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Circulación en túneles. Normativa

A lo largo de las carreteras españolas hay muchos kilómetros (casi 1 000) de túneles. Estos, a su vez, tienen más o menos longitud, suponiendo un riesgo mayor para el tráfico que las vías en superficie. Por tanto, debes saber que la circulación en túneles tiene una normativa específica, y que esta se diferencia en algunos aspectos básicos de la que regula las carreteras tradicionales.

El riesgo más notable cuando circulas por un túnel es que te veas atrapado dentro de él, ya sea por una caravana o por un accidente. Precisamente, para evitarlos está prohibido parar, cambiar el sentido o dar marcha atrás una vez has entrado en una de estas vías subterráneas. E, igualmente, no está permitido adelantar en los túneles de carreteras convencionales. No así en los de las autovías, que cuentan con dos carriles en cada sentido. Sin embargo, existen otras normas específicas que vamos a explicarte.

Circulación en túneles: normativa, prohibiciones y recomendaciones

La primera norma que debes cumplir a la hora de circular por un túnel se refiere al encendido de luces. Por muy corto que sea el túnel debes poner las de cruce.

Otro de los aspectos en el que debes extremar las precauciones concierne al acceso al túnel. Lógicamente, si en su boca encuentras un semáforo en rojo, no debes hacerlo. Tampoco debes entrar si, de alguna forma, ves que la circulación está parada dentro de él. En tal caso, se ha producido un colapso de tráfico o ha ocurrido un accidente. Deberás detener tu vehículo antes de la entrada y conectar las luces de emergencia. En otras palaras, deberás accionar el doble intermitente para hacerte visible a los coches que circulan detrás de ti. De este modo, prevendrás que colisionen con el tuyo por alcance.

Qué debes hacer si te ves atrapado dentro de un túnel

También cabe la posibilidad de que ya hayas entrado en el túnel y te veas parado dentro de él. En tal caso, procura detenerte lo más lejos posible del vehículo que te precede y conecta las luces de emergencia para avisar a los que vienen detrás. Pero, ante todo, no abandones el coche y conserva la calma, aunque debes apagar el motor.

Esto último se debe a motivos de salud. Imagina que todos los vehículos que están detenidos mantienen el motor encendido. Al cabo de poco tiempo, el aire sería irrespirable por las emisiones de los tubos de escape.

Si se avería tu coche dentro del túnel

Una situación distinta es que se te averíe el vehículo dentro de un túnel. Si te hallas en esta tesitura, procura llegar hasta la salida. Si no puedes hacerlo, acércalo hasta una de las zonas reservadas para emergencias que existen en estas vías subterráneas.

Son espacios amplios habilitados para apartar el coche de la circulación y, de este modo, evitar el riesgo de un accidente. Si no existen estos apartados, arrima tu vehículo lo más posible a la derecha.

No obstante, puede ocurrir que el coche se te pare en medio de un carril. Entonces, con las luces de posición encendidas conecta también las de emergencia y para el motor.

En cualquiera de ambos casos, ponte el chaleco reflectante. A continuación y cuando no vengan otros coches que puedan atropellarte, baja del vehículo y coloca los triángulos de peligro. Lo mismo deben hacer tus acompañantes, si los hubiera. Apartáos de la carretera lo más posible y avisad a emergencias con tu móvil.

Así mismo, puede ocurrir que no tengas cobertura dentro del túnel. En tal caso, dirígete a uno de los postes indicados con la señal “S.O.S.”, donde encontrarás un teléfono. Basta con que sigas sus instrucciones para comunicarte con emergencias.

Por último, todos los ocupantes del coche debéis dirigiros al refugio más próximo dentro del túnel. Si no lo hubiera, caminad por el arcén o por el borde de la carretera hasta la salida a la superficie.

Qué hacer en caso de incendio

Imagina que circulas por un túnel y uno de los coches que te precede se incendia. La situación es peligrosa, ya que el fuego puede extenderse, desencadenar explosiones o contaminar el aire hasta convertirlo en irrespirable.

Ante tal situación, detén a la derecha tu vehículo. Así, dejarás vía libre a los dispositivos de emergencias que acudirán a sofocar el incendio. Apaga el motor, deja las llaves puestas y no cierres las puertas. Esto debe hacerse para que los operarios de salvamento puedan retirar el coche en caso de necesidad.

