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Mejores miradores de España

Cuando viajamos todos buscamos ese punto más alto del lugar en el que llevarnos una perspectiva magnífica e inolvidable, una vista que lo abarque todo. Y los miradores son los lugares perfectos para grabar a fuego en nuestra retina y en la cámara de fotos de nuestro móvil esa panorámica del destino al que hemos viajado. España puede presumir de paisajes abrumadores, de esos que te quedas mirando embobado durante minutos, no queriendo apartar los ojos del lugar. Y para que puedas disfrutarlos en todo su esplendor, te traemos una lista de los 12 miradores imprescindibles a los que tienes que subir en nuestro país. Porque sí, hay que subir, ya sea a pie, en coche o en bicicleta. Pero, una vez en la cima, verás que ha merecido la pena con creces.

1. Mirador del Río – Lanzarote

Comenzamos este listado por las islas Canarias. Podríamos hablar de otros lugares con buenas vistas como el volcán El Teide (en Tenerife), pero el Mirador del Río, en Lanzarote, nos parece uno de los lugares más impresionantes del mundo. Está en la zona norte de la isla, en la localidad de Haría, y se emplaza a casi 500 metros de altitud. En un entorno volcánico como es el Risco de Famara, desde lo alto tendrás una vista privilegiada del archipiélago de Chinijo, un conjunto de cinco islas entre las que predomina La Graciosa, la única habitada de todas ellas.

2. Mirador del Fitu – Asturias

Una escapada al Parque Nacional de los Picos de Europa no puede estar completa sin subir a este mirador, para ver parte de la Cordillera Cantábrica con una buena perspectiva. Ubicado en el concejo de Arriondas, el Mirador del Fito (o del Fitu, para los asturianos) es una estructura de hormigón sin mucho artificio, con 15 escalones que terminan en lo que puede recordarte a un platillo volante. Así, sobre el aire, en plena Sierra del Sueve, tendrás una visión de 360º en los que disfrutar del paisaje que se extiende desde el mar hasta la profundidad de las montañas.

3. Mirador de Orellán – León

Las Médulas es uno de los paisajes más curiosos que te podrás encontrar en el territorio español. Antiguas minas romanas de oro a cielo abierto, el paso del tiempo ha ayudado a que la erosión haya moldeado todavía más un paisaje en el que predominan los tonos rojizos y ocres del terreno. Puedes caminar por los senderos que van a pie de las formaciones geológicas o subir al Mirador de Orellán, en el pueblo del mismo nombre. Este monumento natural fue declarado Patrimonio de la Humanidad en el año 2002 y se ubica en la comarca leonesa del Bierzo. Desde lo alto del mirador, te encontrarás con la estampa más conocida de Las Médulas.

4. Mirador de San Nicolás – Granada

A diferencia de los anteriores, este se ubica en pleno casco urbano granadino. El barrio del Albaicín acoge en uno de sus extremos el Mirador de San Nicolás, el más famoso de la ciudad, aunque no el único. Entre cuestas empinadas te encontrarás este lugar con un aura especial, desde donde divisarás una de las mejores vistas de la Alhambra y el Generalife, con las montañas de Sierra Nevada detrás. Hacia la izquierda, la vista se completa con la ciudad de Granada y la Vega, extendiéndose hasta el horizonte. Una estampa idílica que siempre está amenizada por guitarristas y cantantes que ponen música a este pequeño mirador.

5. Mirador de Santa Catalina – Cantabria

Uno de esos miradores no aptos para aquellos que sufren de vértigo, ya que parte de la plataforma está suspendida en el aire. Aún así, es uno de los más famosos de toda la comunidad cántabra y se encuentra en el municipio de Peñarrubia. Debe su nombre al monte sobre el que se emplaza, Santa Catalina, y se abre al Desfiladero de la Hermida. En lo más profundo del valle, verás el pequeño pueblo de Tresviso y una de esas carreteras de cuento que te llevará hasta Potes, uno de los pueblos más bonitos de Cantabria.

6. Mirador de Sa Creueta – Mallorca

De nuevo vamos a una isla para encontrar otra de esas vistas muy llamativas. Esta vez en el cabo Formentor, en la isla de Mallorca, la más grande de las islas Baleares. Destacamos este, pero realmente cualquiera de los miradores que te encontrarás en la bahía de Pollença merecen la pena, en la unión del mar con uno de los extremos de la Sierra de Formentera. Se trata de una carretera de unos 18 kilómetros en los que descubrir miradores espectaculares. Desde Sa Creueta puedes ver hasta Menorca, en los días más soleados. Y es lógico, ya que se trata de una roca vertical que se eleva más de 200 metros por encima del nivel del mar.

