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Mitos y consejos para curar una picadura de medusa

Una de las cosas que más tememos al bañarnos en el mar es la picadura de medusa. Quizá es porque son difíciles de ver gracias a su transparencia o porque hemos escuchado tantos mitos sobre su picadura que nos imaginamos lo peor.

A continuación te contamos todo sobre estos seres marinos, falsos mitos y consejos necesarios para aliviar y curar su picadura.

¿Qué son las medusas?

Son animales cnidarios (urticantes) y pelágicos (que viven en el mar abierto). Es decir, que producen una sustancia que irrita la piel y que normalmente habitan lejos de la costa. Como veremos, existen diferentes tipos, pero todas tienen dos partes: tentáculos y sombrilla.

Es en los tentáculos donde se encuentran los cnidocitos, que producen el veneno. Es importante saber que, aunque estén muertas, los cnidocitos pueden seguir conteniendo veneno. Especialmente las que están muertas en la orilla, ya que al mojarse de nuevo con las olas se rehidratan, lo que activa el veneno. Por eso, no hay que tocar las medusas aunque se encuentren muertas.

Tipos de medusas que encontramos en España

Vamos a conocer algunas de las que podemos encontrar en la península ibérica y en otras costas mediterráneas… no creas que por viajar te vas a librar de ellas.

La medusa asesina o carabela portuguesa (Physalia physalis) es la más temida, ya que su veneno tiene propiedades neurotóxicas (efectos en el sistema nervioso), citotóxicas (efectos en las células del organismo) y cardiotóxicas (efectos en el corazón). Su picadura produce un dolor muy intenso y se ha registrado algún caso de muerte. Su sombrilla es transparente y suele flotar, pero es poco visible. Además, sus tentáculos pueden llegar a medir varios metros, por lo que a veces no vemos a la medusa antes de que se produzca la picadura. En realidad no se trata de una medusa, sino una agrupación de pólipos. No obstante, no es muy frecuente en nuestras costas.

Las más abundantes son la clavel (Pelagia noctiluca) y la medusa de compases (Chrysaora hysoscella), que son menos peligrosas.

La clavel tiene forma de seta, es traslúcida y sus tentáculos tienen un tono violáceo. Produce bioluminiscencia. Suelen formar grupos de cientos de individuos en el mar, algunos de los cuales llegan a la playa.

La medusa de compases es de color blanco y amarillento y se caracteriza por su sombrilla con bandas marrones de diseño radial, es decir, que parten desde el centro.

La aguacuajada (Cotylorhiza tuberculata) también es común en el Mediterráneo. Tiene un característico color marrón-amarillento y forma redonda, con una protuberancia central pardo-anaranjada. Su picadura (si se produce) es muy leve, solo produce una leve irritación que desaparece rápidamente.

Falsos mitos sobre las medusas

Nuestro temor, a veces injustificado, ha ido creando una serie de falsos mitos sobre las medusas.

  • Hay que alejarse de ellas. Las medusas no nos buscan para picarnos, ni se alimentan de nosotros. Solo se libera el veneno al entrar en contacto accidentalmente con ellas. De modo que lo único que has de hacer al ver una medusa es procurar no tocarla. No va a perseguirte ni va a verter su veneno en la distancia. Solo puede rozarte desde lejos la carabela, ya que sus tentáculos llegan a ser muy largos, por lo que puedes rozarlos aun estando lejos de la parte que está en la superficie.
  • Llegan a la costa por el agua caliente. Es falso, ya que hay medusas de agua caliente y agua fría. En el Mediterráneo la temperatura del agua es prácticamente constante en el verano y las medusas llegan a la costa por las corrientes.
  • Su picadura puede ser mortal. Es falso. La picadura de la carabela portuguesa es muy dolorosa, pero solo es mortal en casos muy extremos. Puede ser mortal si produce un shock anafiláctico en personas alérgicas, pero solo si no reciben asistencia sanitaria a tiempo.
  • Hay que aliviar la picadura con arena u orina. Poner arena sobre la picadura no es conveniente, ya que no se debe rascar la zona. La creencia de que la orina alivia la picadura es porque el ácido neutraliza a los cnidarios (tentáculos que producen el veneno), y la orina es ligeramente ácida. Pero no es ningún remedio si ya no estamos en contacto con el veneno y muchas veces la orina no es lo bastante ácida y puede contener bacterias perjudiciales. Por eso, sería mejor aplicar ácido acético (vinagre). Pero nadie lleva esto cuando se entra en contacto con el tentáculo venenoso de la medusa.