Finalmente, abandona el vehículo y camina en dirección contraria al fuego hasta el área de seguridad más cercana. Si no la hubiera, acude a la salida del túnel. Eso sí, siempre caminando por las zonas excluidas al tráfico.

Otras normas respecto a la circulación en túneles

Al margen de estas circunstancias excepcionales, existen ciertas normas comunes respecto a la circulación por túneles. En primer lugar, debes saber que la distancia de seguridad es superior a la de las carreteras de superficie. En estas debe ser de 50 metros. En túneles, en cambio, se incrementa hasta los 100. Si conduces un vehículo de más de 3 500 kilogramos, aumenta hasta los 150 metros.

La razón de esta regulación es muy sencilla. En los túneles disminuye tu visión al tratarse de espacios cerrados. Por tanto, se deben extremar las precauciones para esquivar una colisión por alcance.

¿Sabes que existe un truco para calcular la distancia de seguridad? Fíjate en el vehículo que te precede. Cuando pase por un punto, comienza a contar “1 101” y “1 102”. Si sobrepasas ese punto antes de terminar la cuenta, estás demasiado cerca del primer coche. En consecuencia, deberás alejarte un poco.

Otro aspecto que merece tu atención afecta a la velocidad. En los túneles esta debe ser más reducida que en las vías tradicionales. Como norma general, si estos se ubican en una autovía deberás reducir la velocidad máxima a 90 kilómetros por hora. En cambio, si se trata de un túnel en una carretera de dos sentidos y un único carril para cada uno, no deberías sobrepasar los 50 kilómetros por hora.

Las señales, tu mejor aliado

Los conductores debemos conocer todas las señales de tráfico, especialmente las que conciernen a la circulación por túneles, puesto que son tu mejor aliado en caso de tener un problema en el interior del mismo. Ellas te indicarán, por ejemplo, que se aproxima la entrada o la salida de un túnel.

Pero también y más importante, te auxiliarán dentro de él. En este sentido, te indican dónde se halla una zona de seguridad, dónde podrás acceder a un teléfono de emergencia e, incluso, dónde está la salida más cercana. A su vez, te recuerdan la necesidad de encender y apagar las luces.

Otros consejos respecto a la circulación por túneles

También resulta conveniente que conozcas cuáles son los momentos de mayor riesgo al circular por túneles. Estos se dan a la entrada y a la salida de los mismos. En el primer caso, porque tu visión se reduce considerablemente.

Imagina que hace un día soleado y, de repente, entras en un túnel. Tus ojos tardan unos segundos en acostumbrarse a la disminución de luz. Por ello, es aconsejable que enciendas la iluminación de tu coche ya antes de entrar, así como que te quites las gafas de sol si las llevas puestas. De no hacerlo, el tiempo de adaptación de tus ojos a la oscuridad será, lógicamente, mucho mayor.

La salida de los túneles también es peligrosa. El motivo es, justamente, el contrario que en el supuesto anterior. Tus ojos ya se han adaptado a la escasez de luz y, de repente, esta se incrementa considerablemente. Lo más probable es que sufras un deslumbramiento. Por tanto, antes de salir del túnel vuelve a ponerte las gafas de sol. Y, si el día es muy luminoso deberías bajar el parasol del salpicadero.

Así mismo, debes saber que los vehículos pesados poseen unas limitaciones más estrictas al circular por los túneles. Y estas son más rígidas aún para los que transportan mercancías peligrosas. De hecho, estos últimos tienen prohibido el acceso a muchos túneles. Lógicamente, comportan una peligrosidad mucho mayor que los coches convencionales. Piensa, por ejemplo, en un accidente de un camión que transporta gasolina en un túnel. Podría originarse una auténtica tragedia.

En definitiva, la circulación en túneles es más peligrosa que la desarrollada en superficie. Por ello, es regida por una normativa distinta a esta última y debes conocerla. Los puntos principales a la hora de transitar por vías subterráneas afectan a tu seguridad y a la del resto de conductores. En consecuencia, en un túnel no debes parar ni cambiar de sentido, ni dar marcha atrás. Ante todo, recuerda seguir las pautas que te hemos proporcionado en el caso de que tengas que detener tu vehículo.

Procura que tu circulación en túneles sea lo más prudente y segura posible. Para ello, deberás poner en práctica la normativa relativa a transitar por las vías subterráneas. Además, conviene que apliques los consejos que te hemos dado. ¿Has tomado buena nota?

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