7. Mirador de Cabezoás – Ourense

Los cañones del río Sil es uno de los paisajes interiores más agrestes que te puedes encontrar en tu visita a Galicia. El Sil excavó profundo millones atrás y nos ha dejado una estampa de gran belleza, que discurre entre las provincias de Lugo y Ourense. Son muchos los miradores que te podemos recomendar, como los Balcones de Madrid o la Columna, pero queremos salientar el mirador de Cabezoás. Se ubica en el municipio ourensano de Parada de Sil y se trata de una plataforma metálica a 600 metros de altura. Toda la belleza de la Ribeira Sacra a vista de pájaro.

8. Balcón de Europa – Málaga

La localidad malagueña de Nerja tiene en su casco histórico uno de los miradores más famosos de la Costa del Sol. Fue el rey Alfonso XIII el que le dio el nombre de Balcón de Europa, por la inmensidad del mar Mediterráneo que se aposta frente al mirador, ante uno de los límites del continente europeo. Una estatua del monarca en el propio mirador te recordará esta historia, que quizá olvides al maravillarte con la naturaleza agreste de las estribaciones de la Sierra de la Almijara y Alhama, que asoman por detrás de Nerja.

9. Mirador de Ézaro – A Coruña

La Costa da Morte gallega siempre ha sido un lugar de la costa coruñesa lleno de leyendas y una magia especial. Parte de ella reside en el municipio de Dumbría, donde se encuentra el mirador de Ézaro, a casi 300 metros de altura sobre el nivel del mar. A los pies del mirador desemboca el río Xallas, uno de los principales de Galicia. Estarás ante un fenómeno poco común en Europa: un río que desemboca en el mar con una intensa cascada. Las vistas te permiten ver buena parte de la comarca, con el legendario Monte Pindo como protagonista y hasta el cabo Finisterre, donde los antiguos establecieron el fin del mundo.

10. Mirador del Fraile – Salamanca

Un pequeño promontorio vallado se asoma a la presa de Aldeadávila, en la provincia de Salamanca, haciendo sentir al visitante un ser diminuto. Se enmarca en el Parque Natural de los Arribes del Duero, un paisaje sobrecogedor en el que el río Duero se abre paso en un estrecho cañón con paredes verticales que rozan los 500 metros de altura. En la frontera entre España y Portugal, un paraje que se sale de la típica estampa castellana.

11. Mirador de los búnkeres del Carmel – Barcelona

La colina de Turó de la Rovira se ha vuelto más que conocida debido a su particular vista sobre la ciudad condal. Te ofrece una visión de 360º de Barcelona en todo su esplendor, del mar Mediterráneo y, dicen que en ocasiones especiales, hasta se divisa Mallorca. A más de 250 metros de altitud, fue el lugar donde se instaló una batería antiaérea durante la Guerra Civil. Tras la impresionante vista que te ofrece, que mejora si se trata del atardecer, puedes bajar cómodamente a pie y visitar otro lugar con vistas: el Park Güell. Para la subida te recomendamos que hagas uso de la línea de buses urbanos que sube hasta allí.

12. Mirador del Estrecho – Cádiz

A unos 6 kilómetros del centro urbano de la localidad de Tarifa, en pleno Parque Natural del Estrecho de Gibraltar, se ubica este mirador. Se alza a unos 300 metros sobre el mar, en la subida al puerto de Bujeo, y las vistas son una delicia: la costa africana a tiro de piedra, con Ceuta y Tánger a poco más de 15 kilómetros. Lleva tus prismáticos o usa los de moneda que han habilitado en el lugar para divisar los detalles de otro continente que nunca habrás sentido tan cerca.

Nos faltarían muchos más en esta lista de miradores, puesto que España es rica en paisajes impresionantes (como los que se pueden divisar desde el mirador del Salto del Gitano, en el Parque Nacional de Monfragüe, en Cáceres) y ciudades monumentales de gran portento (como el Toledo que se divisa desde el mirador del Valle), pero hemos elegido una lista de 12 para que puedas añadirlos cómodamente a tu agenda viajera.

Puede que muchos de ellos ya los conozcas, o que prefieras otros cercanos menos masificados y conocidos. Como aquellos a los que solo se accede por rutas de senderismo, y que suponen un premio al esfuerzo y a la caminata. Los que te proponemos son de fácil acceso, casi siempre por carreteras cercanas a las que acercarse en coche particular. Complementando con un poco de andadura, se llega sin problema a estos puntos que harán que te lleves una instantánea inolvidable.

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