Síntomas de la picadura de medusa

Los síntomas son solo externos y, aunque a veces dolorosos, no son graves. La picadura de medusa suele provocar escozor, picor, inflamación o dolor. A veces, las marcas rojizas pueden tardar meses en desaparecer del todo, y si hay vesículas o ampollas podrían dejar cicatrices.

Muy poco frecuentemente se pueden llegar a producir náuseas, vómitos o calambres. En este caso, hay que acudir a urgencias.

Como hemos visto, las personas alérgicas pueden sufrir un shock anafiláctico, por lo que hay que acudir a urgencias en el caso de sospechar ser alérgico.

Los síntomas de un shock anafiláctico son sensación de opresión torácica, calambres musculares y, en ocasiones, dificultad respiratoria. En ese caso, hay que acudir a urgencias lo más rápido posible.

Consejos para curar una picadura de medusa

Hemos ordenado los remedios por orden de importancia, de manera que no es necesario utilizarlos todos, pero sí ten en cuenta los primeros.

  • Si han quedado tentáculos, retíralos con guantes o con una superficie fina, como una tarjeta de crédito. En ningún caso con pinzas, ya que estas presionan los tentáculos, haciendo que se libere más veneno. Si no tienes ninguna de estas cosas, puedes usar una toalla húmeda, un cuchillo… sé creativo y, sobre todo, no te muevas al quitar los tentáculos.
  • Lava la zona con agua de mar o suero salino tibio, nunca utilices agua dulce. Esto no alivia el dolor, pero neutraliza el veneno de la medusa. Si puede ser, mantén la zona en remojo durante 30 o 40 minutos.
  • No toques la herida directamente con las manos, ya que podrías extender el veneno a otras zonas.
  • Se recomienda acudir a los servicios sanitarios de la playa, pero no es estrictamente necesario. Así que no te asustes si no hay socorristas en la playa.
  • Los niños sufren los síntomas con más intensidad debido a que pesan menos. Acudir al servicio sanitario de la playa les puede tranquilizar, pero no te preocupes, la picadura no es más peligrosa para ellos que para los adultos.
  • Aplica bicarbonato mezclado con agua de mar a partes iguales.
  • Para aliviar el dolor y la inflamación, puedes aplicar hielo, pero nunca de forma directa. Siempre envuelto en una bolsa o paño que no deje que pase el agua.
  • Para aliviar el dolor puedes emplear antiinflamatorios como el ibuprofeno y pomadas con corticoides tópicos. Se pueden tomar antihistamínicos, pero no se recomiendan cremas con antihistamínicos, ya que pueden ser fotosensibilizantes, es decir, producir efectos adversos si se toma el sol.
  • Ten en cuenta que los remedios para aliviar el dolor no acelerarán la curación de la picadura. La herida sanará naturalmente pasado un tiempo.
  • Si vuelves a tomar el sol, cubre la zona de la quemadura o utiliza una crema con alto factor de protección solar. No la apliques en las 24 horas siguientes a la picadura.
  • Si los síntomas empeoran o aparecen náuseas, dolor de cabeza, debilidad, somnolencia, problemas de respiración, taquicardias o calambres, hay que acudir a urgencias.
  • Recuerda que no debes utilizar: agua dulce, jabón, alcohol ni orina para limpiar la picadura. Vinagre solo en algunos casos, dependiendo de la variedad de la medusa.
  • Aplica protector solar solo a partir de las 24 horas siguientes a la picadura de la medusa.

Posibles complicaciones de la picadura de medusa

Puede que sientas irritación o picor en la zona incluso una o dos semanas después, aunque la zona hubiera dejado de molestarte. Esto es normal y se debe a reacciones de hipersensibilidad en la piel.

Las marcas pueden tardar meses en desaparecer. Si se han producido ampollas, pueden dejar cicatriz. En ese caso, puedes aplicar remedios como el aceite de oliva para evitar que quede una cicatriz permanente, pero solo transcurridas al menos 24 horas desde la picadura y si la herida está cerrada.

Cómo prevenir las picaduras de medusa

No podemos prevenir los síntomas de una picadura, pero sí que se produzca, por ejemplo, con las siguientes medidas:

  • Evita entrar en el agua si has visto una medusa en ella o en la orilla.
  • Usa un neopreno u otro traje de protección. Las camisetas de tela normal no suelen proteger de la picadura.
  • Pide información a los socorristas o en los servicios sanitarios de la playa sobre la incidencia de medusas.

Que las medusas no arruinen tu verano

Como ves, a no ser que seas alérgico a la picadura de medusa, no debes preocuparte si un día aparece una medusa en la playa. Tomando las medidas adecuadas, una picadura de medusa no es grave ni genera mayores molestias más allá del mismo día de la picadura, tampoco en niños. ¡De modo que disfruta de la playa y del agua fresca del mar este verano!

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