que implantan los protocolos. 

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